La mirada retro de Imelda May: «Lo viejo es hermoso…»

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Fuente: elpais.com
Por: Iñigo Lopez Palacios

La punta de lanza del revival rockabilly se llama Imelda May. Irlandesa, 35 años, 20 de ellos recorriendo clubes de burlesque de Europa. Hoy triunfa con su reivindicacion del sonido y estetica de los cincuenta.

En un mundo en el que ultimamente hay que pasar por legiones de empleados y publicistas para conseguir una triste declaracion, asombra que para hablar con Imelda May haya simplemente que marcar el numero de su movil y ella misma responda al otro lado. Esta en su Irlanda natal, «voy en un coche camino de Belfast, esta noche tengo concierto», dice. «Me encanta. Ahora vivo en Londres, pero vuelvo a casa, a Dublin, siempre que puedo».

“Ahora parece que las chicas intentan aparentar que tienen ocho años. En los cincuenta lo ‘cool’ era ser muy mujer. Me encanta”

May, 35 años, lleva casi 20 recorriendo los clubes de las islas y media Europa. «Empece con 16 años, ha sido un largo camino». En 2005 publico su primer album (que acaba de ser reeditado) y en 2008, el segundo, Love tattoo. Su mezcla de rockabilly, swing y jazz, su estetica cincuentera y el sincero amor que destila por la epoca de los pioneros llamaron la atencion de Jools Holland. El musico y presentador de television britanico la llevo a su programa y, despues, de telonera en una gira que termino con un concierto en el Royal Albert Hall londinense. Fue su despegue. «Todo se ha vuelto un poco loco en los ultimos meses. Pero lo llevo bien. En parte, supongo que ha sido por haber tocado tanto. He hecho esto durante mucho tiempo dandome exactamente igual si tenia exito o no. Y al final parece ser que gracias a hacerlo al viejo estilo funciona. Que seas capaz de agradecer que se aprecia lo que haces y al mismo tiempo sepas que seguirias en ello aunque no fuera asi hace mucho más facil lidiar con la atencion».

Y tanto. Hace poco que se cumplieron 10 años del momento en que se mudo a Londres y hasta 2005 no monto su propia banda. Casada con el guitarrista de su grupo y, segun cuentan, lo mas alejado a una diva que quepa imaginar, Imelda May es parte de esa oleada de musicos de las islas fascinados por la cultura popular estadounidense de los cincuenta, entre los que tambien destacan Kitty, Daisy & Lewis. Ella proviene de una familia obrera de Dublin, cinco hermanos creciendo en una casa de dos dormitorios. «Mi musica es una mezcla de todo lo que amo. Esta influenciada por lo que escuchaba de niña. Uno de mis hermanos oia mucho rockabilly, Buddy Holly, Gene Vincent, es la banda sonora de mi infancia. En mi casa habia mucho amor y la musica era parte de eso. Mira, un dia escuche a Billie Holiday en la radio y aquello me puso del reves. Y fue mi hermano el que me llevo de la mano a la tienda de discos y me compro un grandes exitos. Lo escuchamos juntos toda la tarde. Es un recuerdo maravilloso».

A ella, haber mamado ese estilo parece haberle proporcionado una perspectiva nueva. Como los ya mencionados Kitty, Daisy & Lewis, es una artista que parece haber dado con la piedra filosofal para sonar exactamente igual que sus modelos, pero al mismo tiempo no ser retro. Asi han salido del circuito rockabilly. De hecho, Imelda May se curtio en los clubes de burlesque, esa especie de cabaret erotico de los cincuenta que Dita Von Teese, la ex de Marilyn Manson, ha sacado de las catacumbas y ha convertido en un estilo de moda. «Yo cantaba mientras las chicas hacian su espectaculo. Era muy divertido. Me encanta esa estetica. No es que intente disfrazarme como una mujer de los cincuenta, es solo algo que me gusta. Me levanto por la mañana, me peino asi y ya me siento bien para salir a la calle. Desde pequeña he pasado la vida intentando encontrar lugares donde hubiera ropa del estilo de los cincuenta. A los 15 me compre mi primer abrigo de imitacion de piel de leopardo. Yo quería parecer mayor. Es un estilo muy femenino. Me encanta esa ropa, ahora miras los periodicos y parece que todas las chicas quieren aparentar que son niñas de ocho años, pero entonces lo cool era ser muy mujer. Me encanta esa imagen».

Sin embargo, sobre toda mujer que practica un estilo reconocible del pasado planea la sospecha de ser, de alguna manera, una seguidora de, siento tener que decirlo, Amy Winehouse. «No te agobies», dice riendo, «sale en todas las entrevistas. El unico punto que tenemos en comun es que ambas somos mujeres».

Es el misterio de las modas: por que repentinamente un estilo marginal encaja en todas partes. «Tiene gracia, porque son las generaciones que crecieron en los ochenta y noventa las mas curiosas con ese tipo de musica. La unica razon que se me ocurre es la mas sencilla: es buenisima. Los gustos del publico son como un columpio, van hacia delante y hacia atras. Hasta cierto punto, el paso atras es fundamental, porque hay que conocer la historia para valorar el presente: y eso vale para los que fabrican muebles o los diseñadores de moda. La musica tal y como la conocemos hoy no existiria si no fuera por el rockabilly. Pero tambien escucho cosas contemporáneas, no creas».