Murio Nano Herrera

El adiós a un melómano

Fuente: www.pagina12.com.ar
Por: Karina Micheletto

Ayer (por el miercoles), tras más de un mes de internación por diversas afecciones derivadas de una enfermedad de vesícula, falleció Nano Herrera, incansable difusor del jazz, entrañable colega apasionado de la música. Había cumplido 69 años el 21 de febrero. Todos los amantes del jazz saben quién era Nano Herrera: un tipo que a través de sus programas de radio, que ya eran un clásico en diferentes diales –las radios Ciudad, La Isla y Nacional fueron las emisoras en las que más programas fue teniendo a lo largo de los años, y también donde mantuvo columnas en otros programas– podía verter los dictámenes más apasionados sobre Herbie Hancock, o Joe Zawinul, o Percy Heat, o Hermeto Pascoal, o Fats Fernández, o Mono Villegas, o Astor Piazzolla. No hablaba gratuitamente: los había conocido a todos, como periodista y como fanático que era de la música y de los músicos, cuando uno y otros eran buenos.

A Nano Herrera se lo podía encontrar en los escenarios más diversos, siguiendo conciertos de todos los géneros, marcando con su corpachón y su voz grave el entusiasmo que le provocaba aquello que encontraba bello, incapaz de guardárselo sólo para sí. Con el mismo entusiasmo lo difundía, haciendo uso de los medios a su alcance, como quien asume una obligación profesional y artística. Esta labor fue reconocida con un Premio Martín Fierro en 1998. En los últimos años también lo entusiasmaba el proyecto de llevar al libro las largas conversaciones que mantuvo con Julio Cortázar y que ojalá haya llegado a concretar.

Las palabras del músico Fernando Gelbard en su sitio web (www.nanoherrera.com) probablemente sinteticen el sentir de muchos por estas horas: “Nano Herrera es más que un músico de jazz. Es el alma del jazz de Buenos Aires. Los músicos conocemos y queremos a Nano desde hace muchas décadas. Su amistad, su sensibilidad como persona y frente a la música son únicas. Nano siente el jazz, lo difunde y promueve todas las horas del día en que está despierto. No sabemos si habla en sueños, pero si lo hace, probablemente grita: ‘¡Kenny Dorham… Miles… Bill Evans, Archie Shepp fuego!!!’. Nano nació en La Rioja y es para todos un misterio cómo en vez de tocar la quena y cazar tatúes para fabricar charangos, haya optado por Count Basie. Te queremos mucho Nano”.