Scott LaFaro | abril 3, 1936

Scott LaFaro | abril 3, 1936


Rocco Scott LaFaro (1936-1961) fue un músico de primer orden, que encontró su’voz’ en el jazz a mediados de los años 50. Tocó el violín de contrabajo, más conocido hoy en día como el bajo acústico para diferenciar este instrumento del bajo eléctrico (o electrónico). Su vida fue interrumpida en un accidente automovilístico en el verano de 1961 cerca de Ginebra, Nueva York, su ciudad natal. Aunque sólo actuó durante seis años (1955-1961), su innovador enfoque del bajo asombró a sus contemporáneos, y hasta el día de hoy sus actuaciones grabadas siguen sorprendiendo y deleitando.

Aquellos que han encontrado el Bill Evans Jazz Resource en Internet saben de la profunda interacción entre Paul Motian, Scott LaFaro y Bill Evans en un trío de jazz que para muchos músicos hasta el día de hoy sigue siendo un modelo de sonoridad, complejidad y swing. El bajo de Scott LaFaro tocando’alchemy’ (para tomar prestado de una grabación de Ornette Coleman en la que actuó LaFaro) impulsó a Bill Evans a enfrentarse al reto artístico del equilibrio en un trío de jazz.

Los tríos de Art Tatum, Nat Cole y Oscar Peterson presentan al pianista. Bill Evans y Scott LaFaro y Paul Motian eran de una sola voz. Los tríos de Evans que siguieron a la trágica muerte de Scott LaFaro en 1961, continuaron la búsqueda de una interacción equilibrada pero, a pesar de las contribuciones de Chuck Israels y Larry Bunker, Gary Peacock, Eddie Gomez y Marty Morell y Elliot Zigmund, Marc Johnson y Joe LaBarbera, músicos con facilidad técnica y swing, la voz del pianista siguió siendo dominante.

Los tríos post-LaFaro de Bill Evans alcanzaron la madurez y el brillo, el resultado de muchos años de tocar juntos. Evans y LaFaro y Motian tocaron (y grabaron) como trío menos de dos años, desde diciembre de 1959 hasta junio de 1961. Es el sentido de la exploración y el descubrimiento armónico, el desafío y la respuesta, el flujo y reflujo del tiempo, lo que atrae a uno a escuchar una y otra vez a Portrait in Jazz, Explorations , Sunday at the Village Vanguard, y Waltz For Debby. Estas grabaciones son tan frescas hoy como cuando fueron hechas por primera vez, y juntas sirven como un arquetipo del trío de piano de jazz.

El dominio de Scott LaFaro del instrumento elegido comenzó después de su graduación de 1954 de la escuela secundaria. Aunque sólo tocó el bajo durante seis años, LaFaro sigue siendo un faro para los bajistas de jazz.

Nacido en Newark, New Jersey, LaFaro creció en una familia de músicos (su padre tocaba en muchas big bands). Comenzó a tocar el piano en la escuela primaria, comenzó a tocar el clarinete bajo en la escuela secundaria, cambiando al saxofón tenor cuando ingresó a la escuela secundaria. Él sólo tomó el contrabajo el verano antes de entrar en la universidad, ya que el aprendizaje de un instrumento de cuerda era necesario para las especialidades musicales. Alrededor de tres meses en la universidad, LaFaro decidió concentrarse en el bajo.

Ingresó a la universidad para estudiar música, pero se fue durante las primeras semanas de su segundo año, cuando se unió a Buddy Morrow y su big band. Dejó esa organización en Los Ángeles después de una gira por todo el país y decidió probar suerte en la escena musical de Los Ángeles. Allí, rápidamente encontró trabajo y se hizo conocido como uno de los mejores bajistas jóvenes. En 1959, después de muchos conciertos con luminarias como Chet Baker, Percy Heath, Victor Feldman, Stan Kenton y Benny Goodman, LaFaro se unió a Bill Evans, quien recientemente había dejado el Sexteto de Miles Davis. Fue con Evans y el baterista Paul Motian que LaFaro desarrolló y expandió el estilo contramelódico que llegaría a caracterizar su interpretación. Ornette Coleman también colaboró con él en esa época.

LaFaro murió en un accidente automovilístico en el verano de 1961 en Flint, cerca de Ginebra, Nueva York, dos días después de acompañar a Stan Getz en el Festival de Jazz de Newport. También fue sólo diez días después de grabar dos discos en vivo de las mismas actuaciones, el domingo en el Village Vanguard y Waltz para Debby con el Bill Evans Trio. Estos dos álbumes son a menudo considerados entre las mejores grabaciones de jazz jamás realizadas. Aunque sólo actuó durante seis años (1955-1961), el enfoque innovador de LaFaro hacia el bajo redefinió la interpretación del jazz trayendo consigo una «emancipación» que introdujo «tantas posibilidades diversas que se habrían considerado imposibles para el bajo poco tiempo antes»[1], e inspiró a una generación de bajistas que le siguieron.


 

Murió Charlie Haden…

Poéta, filósofo, músico exquisito y un luchador comprometido. Un grande de verdad…

La tristisima noticia sobre el fallecimiento del contrabajista estadounidense Charlie Haden enluta con el más negro de los negros posibles el ambiente jazzero. Hoy más leyenda que nunca su figura mítica luce en las estampitas de los devotos jazzeros y de aquellos que reconocían en él su compromiso político y social. Su música llena de expresividad y poesía conquistó el corazón de todos aquellos amantes de la bella música. Una larga enfermedad se lleva a una de las más grandes estrellas del firmamento jazzero…

Gracias por la música…

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Charlie Haden

elpais.com | Chema García Martínez | julio 12, 2014

Tenía fama de neurótico, obsesivo, un tipo raro… ni siquiera se le consideraba un auténtico virtuoso de su instrumento. Y, sin embargo, el mundo del jazz estaba unánimemente rendido a sus pies: “tocar con  Charlie Haden es distinto a todo”, aseguraba Pat Metheny, para quien el contrabajista era el mejor compañero de escenario con el que nadie pudiera soñar. “Charlie no es un contrabajista de jazz, es… otra cosa. No toca notas, hace filosofía”. El ilustre y filosófico pionero del free jazz falleció el pasado viernes en su domicilio de Los Angeles, después de una “larga enfermedad”, según reza el comunicado emitido por su sello discográfico, ECM.

La trayectoria vital y artística de Charles Edward Haden (Shenandoah, Iowa, 6 de agosto de 1937) aparece unida a la de aquellos con quienes compartió escenario y/o estudio de grabación: Keith Jarrett, Carla Bley y, antes que ningún otro, Ornette Coleman. Junto con el trompetista Don Cherry y el baterista Billy Higgins, Haden formó parte del controvertido cuarteto del saxofonista que conmovió los cimientos de la escena jazzística en los primeros años sesenta: “Ornette me enseñó a no pensar en categorías ni en géneros sino en belleza y en crear algo nuevo que no existía antes”.

Finalizando la década, creó la Liberation Music Orchestra, agrupación que introdujo al jazz en los terrenos de la agitación política sobre un repertorio que combinaba las canciones de la Guerra Civil española con los himnos pacifistas y las melodías revolucionarias latinoamericanas (La PasionariaWe shall overcome…). Décadas más tarde, su fundador se vería “en la obligación” de retomar la iniciativa: “he vuelto con la Liberation porque seguimos viviendo en un mundo donde reina la crueldad, la avaricia y la devastación; un mundo gobernado por mentalidades cerradas, el ejemplo perfecto es Bush. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos de la belleza”.

Su idea de un jazz descentralizado le llevó a tocar a dúo con el guitarrista de fado Carlos Paredes y con el pianista cubano Gonzalo Rubalcaba. “Me encantaría tocar con Paco de Lucía”, declaraba con ocasión de su última visita a Madrid, “pero tengo entendido que es muy difícil”. Su participación en el primer Festival de Jazz de Cascais el 20 de noviembre de 1971 junto al cuarteto de Ornette Coleman, terminó con su detención y posterior traslado a la Direcção-Geral de Segurança de la policía salazarista, después de que el contrabajista dedicara una de sus interpretaciones “a los movimientos de liberación en Angola y Mozambique”. Haden fue “invitado” a plasmar su arrepentimiento en un documento firmado, tras lo que se le expulsó del país llevando consigo la grabación de la pieza en cuestión —Song for Che— oculta en un bolsillo de la gabardina. Ésta vería la luz en su disco Closeness.

En el año 1989, el Festival de Jazz de Montreal dedicó al contrabajista 8 jornadas seguidas, con un programa distinto cada noche y los músicos y el repertorio a la libre elección del homenajeado (The Montreal tapes). En junio de 2007, Haden se presentó en nuestro país con la más clásica de sus formaciones, Quartet West, celebrando el 20º aniversario de su fundación: “me acababa de mudar a Los Ángeles después de 20 años viviendo en Nueva York y a mi esposa se le ocurrió que sería una buena idea crear una banda con músicos de la ciudad”. Ese mismo año viajó a Nashville para grabar un sorprendente homenaje al country & westernRambling boy. Haden y Metheny volvieron a reunirse en 2013 para la grabación de la B.S.O. de Vivir es fácil con los ojos cerrados, la película de David Trueba que se alzó con un Goya a la mejor música original.

 

Eddie Gomez nominado al Grammy Latino

La pequeña Puerto Rico ha dado al genero un considerable aporte, figuras legendarias y de las nuevas pueblan el vocabulario integrandose al imaginario colectivo: el flautista Dave Valentin; el trompetista y percusionista Jerry Gonzalez; el saxofonista David Sanchez; el percusionista Ray Barretto y el contrabajista Edgar «Eddie» Gomez (de el nos ocuparemos hoy) quien ha sido recientemente nominado a un premio Grammy.

Nacido en Santurce el 4 de octubre de 1944, Eddie y su familia se sumaron a los muchos nativos Portorriqueños en emigrar a los EEUU especificamente a Nueva York, engrosando la lista de los «Nuyoricans», termino que se acuño para identificar a los Portorriqueños afincados en Nueva York. A los 11 años ya se abrazaba al contrabajo y solo dos años despues ingresaba a la High School of Music and Art en Nueva York. Luego su formacion se encaminaria lentamente comenzando por la Newport Festival Youth Band, una banda juvenil, para saltar luego a las bandas de los pianistas Marian McParland y Paul Bley (1964-1965), el quinteto del vibrafonista Gary McFarland (1965) y tambien junto al guitarrista Jim Hall y al saxofonista Gerry Mulligan.

Pero quizas su salto mas significativo fue cuando paso a formar parte de la banda de Bill Evans en 1966 cuando el genial pianista lo escucha tocar en el Village Vanguard, permaneciendo por espacio de once años junto al maestro, hecho que explica la fuerte influencia de Scott LaFaro mitico miembro del trio de Evans. Se las arreglaba tambien para hacerse algunas escapadas junto a Miles Davis, quien asi como Evans al escucharlo lo invitara a participar de unas giras, Eddie se nego al principio para permanecer junto a Evans en un hecho poco comun y habitual (nadie se le negaba a Miles). Otro salto significativo, y en esto quizas haya tenido que ver la influencia de Miles de aquellos dias junto al trompetista, fue su participacion en la formacion de uno de los mejores grupos de fusion de todas las epocas, Steps Ahead, junto a Mike Mainieri, Michael Brecker y Peter Erskine.

Ademas el hombre ha incursionado por diferentes generos musicales, desde los obvios ritmos folk locales hasta la musica clasica, dando muestras de su perenne talento que lo condujo a uno de los tantos reconocimientos a lo largo de su carrera: la ultima nominacion a un Grammy Latino.

En una vieja nota obtenida en oportunidad de una visita a su tierra por motivos familiares Gomez comentaba a un diario local…

¿Quienes fueron tus primeras influencias en tu instrumento?
Los bajistas Ray Brown, Paul Chambers, Scott LaFaro, Sam jones y Charlie Mingus.

Tu resumen es bien impresionante, pero los 11 años que estuviste en el trio de Bill Evans son muy significativos. Mencioname los discos mas importantes que grabaste con Bill…
En duo con el, Intuition (Fantasy; 1974) y Montreaux III (OJC/Prestige; 1975) y con el trio, At the Montreaux Jazz Festival (Verve; 1968), con el baterista Jack Dejohnette y You Must Believe In Spring (Warner Brothers; 1977), con el baterista Elliot Zigmund.

En todas esas grabaciones habras hecho muchos solos con tu bajo pero ¿Cual podrias recommendar a los aficionados?
El que hice en Someday My Prince Will Come, en el disco del Montreaux Jazz Festival (Verve; 1968).

¿Y que dices de los discos que grabastes con otros jazzistas?
Quede bien satisfecho con los que grabe con Chick Corea: Friends (Polydor; 1978) y Three Quartets (Warner Brother; 1981; re-editado por Stretch).

En otra charla mas reciente para otro medio (www.nacion.com) Eddie Gomez comenta su nominacion entre otros topicos…

¿Como se toma un musico de su nivel una candidatura al Grammy Latino a album instrumental?
Es una gran sorpresa y una buena noticia. La verdad, uno graba muchos discos y no se imagina lo que viene con ellos. Me lo tomo como una sorpresa maravillosa sin esperar nada mas.

Pero cuando se tiene una carrera tan exitosa como la suya con logros que son independientes a ese lado de la industria donde se mueven los Grammy, ¿tiene este premio tan comercial alguna relevancia?
En el mundo, el arte y el comercio tienen una relacion extraña, y yo he tenido la gran bendición de haber tocado con Miles Daves, Chick Corea y muchos otros y eso es para mi una suerte que uno pueda conectarse con algo tan bueno y llegar a una etapa donde sientes que lo has hecho bien y que eso, espero, dure por muchos años.

A usted se le considera un gran maestro. Sin modestia alguna dígame: ¿se considera asi usted?
Creo que mi trabajo le ha dado cosas buenas a mucha gente, pero mas que un gran maestro yo prefiero creer que soy un gran estudiante. Cuando doy clases tambien aprendo de mis estudiantes, de cmo hacen sus cosas. Tengo que pensar muy bien que respuestas les voy a dar desde mi trabajo. Por eso, en mi arte y en mi trabajo prefiero creer eso, que soy un gran estudiante antes que un gran maestro.

Renaud Garcia-Fons: el «Paganini del Contrabajo»…

[audio:Renoud-GFons-CanteDelBarco.mp3|titles=Cante Del Barco – La Linea Del Sur|artists=Renaud Garcia-Fons]

Ultimamente nos hemos ocupado mucho (mas que nada en nuestras emisiones radiales semanales) de musicos europeos particularmente franceses, naturales, hijos de inmigrantes, residentes por adopcion… El inmenso  aporte que las corrientes inmigratorias ha hecho a la cultura (amen de la fuerza de trabajo) es un hecho palpable en cualquier latitud  alli donde se hayan registrado tales corrientes.

En el caso que nos ocupa hoy, como hace unas semanas fue de Nguyen Le, o Yaron Herman, es el del talentoso contrabajista Renaud Garcia-Fons nacido en Paris una nochebuena del 24 de diciembre de 1962 (realmente no se si fue en momentos previos a la nochebuena o si fue durante la mañana o tarde, sabemos si que fue un 24 de diciembre, pero asi suena mas magico!! tan magico como su musica), hijos de inmigrantes Catalanes. Iniciado muy pronto en la educacion musical con apenas cinco años, aquellas primeras aproximaciones fueron con el piano y la guitarra clasica (en casa abundaria el sonido de la guitarra flamenca casi seguro…), para pasarse años despues a su actual instrumento: el contrabajo, e ingresar al Conservatorio de Musica de Paris. El talento de Renaud no escapa a la atencion de sus colegas y maestros, a los 21 años obtiene dos importantes reconocimientos: el French Cultural Minister y ademas el de Professor of Double bass.

El inquieto Renaud ya percibe ciertas limitaciones a la hora de intentar un desborde fuera de las lineas clasicas y encuentra en el Jazz una fuente de inspiracion y expansion. La improvisacion tan propia del Jazz es el camino tan buscado por el joven musico, por el que iniciaria un recorrido a traves de el (que aun mantiene) investigando en la fusion de musica contemporanea, tradicional y el jazz.

Esta prodigiosa mezcla de talento e inquietud, de busqueda, lo lleva desde aquellas primeras y fructiferas experimentaciones a una mas: la inclusion de una quinta cuerda a su contrabajo con el objeto, cuando no, de acrecentar las posibilidades del mismo y expandir su busqueda interminablee inagotable de sonidos. Y el resultado era previsible, nada podria haber salido mejor. Su increible tecnica y su incansable busqueda lo convierten, a los ojos de la critica, en el «Paganini del Contrabajo».

En La Linea del Sur, su ultima produccion, Renoud explora la tradicion flamenca, se rodea de musicos con cierto aire gitano: Esperanza Fernandez (voz en El Agua de la Vida y en Enamorada y en Cante del Barco), Kiko Ruiz (guitarra flamenca), Pascal Rollando (percusion) y el acordoneonista italiano David Venitucci. Destacan tambien: Cante del Barco, una desgarradora y bellisima composicion con aire flamenco y clasico y Caballera De Mi Amor donde el quinteto luce en todo su esplendor.

Dificil quedarse con un o varios destacados cuando lo son todos.

La Linea Del Sur, del «Paganini del Contrabajo», un disco maravilloso…

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