Paula Shocron ::: Mar 17, 1980

Paula Shocron ::: Mar 17, 1980

Paula Shocron ::: Marzo 17, 1980

Paula Shocron nació en Rosario, el 17 de marzo de 1980. Realizó sus primeros estudios musicales en su ciudad natal, donde recibió una formación clásica y, al mismo tiempo, empezó a desarrollar interés por la música popular. En 1996, ya había tomado contacto con el jazz, género en el que comenzó a investigar. Dos años después ingresó en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario en la carrera de Composición, donde fue discípula de Diana Rud y, en forma particular, de Jorge Horst. En este período, también pudo ampliar su formación con cursos dicatados por Carmelo Saitta, Dante Grela, Niels Rosing Schow (Dinamarca) y el cuarteto Arditti (Inglaterra).

En el 2000 comenzó a tomar clases con Ernesto Jodos y su actividad fue centrándose en el jazz. A partir de entonces, viajó permanentemente entre su ciudad y Buenos Aires para empezar a tocar en la escena porteña.
A fines de 2001 obtuvo la beca del “Buenos Aires -l World Tour” del Berklee College of Boston. Pero, dada la coyuntura económica del país, no viajó a los EEUU, aunque la distinción fue un incentivo importante para seguir en trabajando en el jazz.

En Rosario participó de dos grupos: Fuga de cerebros, trío de jazz “progresivo”, con Franco Fontanarrosa (bajo eléctrico) y Alexis Perepelycia (batería) y La Revancha, con Julio Kobryn (saxo tenor y soprano), Mariano Sayazo (bajo eléctrico) y Sebastián Mamet (batería). Con esta última formación grabaron el disco “La intensidad del juego”.

En Buenos Aires formó parte de diversos proyectos con músicos como Lulo Isod (batería), Ada Rave (saxo tenor) y Daniela Horovitz (voz). Con estas dos últimas, formó un trío durante 2003, que obtuvo halagos de la crítica especializada. Paralelamente, surgió Shocron-Gutfraind Cuarteto, que terminó de consolidarse en 2004. Junto al guitarrista Marcelo Gutfraind, co-líder de este proyecto, participan Julián Montauti (contrabajo) y Carto Brandán (batería).Este año, editaron el primer disco, “Percepciones” (BlueArt Records), con una importante recepción del público y la crítica.

También participó en los proyectos del baterista Pepi Taveira, grabando en su disco “Buenos Aires Inferno”; y del grupo Dialecto Oir, del guitarrista Juan Pablo Arredondo. Formó un dúo con el armonicista Franco Luciani (revelación Festival Cosquín 2002), con quién realizaron homenaje al compositor y pianista argentino Gustavo “Cuchi” Leguizamón. Actualmente lidera también su propio trío junto a Jerónimo Carmona en contrabajo, y Carto Brandán en batería.

En 2005, Shocron presentó el primer disco de sólo piano de una pianista de jazz en Argentina: “La voz que te lleva” (Blue Art Records), que tuvo importantes críticas en medios nacionales e internacionales (Cuadernos de Jazz, Viento del Sur, y la página TomaJazz en España; El Sentinel, y la página jazzreview, EEUU).
Con casi todas estas formaciones participó en distintos festivales: entre ellos, el Festival de Jazz Rosario “Santiago Grande Castelli” (VI, VII, VIII), Festival Música del Alma, Rosario; Festival de Jazz Santa Fe; Ciclo de Músicas al aire libre en el Anfiteatro Municipal Rosario; Festival de Jazz y otras músicas en la ciudad de Buenos Aires.

Entrevista a Paula Shocron

UNA PIANISTA CON VUELO PROPIO
Por: Sandra de la Fuente
Fuente: clarin.com

Fue una gran revelación del jazz argentino de esta década. Ahora, ya madura, sacó un notable disco en trío.
El album incluye un homenaje al pianista estadounidense Andrew Hill. «Me intereso especialmente el tratamiento que Hill hace de la formacion de trio», dice la pianista, Premio «Clarin».

Hace ya cuatro años que la pianista Paula Shocrón editó La Voz Que Te LLeva, su primer disco. El trabajo causó sorpresa no sólo porque se trataba de un tan entusiasta como rico homenaje a Thelonious Monk hecho por una veinteañera sino también porque se trataba de un disco de piano solo, un bautismo discográfico poco habitual en el jazz.

Por estos días Sony acaba de editar Homenaje, el cuarto disco de Paula Shocrón y el segundo del trío -el anterior fue Urbes– que integra junto con el baterista Carto Brandán y el contrabajista Jerónimo Carmona. Como en su debut, Shocrón expone más datos sobre su genealogía musical con una abierta dedicatoria al pianista estadounidense Andrew Hill.

El disco será presentado en Thelonious, esta noche y el 11 y dentro del ciclo de música en el hall del Teatro San Martín, el 17 y el 18.

«Suelo enamorarme de distintas músicas a las que por períodos no puedo dejar de escuchar -cuenta Shocrón-. No se trata de un interés estrictamente musical o de una afinidad intelectual con un músico sino más bien de un asunto de energía, de una empatía que seguramente provenga de algún rasgo particular de un estilo. Es algo que me sucede con los más diversos músicos. Tal vez esas afinidades tengan algún fondo común».

¿Cuándo empezó la empatía con la música de Andrew Hill?

En 2001, cuando escuché su disco Black Fire. De allí en más me fui llevando por algunos temas en trío. Me interesó especialmente el tratamiento que él hace de la formación de trío. Después vino el interés por sus formaciones más grandes. Y ahora que doy ensamble en el conservatorio estoy estudiando con más detalles sus composiciones para esas agrupaciones.

¿Qué hacía singular su tratamiento de la formación de trío?

Su modo de abordar la improvisación. No es que abandonar la idea del solo sino que en su música desaparecen los primerísimos planos. En sus tríos la improvisación circula dentro de una gran interacción. Esa es la idea que me interesaba rescatar de su música, más allá del claro homenaje que apuntan los dos temas de su autoría que interpretamos.

Consolidaste un trío que lleva tu nombre, una idea a la que parecías reacia. ¿Te resulta difícil ese liderazgo?

En esta música el liderazgo termina con el nombre de la agrupación. Que se llame Paula Shocrón Trío no me hace trabajar más que a Carto o a Jerónimo. Aquí todo es trabajo en conjunto. En las formaciones más grandes la dirección se impone y seguramente en una big band se vuelva imprescindible. Pero en el caso del trío, y de éste en particular, hay siempre propuestas y contrapropuestas. Discutimos y tocamos. Gran parte del asunto es tocar y ver cómo se van dando las cosas.