Es la segunda vez que utilizo éste medio para algo que nada tiene que ver con el jazz o el blues, la primera fué para despedir a Pipi, un alumno de mi escuela, hoy para despedir a un amigo y colega Jorge Zavaley, el «cabezón» para todos lo conocidos. Victima junto a su mujer, también docente, de una locura sin igual que nadie logra racionalizar…

Qué más se puede decir…, cuando no se logra hilvanar un pensamiento coherente…

ME SUSCRIBO...!!!

GRACIAS POR TU TIEMPO...