Murió Jimmy Cobb, el único sobreviviente de Kind Of Blue

Murió Jimmy Cobb, el único sobreviviente de Kind Of Blue

Falleció Jimmy Cobb

El baterista del quinteto de Miles que grabara el icónico Kind Of Blue, el único sobreviente de aquella mágica aventura, falleció hace pocas horas. Tenía 91 años.

Lo escuchamos el último jueves en nuestra salida de Alrededor de Medianoche, como invitado de los gemelos Anderson en Peter and Will Anderson: Featuring Jimmy Cobb siendo una de sus últimas grabaciones contando la propia Remembering U (Jimmy Cobb World | Agosto 30, 2019) en compañia del también recientemente fallecido Roy Hargrove entre otros.
Su web no ha reaccionado aún con la fresca triste novedad y las noticias que nos llegan parten de portales internacionales de noticias.

FUENTE:  abc.es/cultura/

El baterista Jimmy Cobb, miembro del grupo que formó Miles Davis para la grabación del mítico «Kind of Blue», ha fallecido a los 91 años. Él era el último miembro superviviente de aquel noneto para la historia. No se ha informado de la causa de la muerte, pero el pasado mes de enero, su hija Serena Cobb lanzó una campaña en Gofundme con el fin de buscar ayuda económica para paliar problemas de salud que tampoco entonces fueron desvelados. «Como un hombre humilde y muy privado que siempre ha sido, jamás se quejaría o pediría ayuda. pero para poder cuidar de él, nuestra familia tiene graves necesidades. Durante los dos últimos años, mi padre ha sufrido problemas médicos que conllevan serias limitaciones físicas. Por desgracia, debido a dificultades financieras, no ha podido recibir el tratamiento adecuado», decía el texto de su petición. Su seguro médico no cubría los costes de su tratamiento (que alcanzaban la suma de 200.000 dóalres), y cientos de fans y artistas (como el guitarrista Pat Metheny o el saxofonista Joe Lovano, que hicieron donaciones por valor de 71.000 dólares) aportaron su granito de arena para apoyarle.

Jimmy Cobb comenzó a tocar con Dinah Washington, Billie Holiday, Pearl Bailey y Clark Terry, y a lo largo de su larguísima trayectoria en el mundo del jazz ha trabajado con John Coltrane, Cannonball Adderley, Wes Montgomery, Dizzy Gillespie, Dinah Washington, Pearl Bailey y muchos otros nombres ilustres del jazz, pero su nombre siempre estará especialmente ligado a sus colaboraciones con Miles Davis, sobre todo la que germinó en el legendario «Kind of Blue», que fue grabado en el 30th Street Studio de Nueva York en dos sesiones durante la primavera de 1959. Allí, el 2 de marzo de 1959 se registró en una primera sesión la cara A del disco (los temas «So what», «Freddie freeloader» y «Blue in green»), y en una segunda sesión, el 22 de abril, la cara B (con «Flamenco sketches» y «All blues»). En 1963, tras dejar la banda de Miles Davis, pasó nueve años al servicio de Sarah Vaughan, compaginando ese trabajo con otros junto a varios artistas y grupos a lo largo de los años setenta, ochenta y noventa, como Sonny Stitt, Nat Adderly, Ricky Ford, Hank Jones, Ron Carter, George Coleman, Fathead Newman, The Great Jazz Trio, Dave Holland y Warren Bernhardt.

Cobb, que empezó como batería autodidacta en su Washington natal, recordaba aquellas míticas sesiones en sus memorias: «Aquel día de primavera de 1959, recuerdo que me levanté por la mañana con una cierta excitación: tenía una sesión de grabación con Miles Davis; me vestí y preparé el instrumento. Fui al estudio de Columbia de la calle 30, entré la batería y la monté. Esperé a los compañeros, que fueron llegando, expectante por lo que íbamos a hacer. Siempre me gustó aquella iglesia (se refiere al 30th Street Studio, un antiguo templo reconvertido en estudio por la discográfica Columbia), tenía una acústica fabulosa. Empezamos a mirar algunos temas y, cuando nos metimos en ello, la cosa sonaba de maravilla, con una suavidad total. Sin hacer ningún esfuerzo, sin tensiones, muy relajados. El grupo sonó compacto en todo momento. ¿Cómo iba a sonar mal con los músicos que había? Al piano, Bill Evans y Wynton Kelly. Paul Chambers, el mejor contrabajista de entre los jóvenes en aquellos tiempos, y John Coltrane y Cannonball Adderley».

Muchos se preguntarán cómo es posible que alguien con esas credenciales sufra problemas financieros tan dramáticos. Y la respuesta ya la dio un experto en jazz llamado Ethan Iverson, que descubrió que Cobb sólo ganó 66,67 dólares por las sesiones de «Kind of Blue», y que no ha recibido royalties por los millones de copias vendidas a lo largo de estos 61 años. Sólo algunos miles de dólares entregados por el sello Sony, actual propietario del disco, por hacer entrevistas promocionales para apoyar las reediciones del mismo del mismo.

Cobb también participó en otros álbumes de Davis como «Sketches of Spain», «Someday My Prince Will Come», «Miles Davis at Carnegie Hall», «In Person Friday and Saturday Nights at the Blackhawk», «Complete», «Porgy and Bess» y «Sorcerer». Sus últimos años de actividad en el estudio los empleó en la grabación de varios álbumes como líder («New York Time» y «Cobb's Corner» entre ellos), y tocando con grandes músicos como los pianistas Cedar Walton y Hank Jones. Sobre los escenarios, ha desarrollado esta última etapa con su banda So What, que celebraba los 50 años de «Kind of Blue».

Una de sus últimas visitas a nuestro país fue en el año 2009, en el marco del Festival Internacional Canarias Jazz & Más Heineken. En 2012 regresó al Festival de Jazz de San Sebastián, pero no sólo para tocar, sino para recibir el Premio Donostia de aquella 4ª edición.

Prueba publicación automática

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Este es un post de prueba, sólo a los efectos de verificar la publicación automática en las redes sociales.

Como estamos en onda "probando" y para rellenar el post un poco más, les paso una receta de comidda china (sin murcielago):

RECETA DEL POLLO A LA NARANJA

El pollo a la naranja es una comida típica de Asia. No tiene nada que ver con el pato al horno a la naranja, plato típico francés. En este caso, se trata de unas pechugas de pollo cocinadas junto a una salsa hecha a base de zumo de naranja. Se puede acompañar de un arroz blanco, que le va a venir «al pelo» a este plato. Es muy fácil y rápido de hacer, como casi todo lo que el vitoriano Gorka Barredo propone en esta web. Lo tendrás listo en cuestión de 30 minutos. O menos. Para preparar tu pollo ala naranja necesitarás:

INGREDIENTES para 4 personas:

  • 4 pechugas de pollo
  • 2 cebollas
  • 4 naranjas
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 dientes de ajo
  • 1 chorrito de vinagre
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharadas de maizena
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva

COMO HACER EL POLLO A LA NARANJA

1.- Preparamos la salsa. Para ello, exprimimos las naranjas en un bol. Añadimos la salsa de soja, los dientes de ajo picados, el chorrito de vinagre, el azúcar, la maizena, que espesará la salsa en la cocción y un poco de sal y de pimienta negra recién molida. Puedes añadir aquí el pollo y dejarlo macerar durante una hora o, puedes pasar directamente al siguiente paso.

Más en: cocinacaserayfacil.net

Es todo, hasta prontito...

The Eddy, la miniserie jazzera con increíble soundtrak

The Eddy, la miniserie jazzera con increíble soundtrak

The Eddy, el estreno de Netflix bien jazzero

Protagonizada por la actriz y cantante polaca Joanna Kulig y André Holland, el actor de Luz de luna. Dirigida por Damien Chazelle (Whiplash)

Fuente: pagina12.com.ar / fragmento
Por Diego Brodersen

Otra fuente consultada: menshealth.com  / con detalle de los temas

“Cuando me besas en la mañana / deberías llamarme tarde en la noche / Nunca te digo lo que estoy pensando / y sin embargo siempre pareces entenderlo”. La voz y la imagen les pertenecen a la actriz y cantante polaca Joanna Kulig , reconocida internacionalmente por su participación en dos largometrajes de su coterráneo Pawel Pawlikowski, Ida y Cold War. En ambos proyectos le tocó encarnar a jóvenes cantantes en tiempos de posguerra y su rol protagónico en el segundo de esos títulos ofreció una de las actuaciones más intensas y desgarradoras del cine europeo de los últimos años. En The Eddy, la miniserie estrenada en la plataforma Netflix hace apenas dos días, la siempre rubia Kulig adopta el nombre de Maja, otra cantante con fortalezas y fragilidades a flor de piel.

Aunque, en este caso, el trasfondo no es histórico sino contemporáneo y las calles que desembocan en el local de jazz donde se presenta junto a su banda son las de la capital francesa. Maja es apenas uno de los personajes que todas las noches se encuentran en The Eddy, el local en cuestión, y la creación del dramaturgo y guionista Jack Thorne –cuyos pergaminos televisivos incluyen la miniserie Glue y la reciente His Dark Materials– se enlaza amorosamente con la extensa tradición de los cuentos corales. Coproducidos por compañías estadounidenses, alemanas y francesas y hablados en partes iguales en inglés y en francés –con toques de árabe, polaco y español– los ocho episodios describen los amores y amistades, pactos y traiciones, alegrías y tristezas de un grupo de músicos, pequeños empresarios y seguidores del jazz contemporáneo en el marco de un barrio parisino marcado por las cruzas culturales, raciales y religiosas.

A pesar de ese carácter colectivo, reforzado por el hecho de que cada episodio lleva el nombre de un personaje, existe un protagonista que casi siempre lleva las riendas del relato: Elliot Udo, el pianista semi retirado, compositor y conductor de un sexteto de jazz (además de uno de los dueños del bar The Eddy) interpretado con carácter por André Holland, el actor de Luz de luna y Selma: El poder de un sueño.

Exiliado por decisión propia en París, Elliot –neoyorquino hasta la médula– lleva en su rostro las marcas de las decepciones y los traumas, tanto los profesionales como los personales, y sobre sus hombros se posan en cierta medida muchas de las ambiciones y deseos del resto de sus colegas y amigos. En el primer episodio, dirigido por uno de los realizadores jóvenes de más alto perfil en Hollywood, Damien Chazelle, el hombre descubre que su amigo del alma y socio comercial, Farid (Tahar Rahim, el protagonista de Un profeta), ha estado comprando alcohol más barato en el mercado ilegal, lo cual pone al local en una situación aún más delicada que la que ya se encontraba. Esa misma noche intentará sin éxito tentar a un representante de una discográfica para que “fiche” a su banda, que precisamente esa velada parece algo desangelada.

Pocas horas más tarde, recibirá en el aeropuerto a su problemática hija adolescente, Julie, quien ha dejado de vivir junto a su madre en los Estados Unidos para mudarse una temporada junto a él. La intensidad de todo lo que ocurre durante esos primeros setenta minutos de la serie jamás podría definirse como moderada. Ni a nivel emocional ni musical.

El pasado mes de febrero, en el marco del Festival de Berlín, poco antes de que las salas de cine del mundo comenzaran a cerrar y el streaming se transformara en amo y señor del universo audiovisual, el prolífico Jack Thorne describió en una entrevista con The Hollywood Reporter el origen del proyecto. “El director y productor Alan Poul fue quien estuvo detrás de todo desde un principio. En aquellos tiempos, allá por 2013, Alan vio en el Festival de Sundance un cortometraje de un joven realizador llamado Damien Chazelle, Whiplash, y, casi al mismo tiempo, un show que había hecho yo llamado The Last Panthers y pensó que podría interesarme participar en una serie acerca de una banda. Poco después me envió una copia de Whiplash, que a esa altura ya era un largometraje, y fue allí donde pensé que debía trabajar junto a Chazelle”.

Sin embargo, debieron pasar varios años para que los pasos del director y el guionista se pusieran en sincro; en el camino, el joven de Sundance se transformó en niño mimado de la industria y el guionista comenzó a desarrollar, entre otros proyectos, una serie de historias que darían como resultado final The Eddy.

Más en: 

pagina12.com.ar
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