Increíblemente hoy se cumple un año de la partida de quien fuera gran amigo y gran fotógrafo, nuestro amigo del alma Eduardo Frias. Creativo, inquieto, curioso…, pero por sobre todas las cosas gran persona, algunos lamentarán la perdida de su maestro, del gran fotógrafo que fué…, más fuerte todavía es no contar ya con su compañia y presencia.
Mi alma abraza el tuyo…, hasta cada momento amigo…
Murió un gran amigo…, gran tipo y gran fotógrafo…, murió Eduardo Frias…

La suerte, si así se puede llamar, jugó un poco de mi lado al darme la oportunidad de verlo y despedirme de él pronto a partir a Buenos Aires para un control sobre su tratamiento del cáncer que padecía, el jueves pasado. Se lo veía preocupado pero esperanzado al mismo tiempo, «tengo un asesino adentro y pienso darle batalla…» decía con firmeza. Y así de pronto las cosas empeoraron y la maldita que a veces perdona ésta vez muy rápido nos lo arrebató, dejando herfanos a familia y amigos quienes lo extrañaremos como solo se puede hacerlo con el buen amigo.
Muchos años de compartir buenos momentos de amistad, de enseñanzas, él fué nuestro maestro, con él y juntos crecimos como grupo, como fotógrafos…, ya no tendremos la oportunidad de devolverte las tantas atenciones para con nosotros tus amigos, solo resta decir Gracias viejo, gracias por tu amistad y tu tiempo, gracias por estar cuando lo necesitamos.
En tus hijos, en Sandra y en nosotros tus amigos queda la simiente que atesoraremos con esmero…
Hasta siempre hermano…
