Victor Wooten Band
Regi Wooten (guitarra)
Joseph Wooten (teclados)
Derico Watson (batería)
Krystal Petersen (voz)
Victor Wooten (bajo)
Cine Teatro Español | Neuquén | noviembre 7, 2013


Lo vivido el jueves 7 de noviembre próximo pasado en la ciudad de Neuquén en la presentación del bajista eléctrico Victor Wooten no puede calificarse de otra manera, un show que fué in crescendo hasta tomar un vuelo del que costó bajar, incluso para el propio grupo que en el Bis después de la euforia con la que todos habíamos quedado, retomó el propio Wooten con un tema tranqui para calmar las bestias pero que luego, con la suma del resto del grupo, volvió a elevarse el clima para una despedida a la que sólo le faltaron las flores arrojadas volando hacia su pies…
La apertura del show estuvo a cargo del guitarrista local Nicolás Leiva quién a pura guitarra acústica se lució tocando dos temas propios de gran factura compositiva como interpretativa, cerrando con un tango (desconozco si suyo también, pues no lo aclaró), para dar paso al esperado concierto. Luego de un primer tema movidito pero algo tímido se me ocurre, vienen las presentaciones y el primer contacto donde pide por favor a los de las primeras filas que no suban los videos que están grabando completos a Youtube sino de a pedacitos para, según él, motivar a los visitantes a querer comprar el disco completo, algo bastante improbable por éstas tierras donde el primer impulso sería el de «bajarse» el disco completo. La banda es presentada: Regi Wooten (guitarra), Joseph Wooten (teclados), Derico Watson (batería) y la voz de Krystal Petersen de pequeña figura, algo torpe para moverse al ritmo de la genial banda pero de una voz maravillosa.
Completa la presentación anunciando temas de Words and Tones (vocal CD) su último álbum doble (completado por Sword and Stone (Instrumental CD)), donde comienza de a poco a ganar terreno la voz de Krystal quien además cumpía años ése día, por lo que en tres oportunidades el bajista la homenajea tocando un «felíz cumpleaños» o añadiendo el fraseo durante el curso de alguna improvisación. Por ahí, caminando y recorriendo el tablado, muy callado (musicalmente hablando) Regi, el hermano mayor de Victor a quien Victor menciona varias veces y con énfasis como su «maestro», que solo rasgaba las cuerdas en una tímida base ritmica cuando bien podría haber entrado fuerte en el derrotero de la banda, hasta que le llegó la oportunidad que todos tuvieron de ser protagonistas con su instrumento y su música, ahí surgió el «teacher» con una improvisación muy delicada con sonidos casi espaciales mostrando que tenia mucho para decir.
El baterista Derico Watson no necesitó de un tiempo especial para él pues le entró duro a la bata desde el primer tema y casi sin descanso hasta el final en una entrega por entero en favor del show, lo propio tuvo Krystal, la cantante, quien en plena improvisación de un mix de Redemption Song y Over The Rainbow, fantástico, fué interrumpida por Victor ofreciendole una bandeja con una torta de cumple (??) ovbiamente con un cumple felíz a coro con toda la sala. Luego de retarlo al bajista quien intentó pasarle los dedos a la crema, retomo su interpretación con mucha eficiencia y profesionalismo, parecía que nada hubiese ocurrido y nada debería haber ocurrido mientras tanto si no fuera porque Victor se salía de la vaina por homenajear a su compañera.
Quizás la más flojita de todas las intervenciones solistas haya sido la de su otro hermano, Joseph, a cargo de los teclados, una larga improvisación con pocas luces. De emparejar las cosas se encargó el propio bajista quien demostró porqué se lo tilda de Mejor Bajista del Mundo, no sólo un gran músico sino un gran malabarista pues literalmente éso fué lo que hizo con su bajo, por momentos un espectáculo de magia cirsence hasta el número final con su hermano Regi enfrentados golpeando cada uno las cuerdas del instrumento del otro, a éstas alturas ya volaban los calzones de las chicas de primeras filas…
Ya el final y el acostumbrado pedido de Bis, sale Victor solo e improvisa primero sobre uno de los temas del artista local Nicolás Leiva (a mi me sonó éso, sino era algo muy parecido) y luego un largo recitado (tiene muy buena voz y canta muy bien también) filosofando sobre la vida, cuando se suman los demás para un cierre completo y a todo ritmo.
A mejorar: quizá un poco el sonido, desde donde estabamos no se escuchaba bien; por parte de la organización a futuro contratar un servicio de ventas de entradas por internet, tenés que molestar a gente conocida, si es que contás con alguien, o arriesgarte a ir sin entrada y sacarla allá en cuyo caso hubieramos perdido féo porque las entradas se agotaron días antes.
De nuestra parte: intentar para la próxima estar más cerca del escenario y poder sacar buenas fotos, algo que no pudimos ésta vez, se las debemos…

Nunca ninguno de los que pasaron por la conducción de nuestro programa, mi hermano Beto Preuss, nuestros amigos Gabriel Sorá como Guillermo Campano, tanto como yo (Juan Carlos) que aún me mantengo a pie del microfono (a nuestro más reciente colaborador, Gervasio Vallati, no lo comprometemos) se nos ocurrió llevar una estadistica de nuestra trayectoria. Así es que no sabemos la cantidad de programas emitidos (aunque no sabemos para que realmente sirve ésto!!), las veces que nos fué imposible salir al aire (otra…, para quéee!!) y otras estadisticas inútiles que no se me ocurren ahora.
Si puedo decir que fuimos cuidadosos de no repetir música ya emitida y que las carpetas con la musica y la data las guardamos por fecha, ésto último más firme desde la digitalización de la música, también las grabaciones de las emisiones al aire las conservamos celosamente. Pero quizá el más importante de los datos: qué día empezamos con ésta ya vieja aventura, todavía se nos escapa. Siempre, y no sé porque, mantuvimos como fecha probable un día a mediados de octubre de 1990 (el año es lo único certero en toda nuestra «estadística»).
Pero a quién le interesa éso, lo más importante es que después de 23 años todavía estamos acá y con ganas de seguir unos años más. Todo dependerá de cuánto ustedes quienes sostienen ésto, estén dispuestos a seguirnos. El sostén de cada salida semanal no podemos atribuirselo a otros sino a quienes están cada jueves del otro lado (y claro está a las emisoras por donde hemos pasado como a nuestra actual casa) ya que no existe otro «sostén», salvando las motivaciones propias, que mantenga nuestras salidas semanales, me refiero a un sostén económico bajo la forma típica de los auspiciantes.
Nunca en todos éstos años nos pusimos las pilas para intentar recaudar algo siquiera para cubrir los gastos, siempre estamos por hacerlo… Las motivaciones siempre fueron detrás del compartir la música, los buenos momentos… Así que mientras haya ganas aquí estaremos, por el entusiasmo de seguir haciendolo, nunca condicionados por aprietes económicos (quizá ya séa hora de extraerle un peso a todo éste entusiasmo, aunque más no séa para pagarnos la música).
Gracias a todos quienes hicieron posible éstos buenos momentos, hasta siempre amigos…
Marian McPartland, renombrada pianista de jazz y anfitriona del programa radial «Piano Jazz» de NPR (Radio Pública Nacional), falleció. Tenía 95 años. McPartland murió de causas naturales el martes por la noche en su casa de Port Washington, en Long Island, dijo el miércoles Anna Christopher Bross, una vocera de NPR. A lo largo de sus más de seis décadas de carrera, McPartland fue una figura emblemática del jazz, como música talentosa y personalidad radial.

AP | agosto 21, 2013
«¿Retirarme? ¿Por qué hay que retirarse? Tengo trabajo, gano dinero, y me gusta lo que hago. Creo que mejor salgo saltando de un pastel de cumpleaños o algo».
Nacida en Inglaterra con el nombre de Margaret Marian Turner, McPartland comenzó a tocar piano clásico a los 3 años. A los 17 ingresó a la prestigiosa Escuela de Música Guildhall, pero la dejó al tercer año para irse a tocar piano con una compañía itinerante de vodevil. Sus padres estaban «horrorizados», dijo, y un profesor le decía que la música popular era «basura».
Durante la Segunda Guerra Mundial, mientras tocaba música para dar apoyo moral a las tropas aliadas con la organización estadounidense USO y su equivalente británico, conoció a su esposo, el cornetista de Chicago Jimmy McPartland, quien murió en 1991. La pareja se mudó a Nueva York en 1953, y McPartland obtuvo un lugar en un trío en Hickory House, un efervescente club de jazz en la calle 52 donde tocó por 10 años y se codeó con grandes como Duke Ellington y Benny Goodman.
McPartland grabó más de 50 discos para el sello Concord Jazz y se presentó en escenarios de todo Estados Unidos. Después fundó su propio sello, Halcyon Records, y sus composiciones fueron grabadas por Tony Bennett y Peggy Lee, según NPR. También fue sensible a la música de sus contemporáneos y escribió artículos y ensayos que inmortalizaron a personas y lugares del mundo del jazz en las décadas de 1950 y 1960.
En un ensayo incluido en una compilación de la obra de McPartland, «You’ve Come a Long Way, Baby» (1975), escribió sobre su experiencia como una mujer tratando de abrirse paso en la escena del jazz de los años 50, luchando por ser tomada en serio por músicos poco acostumbrados a tocar con mujeres.
«Un hombre en un bar se me quedó mirando intensamente y cuando terminamos el set se me acercó y me dijo con una sonrisa: ‘¿Sabes? No puedes ser una mujer respetable por la forma en la que tocas el piano»‘, escribió. «Por alguna razón me lo tomé como un gran cumplido».
En 1978, McPartland llevó a la radio su talento para la composición y su estatus como especialista en jazz y comenzó a conducir el programa «Piano Jazz», galardonado con el Premio Peabody. McPartland y sus invitados se sentaban en distintos pianos a tocar, cantar e improvisar solos y duetos. Recibió a cientos de jazzistas, incluidos Ray Brown, Susannah McCorkle y Eddie Palmieri.
«Desde luego Marian era una artista brillante y un ícono amado de la Radio Pública». «Pude trabajar de cerca con una de las mujeres más fuertes, exitosas y llenas de vida de su época, quien superó todos los obstáculos y rompió todas las barreras. Estoy completamente entristecida por su muerte y a la vez profundamente feliz de que me hubiera permitido entrar a su vida», dijo Shari Hutchinson, productora ejecutiva de «Piano Jazz».

Alrededor de medianoche | Son memorables sus grabaciones como anfitriona de grandes musicos de todas las tallas y géneros, hasta compartió sus horas con el genial Frank Zappa. Sus emisiones radiales, muy jugosas ya que también fué una buena entrevistadora, nos acercan estampas diferentes de los músicos invitados, no siempre visibles en los discos publicados por éstos, recuerdo particularmente una de ésas entrevistas al genial pianista Bill Evans en donde puede verselo muy distendido afable y con mucho humor, algo muy diferente a la imágen que de él tenemos…
