Winton Marsalis en La Habana: «unir a través del swing…»
La Habana, 4 oct (EFE)
El trompetista estadounidense Wynton Marsalis afirmó hoy que llega a La Habana con la intención de «unir» a la gente a través del jazz junto a la orquesta Lincoln Center de Nueva York, cuyo viaje a Cuba ha abierto un nuevo episodio del tímido intercambio cultural entre la isla y EE.UU.
«El lema del Jazz Lincoln Center es unir a través del ‘swing’ y es lo que estamos haciendo aquí», afirmó Marsalis, quien arribó el sábado a La Habana acompañado por 15 integrantes de la orquesta para ofrecer una serie de conciertos los días 5, 6, 7 y 9 de octubre en el teatro «Mella». En una abarrotada rueda de prensa celebrada hoy con la presencia de varios músicos cubanos, entre ellos Chucho Valdés y Omara Portuondo, Marsalis dijo que «no cuestiona las decisiones personales de la gente», en referencia a la indecisión de otros colegas estadounidenses para viajar a Cuba.
Tras elogiar la «larga tradición de músicos cubanos» que han dado sus aportes al mundo, el trompetista destacó que estar en la isla es un «honor» para él y quienes le acompañan, y señaló que para todos se ha tratado de una experiencia «muy personal». La presencia de los músicos estadounidenses en La Habana se enmarca dentro del contexto de un tímido intercambio cultural promovido en los últimos meses entre Cuba y EE.UU., cuyo bloqueo económico y comercial a la isla dificulta esas actividades en medio de una historia de medio siglo sin relaciones diplomáticas.
En opinión del codirector musical de la orquesta, Carlos Henríquez, el viaje intenta «básicamente seguir el puente» entre la música cubana y norteamericana que abrieron hace años figuras como Dizzy Gillespie y Chano Pozo. «Nosotros tenemos que seguir esta historia hasta que el mundo se acabe. No se puede terminar, no se puede parar, esto tiene que seguir todos los años», señaló Henríquez. «Tenemos que tratar de seguir esta relación para que crezca y enseñarle al mundo lo buena que es la música cubana, la afrocubana, y la música del jazz», añadió el contrabajista de origen puertorriqueño, tras asegurar que sin la música cubana y afrocubana «el jazz no hubiera existido».
Por su parte, el vicepresidente del Instituto Cubano de la Música, Orlando Vistel, indicó que la visita de la orquesta Jazz Lincoln Center a la isla es un «sueño añejo» que se trataba de concretar desde hace más de ocho años. Vistel subrayó que los conciertos serán «trascendentes», y de «ambos lados» saldrán «fortalecidos» tanto «musical, cultural, espiritual y humanamente».
«El sueño se está realizando», afirmó el músico cubano Chucho Valdés, quien compartirá escenario con Marsalis en dos de los cuatro conciertos previstos, y protagonizará a finales de octubre en Nueva York una segunda parte de este intercambio cultural durante un homenaje del Jazz Lincoln Center al jazz afrocubano. Según trascendió, Marsalis y Valdés se reunieron ayer en un estudio de La Habana para colaborar en la grabación de uno de los temas del último disco de la cantante cubana Omara Portuondo.
«Fue el lenguaje musical llevado a la máxima expresión de lo que es el lirismo, el temperamento», afirmó Valdés, tras calificar de «mágica» la intervención de Marsalis en la versión que hace Portuondo de «Esta tarde vi llover». El domingo el músico estadounidense también recibió el Premio Cubadisco Internacional que entrega el Instituto Cubano de la Música, en reconocimiento a su trayectoria y defensa del jazz.

