David Virelles en Buenos Aires

David Virelles en Buenos Aires

David Virelles en Buenos Aires

tocó en el prez jazz club

El celebrado pianista cubano radicado en New York, se presentó con varias actuaciones en solo piano durante la semana como parte de las celebraciones del 30 aniversario de la disquera porteña Minton’s. Su agenda lo lleva de nuevo a New York, el martes 16 inicia una semana en el Village Vanguard con el quinteto de Marcus Gilmore.

David Virelles en Prez

 

Vivir en, o cerca, de las grandes urbes tiene pocos atractivos para alguien como yo que adora los espacios abiertos y el cercano contacto con la naturaleza. Pero uno de esos pocos (como el chango que me vende las paltas a siete por mil, en la vereda del depto de mis hijos!!) es la oportunidad de ver, y bien de cerca como es posible en los diminutos clubes de jazz, a las vibrantes figuras del momento, las locales tanto esas que solo caen y por pocas horas, como en éste caso, en Buenos Aires.

Hablamos del pianista cubano David Virelles que volo a Buenos Aires por pocos días para la celebración de los treinta años de la famosa disquería Minton´s, invitación cursada por su dueño quien había entablado una cálida relación de amistad hace algunos años y que el pianista aceptó gustoso. Una semana de presentaciones salteadas, hubo de ocuparse de otras actividades, en el Prez, un club de jazz de Barrio Norte con una frondosa y jugosa programamción.

Allí nos fuimos en su último día de conciertos donde presenciamos una pequeña parte del amplísimo espectro musical que alimenta al jóven pianista, uno de los niños mimados de la actualidad. Virelles es una clara expresión del vibrante desarrollo del movimiento en los últimos largos años, aquel que comenzó cuando el jazz empezó paulatinamente a dejar de serlo como tal a los ojos y oídos de los puristas del movimiento, para desprenderse sumandose al reclamo de tantísimos músicos a lo largo del globo que empezaban identificar al padre jazz como la clara expresión de la evolución de sus propias musicas.

Y ya la cosa no fué la misma, ni volverá a serlo, algunos ni siquiera se consideran músicos de Jazz dada la fusión de géneros que ejercitan, quizá nosotros todos también nos acostumbramos a nombrarla así solo por caso poder identificarla, pero solo llega hasta ahí. De ahí que muchos la nombran como Música Improvisada Contemporánea, buehh…, basta…, volvamos a Virelles.

Lo experimentado anoche en el Prez fué una muestra significativa del proyecto musical de Virelles, un complejo recorrido asumido con talento por donde circulan las claras influencias de sus mayores, él mismo cita como fuente de inspiración a un amplio abanico de pianistas, desde Frédéric Chopin y Alexander Scriabin hasta los afluentes de la música afro-diaspórica, tanto músicos norteamericanos como cubanos, pero también el pianista argelino Mustapha Skandrani y el etíope Emahoy Tsegué-Maryam Guèbrou.

Su último registro Nuna (Pi Recordings | Mayo 27, 2022) es un claro ejemplo de su búsqueda por la experimentación a la luz (nunca a la sombra) de sus referentes, y parte de ello pudimos presenciar anoche, trabajito que me toco luego en la calle de vuelta a casa tener que explicarles a mis hijos y un amigo de ellos qué fué lo que escucharon, un comienzo “dificil” con un sonido muy experimental e improvisado para mezclarse, al comienzo muy timidamente y más tarde más claramente, con algunos de los clásicos del movimiento.

Ni una sola palabra cuando se presentó y acomodaba sus partituras, una hora de plena música sin interrupciones, tan absorvente que casi me olvidé de las empanadas servidas!!, luego una despedida con apenas un gesto de agradecimiento y la salida…

¿Qué…, no pensas salir a saludar o sentarte en la barra a charlar con los asistentes?, me quedé un rato esperando como se quedan muchos luego de un recital por una nueva salida, y casi cuando nos ibamos lo veo por allá en primera fila charlando con algunos.

Asi que, como aquella vez cuando mi mamá me arrastró hacia el camarín del teatro donde se presentó Alfredo Halcón en una visita por nuestra ciudad a esperarlo a la salida y besarlo, hice lo mismo con Iván, lo arrastre hacia allí (necesitaba un fotógrafo), me acomodé en un costado a esperarlo y ofrecerle mis respetos y admiración, y por supuesto una fotito!!!

 

David Virelles y JB
Murió Wayne Shorter

Murió Wayne Shorter

Murió Wayne Shorter
uno de los imprescindibles

Ícono indiscutido del desarrollo del movimiento moderno. Sus hijos, miles de músicos y escuchas, lloran la pérdida irreparable del genial creador que elevo al movimiento en cada una de sus etapas a lo largo de todo su desarrollo.
El adelantado, el visionario que estuvo siempre en otro nivel…

Wayne Shorter

 

CLARÍN
Marzo 2, 2023

 

La triste noticia de la muerte del gran Wayne Shorter fue dada este jueves por su agente Alisse Kingsley, que confirmó que ocurrió en un hospital de Los Ángeles, pero no precisó las causas. Tenía 89 años.

Wayne Shorter fue uno de los músicos de jazz más activos e influyentes de las últimas décadas. Heredero de John Coltrane -y apadrinado por Miles Davis– su música se ubicó dentro del post-bop, con aportes fundamentales al desarrollo del hard bop, del jazz modal y de la fusión con el rock y el funk.

Experto tanto en el saxo soprano como en el tenor, Shorter sonaba diferente según tocara con uno u otro. Con el saxo tenor era estricto y cerebral, mientras que con el soprano se volvía más lírico y sensible.

 

Tocar con Miles Davis

Nacido en la ciudad de Newark, el 25 de agosto de 1933, comenzó su carrera en los años ’60. Conoció al pianista Joe Zawinul, tocó en clubes de jazz con John Coltrane y Sonny Rollins, y en 1959 se unió a los Jazz Messengers de Art Blakey, con quienes estuvo hasta 1963, tras haber sido su director musical en algunos momentos.

En poco tiempo fue considerado el heredero musical de un gigante como John Coltrane (fue nombrado revelación del año en 1962), y tras varias tentativas Miles Davis consiguió que finalmente se uniese a su quinteto en septiembre de 1964

De hecho, Shorter reemplazó a Coltrane en el segundo gran quinteto de Miles Davis. Fue el compositor más prolífico del grupo, contribuyendo con temas como E.S.P., Pinocchio, Nefertiti, Sanctuary, Footprints, Fall y el clásico Prince of Darkness. En paralelo, siguió grabando discos como solista, como JuJu.

Una rara coincidencia del destino indica que fue -también- un 2 de marzo, como hoy pero de 1959, cuando Miles, Coltrane y Bill Evans (con Paul Chambers en contrabajo y Jimmy Cobb en batería) comienzan a grabar Kind of Blue, cumbre del jazz, y puerta de entrada al jazz modal.

 

Reporte meteorológico

En noviembre de 1970 formó Weather Report, iniciando otro capítulo fundamental en la historia del jazz y de su carrera, junto a Zawinul, el contrabajista y bajista eléctrico Miroslav Vitouš, el percusionista Airto Moreira y el baterista Alphonse Mouzon. Otros músicos que participarían en el proyecto a lo largo de los años fueron el bajista Jaco Pastorius, el baterista Peter Erskine, el bajista Victor Bailey, el baterista Omar Hakim y los percusionistas Dom Um Romão, Alex Acuña, Jose Rossy y Mino Cinelu.

Weather Report fue una banda insignia de jazz-fusión y jazz-rock. Se originó como una extensión de las grabaciones electrónicas de Miles Davis (como In a Silent Way y Bitches Brew), abiertas a la improvisación colectiva y a la combinación de elementos del jazz, rock, funk, música latina y diversas tradiciones musicales étnicas.

El disco más exitoso de la banda fue Heavy Weather (1977), donde se incluye el tema Birdland, considerado como un estándar del jazz. La banda visitó Argentina en el legendario festival BUE de 1980, llenando el Luna Park. Shorter dejó el grupo en 1985 y siguió grabando como solista y como líder. Su cuarteto más clásico fue con el píanista Danilo Perez, el bajista John Patitucci y el baterista Blade.

 

Su anécdota con Tina Turner

En su libro Footprints. The life and work of Wayne Shorter, el saxofonista cuenta que dio asilo a Tina Turner cuando se separó de su marido Ike Turner. “Lo más cerca que Tina ha estado del jazz ha sido conmigo, lo que tampoco es decir mucho. Por aquel entonces, ella acababa de dejar a su marido. Recuerdo que yo estaba regresando de un concierto cuando recibí la llamada de mi mujer: ‘¿Adivina quién viene a cenar esta noche?’. Y era Tina, que se quedó tres meses. Por cierto: es una estupenda cocinera”.

Rarezas y premios

Una rareza en la carrera de Shorter es que participó como invitado en el disco de los Rolling Stones de 1997 Bridges to Babylon y en Gershwin’s World de Herbie Hancock en 1998. Antes había grabado con luminarias del rock como Joni Mitchell (Don Juan’s Reckless Daughter), Don Henley (The End of the Innocence) y Steely Dan (Aja).

Ganó diez premios Grammy, tanto como compositor, como instrumentista, y en 2015 le dieron el honorífico Lifetime Achievement Award. Además, en 1998 recibió un doctorado honorario en música del prestigioso Berklee College of Music. En 2007 recibió el “Premio Donostiako Jazzaldia”, entregado anualmente por el Festival de Jazz de San Sebastián, y en 2010 fue merecedor de otro doctorado honorífico de la Universidad de Nueva York.

En 2016 salió de gira con el supergrupo Mega Nova, formado por Shorter, Carlos Santana y Herbie Hancock, además del bajista Marcus Miller y la baterista Cindy Blackman Santana. Dos años después anunció que se retiraba de los escenarios, debido a problemas de salud, y que seguiría trabajando en composiciones y grabaciones, por ejemplo el proyecto de la ópera Iphigenia junto a Esperanza Spalding y con puesta del célebre arquitecto Frank Gehry.

Su última grabación propia fue Portrait, en 2014.

Wayner Shorter se casó tres veces. Lo despidieron su esposa Carolina y su hija Miyako (de su primer matrimonio con Teruka Nakagami). Su otra hija Iska murió de un ataque epiléptico en 1985 y su segunda esposa Ana Maria murió en un accidente aéreo en 1996, cerca de Nueva York.

 

clarin.com

Murió Jeff Beck…, guitarra vas a llorar…

Murió Jeff Beck…, guitarra vas a llorar…

Murió Jeff Beck

Guitarra vas a llorar…

Miguel Zenón
Jeff Beck (1944-2023), guitarrista con una página en la historia del rock, muere a los 78 años
Su forma de tocar con los Yardbirds y como líder de sus propias bandas aportó un sentido de la aventura a sus rompedoras grabaciones.
The New York Times
Por Jim Farber

Jeff Beck, uno de los guitarristas más hábiles, admirados e influyentes de la historia del rock, falleció el martes en un hospital cercano a su casa de Riverhall, una finca rural del sur de Inglaterra. Tenía 78 años.

La causa fue una meningitis bacteriana, según informó Melissa Dragich, su publicista.

Durante las décadas de 1960 y 1970, ya fuera como miembro de los Yardbirds o como líder de sus propias bandas, Beck aportó un sentido de la aventura a su forma de tocar que contribuyó a que las grabaciones de esos grupos fueran revolucionarias.

En 1965, cuando se unió a los Yardbirds para sustituir a otro héroe de la guitarra, Eric Clapton, el grupo ya era uno de los más destacados del creciente movimiento británico de blues eléctrico. Pero sus punzantes licks y sus dardosos leads en canciones como “Shapes of Things” y “Over Under Sideways Down” añadieron un elemento expansivo a la música que ayudó a señalar la incipiente revolución del rock psicodélico.

Tres años más tarde, cuando Beck formó su propia banda, más tarde conocida como Jeff Beck Group -junto con Rod Stewart, un cantante poco conocido en aquella época, y el igualmente desconocido Ron Wood al bajo-, el peso de la música creó una plantilla temprana para el heavy metal. En concreto, el debut de la banda en 1968, “Truth”, proporcionó un modelo que otro antiguo colega guitarrista de los Yardbirds, Jimmy Page, utilizó para fundar Led Zeppelin varios meses después.

En 1975, cuando el Sr. Beck inició su carrera en solitario con el álbum “Blow by Blow”, reconfiguró la fórmula esencial del movimiento de fusión de aquella época, inclinando la balanza de sus influencias del jazz al rock y al funk, creando en el proceso un sonido que era a la vez sorprendentemente nuevo y de gran éxito. “Blow by Blow” se convirtió en un Top 5 de Billboard y, con la venta de un millón de copias o más, en un éxito de platino.

A lo largo de su carrera, Beck contribuyó a introducir o ampliar importantes innovaciones técnicas en su instrumento. Desarrolló el uso de los efectos de distorsión y realimentación, explorados anteriormente por Pete Townshend; intensificó el efecto de doblar las notas en la guitarra; y amplió la gama de expresión que podía obtenerse de dispositivos acoplados a la guitarra como la barra whammy.

Gracias a estas técnicas, Beck podía utilizar sus cuerdas como armas para golpear como una pistola eléctrica o acariciarlas para expresar lo que parecía un beso. Su trabajo también tenía humor, con licks que podían cacarear y leads que podían provocar.

“Incluso en los Yardbirds, tenía un tono melódico pero directo, brillante, urgente y nervioso”, escribió Mike Campbell, de Tom Petty and the Heartbreakers, para un artículo de la revista Rolling Stone que acompañaba una encuesta en la que se nombraba al Sr. Beck el quinto mejor guitarrista de todos los tiempos. “Es como si dijera: ‘Soy Jeff Beck. Estoy aquí. No puedes ignorarme'”.

 

“Todo el mundo respeta a Jeff”, dijo el Sr. Page en un documental de 2018 titulado “Still on the Run: The Jeff Beck Story”. “Es un músico extraordinario. Tiene una conversación contigo cuando está tocando”.

A pesar de los elogios, el Sr. Beck nunca alcanzó las ventas o la popularidad de los guitarristas considerados sus pares, incluidos el Sr. Page, el Sr. Clapton y uno de los jugadores que más admiraba, Jimi Hendrix. Sólo dos de sus álbumes alcanzaron la categoría de platino en Estados Unidos, entre ellos “Wired”, su continuación de “Blow by Blow” en 1976.

“Parte de la razón es no haber intentado nunca entrar en la corriente dominante del pop, el rock o el heavy metal ni nada por el estilo”, declaró al sitio web de arte Elsewhere en 2009. “Cerrar esas puertas significa que sólo tienes un espacio limitado por el que colarte”.

También le perjudicó que el voluble Beck trabajara a menudo sin vocalista y que sus grupos rara vez duraran mucho. Su primera banda, con Stewart y Wood, estuvo a punto de alcanzar el estrellato, con una invitación para tocar en Woodstock. Pero Beck rechazó la oferta y el grupo se disolvió poco después.

Otra banda que dirigió y que prometía comercialmente, Beck, Bogert & Appice (con la sección rítmica de Tom Bogert y Carmine Appice, ex componente de Vanilla Fudge), consiguió un álbum de oro en 1973, pero el Sr. Beck abandonó el proyecto al cabo de menos de dos años. No es que le importara su estatus en la industria.

“Nunca he hecho el gran momento, afortunadamente”, dijo el Sr. Beck a Rolling Stone en 2018. “Cuando miras a tu alrededor y ves quién lo ha hecho enorme, es un lugar realmente podrido para estar”.

Una foto en blanco y negro del Sr. Beck tocando la guitarra y mirando atentamente hacia la cámara.
Beck actuando en Londres en 1976, como telonero de Alvin Lee. “Nunca he llegado a lo más alto, por suerte”, dijo a un periodista.Credit…Watal Asanuma/Shinko Music, via Getty Images

Grammy y oro
Aun así, consiguió ocho álbumes de oro a lo largo de más de seis décadas. También acumuló siete Grammys, seis en la categoría de mejor interpretación instrumental de rock y uno a la mejor colaboración pop con voz. Ingresó en el Salón de la Fama del Rock and Roll en dos ocasiones, como miembro de los Yardbirds en 1992 y en solitario en 2009.

“Jeff Beck estaba en otro planeta”, dijo Stewart en un comunicado el miércoles. “Nos llevó a mí y a Ronnie Wood a Estados Unidos a finales de los 60 en su banda Jeff Beck Group, y desde entonces no hemos mirado atrás. Era uno de los pocos guitarristas que, cuando tocaba en directo, me escuchaba cantar y respondía. Jeff, eras el mejor, amigo mío”.

Geoffrey Arnold Beck nació el 24 de junio de 1944 en el sur de Londres, hijo de Arnold y Ethel Beck. Su madre era fabricante de caramelos y su padre contable. El Sr. Beck contó a la revista Guitar Player en 1968 que su madre le había “obligado” a tocar el piano dos horas al día cuando era niño. “Eso fue bueno”, dijo, “porque me hizo darme cuenta de que tenía madera de músico. Mi otro entrenamiento consistía en estirar gomas elásticas sobre latas de tabaco y hacer ruidos horribles”.

Se sintió atraído por la guitarra eléctrica tras escuchar el trabajo de Les Paul y más tarde por el de Cliff Gallup, guitarrista principal de la banda de Gene Vincent, y el británico Lonnie Mack. Quedó fascinado no sólo por el sonido de la guitarra, sino también por su mecánica.

“A la edad de 13 años, construí dos o tres de mis propias guitarras”, escribió el Sr. Beck en un ensayo para un libro sobre su carrera publicado en 2016 titulado “Beck 01: Hot Rods and Rock & Roll”. “Era divertido simplemente mirarla y sostenerla. Sabía hacia dónde me dirigía”.

Se matriculó en el Wimbledon College of Art, pero pasó más tiempo tocando en bandas. Al abandonar los estudios, empezó a hacer trabajos de sesión en estudios y en 1965 fue invitado a unirse a los Yardbirds a través de Jimmy Page, de quien el Sr. Beck se había hecho amigo cuando era adolescente y que acababa de rechazar ese trabajo.

Aunque sólo estuvo 20 meses con los Yardbirds, el Sr. Beck tocó en la mayoría de sus canciones de éxito, empezando por “Heart Full of Soul”, que entró en el Top 10 de Billboard y llegó al nº 2 en Gran Bretaña. La encendió su ardiente línea de guitarra solista, que tomaba influencias de la música india y que servía de gancho a la canción.

En 1966, el single de los Yardbirds “Shape of Things”, que llegó al nº 11 en Estados Unidos (nº 3 en Gran Bretaña), incluía un frenético solo a doble tiempo del Sr. Beck que se convirtió en uno de los más célebres lucimientos de la banda.

A sugerencia de su mánager, Beck grabó en mayo de 1966 una pieza instrumental para un posible proyecto en solitario titulada “Beck’s Bolero”. En ella participaron a la guitarra rítmica el Sr. Page (que recibió el crédito de autor de la canción), Keith Moon de The Who a la batería, el futuro bajista de Led Zeppelin John Paul Jones y el solicitado pianista de sesión Nicky Hopkins.

La canción, un instrumento emblemático con una estructura compleja, no se publicó en su momento, lo que frustró la esperanza de Beck de que esta formación formara parte de su próxima banda. En su lugar, continuó con los Yardbirds, que añadieron al Sr. Page, primero al bajo y más tarde en un duelo de guitarras con el Sr. Beck. Aquella fugaz formación quedó inmortalizada en “Blow Up”, la película de la era Mod del director Michelangelo Antonioni, en la que interpretaron una maníaca versión de su canción “Train Kept A-Rollin'”, refundida como “Stroll On”.

Las tensiones que se habían ido gestando entre el Sr. Beck y el resto de los Yardbirds llegaron a un punto de ebullición en una agotadora gira por Estados Unidos ese otoño, lo que le obligó a abandonar. Más tarde consideró este periodo el punto más bajo de su carrera.

“De repente, no eres nadie”, dijo a Rolling Stone en 2016. “Como la banda pudo seguir adelante” con el señor Page, “fue casi como si me hubieran borrado del mapa”.

Aun así, en marzo de 1967 se publicó un sencillo con su propio nombre, “Hi-Ho Silver Lining”, que incluía una rara voz del Sr. Beck, que él aborrecía. “Sueno insoportablemente mal”, dijo a Music Radar en 2021.

Aún así, la canción llegó al nº 15 en Gran Bretaña, y su cara B proporcionó un hogar para “Beck’s Bolero”.

Encontró más satisfacción formando el primer Jeff Beck Group, con los señores Stewart, Wood y Hopkins junto con el batería Mickey Waller. Columbia Records les contrató y publicó su debut, “Truth”, en el verano de 1968. Contenía una nueva versión, más heavy, de “Shapes of Things” de los Yardbirds, junto con “Beck’s Bolero”.

“Truth” alcanzó el nº 15 en Billboard y se convirtió en disco de oro, impulsado por su fresca mezcla de rock atronador y soul emotivo. Su continuación, “Beck-Ola”, que sustituyó al Sr. Waller por el batería Tony Newman, se publicó un año más tarde e igualó el éxito del debut. Pero la banda implosionó casi inmediatamente después.

“No sé qué pasó”, dijo Beck a Music Radar. “Fue la falta de material”, dijo, además, conjeturó, el Sr. Stewart “quería ver su nombre ahí arriba en lugar del mío”.

Una banda, luego otra
En otoño de 1969, el Sr. Beck intentó recuperarse planeando un nuevo grupo con el Sr. Bogert y el Sr. Appice, pero aquello se vino abajo después de que el Sr. Beck se fracturara el cráneo en un accidente de coche. Mientras tanto, los otros dos músicos formaron la banda de blues-rock Cactus.

Tras una larga convalecencia, en 1971 surgió una nueva versión del Jeff Beck Group, con el cantante de soul Bobby Tench, el batería Cozy Powell y el teclista Max Middleton, que animó al Sr. Beck a explorar el jazz.

Su debut, “Rough and Ready”, publicado en octubre, incluía más composiciones originales del Sr. Beck que de costumbre, pero apenas entró en el Top 50 de Billboard. Su sucesor, “Jeff Beck Group”, que se inclinaba hacia el lado más soul de su sonido, obtuvo mejores resultados, superando el Top 20 de Billboard y convirtiéndose en disco de oro.

De nuevo, sin embargo, el mercurial Sr. Beck anhelaba algo nuevo, así que cuando Cactus se disolvió, volvió a reunirse con el Sr. Bogert y el Sr. Appice -la sección rítmica que había considerado anteriormente- para formar el poderoso trío Beck, Bogert & Appice.

Un tema destacado de su álbum de debut de 1973, “Beck, Bogert & Appice”, era una versión de “Superstition” de Stevie Wonder, una canción en cuya creación participó Beck. Había conocido al Sr. Wonder cuando éste grababa su álbum de 1972, “Talking Book”, y durante aquellas sesiones el Sr. Beck creó un ritmo de batería que, según cuentan, inspiró al Sr. Wonder para escribir “Superstition”, uno de sus mayores éxitos.

Pero el Sr. Beck no estaba satisfecho ni con la versión de la canción ni con el propio grupo y, durante la grabación de un segundo álbum, disolvió el grupo. Más tarde, en 1975, se publicó un álbum en directo, “Beck, Bogert & Appice Live in Japan”, un año que cambió la carrera de Beck.

El Sr. Beck se atrevió a dedicar la mayor parte del álbum en solitario “Blow by Blow”, grabado en 1974 y publicado en 1975, a temas instrumentales inspirados en la creatividad de la Mahavishnu Orchestra y en el elevado trabajo del guitarrista de fusión de la banda, John McLaughlin.

Para ayudar a capturar el sentimiento de ese grupo, Beck contrató al productor George Martin, que había supervisado el álbum “Apocalypse” de Mahavishnu el año anterior (y que había alcanzado su mayor renombre con los Beatles). El Sr. Beck dijo a la revista The New Statesman en 2016 que el Sr. Martin le había proporcionado “un enorme par de alas”.

“El mero hecho de saber que alguien con oídos tan sensibles aprobaba lo que estaba pasando te hacía volar”, dijo.

El siguiente álbum de Beck, “Wired”, incluyó a dos músicos de Mahavishnu: el batería Narada Michael Walden y el teclista Jan Hammer, ampliando el elemento de fusión en la música. Más tarde, Beck realizó una gira con la banda de Hammer que dio lugar al álbum “Jeff Beck with the Jan Hammer Group Live”, que se convirtió en disco de oro en 1977.

Hammer también contribuyó al álbum de Beck de 1980, “There & Back”, que alcanzó el número 21 en la lista Billboard. En 1985, Beck volvió a trabajar con vocalistas para su álbum “Flash”, en el que Stewart cantó una versión de “People Get Ready” de Curtis Mayfield. (Otra grabación instrumental, “Jeff Beck’s Guitar Shop”, publicada en 1989, se convirtió en su último álbum de oro.

A partir de la década de 1990, el Sr. Beck comenzó a realizar prodigiosos trabajos de sesión, proporcionando solos en álbumes de Jon Bon Jovi, Roger Waters, Kate Bush, Tina Turner y otros. Mostró la amplitud de su estilo con su álbum “Emotion & Commotion” en 2010, que incluía el estándar “Over the Rainbow” y “Nessun Dorma” de Puccini. Este último tema ganó un Grammy, y el álbum alcanzó el nº 11 en Billboard.

En las décadas siguientes, Beck siguió haciendo giras y grabando discos, el último de los cuales fue una colaboración con el actor y guitarrista Johnny Depp, titulado “18”, en 2022.

Beck se casó en 2005 con Sandra Cash, que le sobrevive.

Para sus fans, y para él mismo, el Sr. Beck estaba tan profundamente identificado con su guitarra -en particular con la Fender Stratocaster- que parecía inseparable de ella.

“Mi Strat es otro brazo”, dijo a Music Radar. “Me he soldado a ella. O ella se ha soldado a mí, una cosa o la otra”.

Y añade: “Es una herramienta de gran inspiración y tortura al mismo tiempo. Siempre está ahí, retándote a encontrar algo más en ella. Pero está ahí si realmente buscas”.

Alex Traub contribuyó con éste reportaje.

 

nytimes.com

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