Sin Martes y Jueves, a cambio…

Hola amigos…, se estan jugando los ultimos partidos de la serie PlayOff del torneo local de basquet retomados despues de la veda por la gripe, esto impide las transmisiones de nuestras emisiones de los Martes (compilado de jazz y blues) y de los Jueves de Disco Completo. Increiblemente zafamos de los partidos los miercoles por lo que nuestra emision semanal en vivo esta intacta por ahora…

Les debemos algo a cambio, si es que ustedes frecuentaban estas emisiones…, de todas maneras igual estoy preparando algunos recomendados como por ejemplo  Blue Sun (1995) del trompetista Mark Isham, una grata sorpresa de este musico mas ligado a la musica de peliculas y algunas cositas mas comerciales, pero este disco suena fenomeno… Tambien estoy escuchando el ultimo trabajo del contrabajista franco-español Ranaud Garcia Fons, La Linea Del Sur, un disco magnifico de este fenomeno del contrabajo endiosado por la critica especializada…

Ya pronto estan publicados, saludos….

Roy Haynes: «La batería es el fundamento del jazz»

Roy Haynes: «La batería es el fundamento del jazz»

Roy Haynes

ENTREVISTA A ROY HAYNES

Fuente: elpais.com
Por: Chema Garcia Martinez - Madrid - 13/07/2009

Lleva en el negocio de la música desde 1945... y lo que le queda: "no sé cómo lo hago pero siempre estoy yendo a alguna parte a dar un concierto. Mis nietos me dicen que no tengo remedio". A sus 85 juveniles años, Roy Owen Haynes (Roxbury, Massachusetts, 1925) mantiene vivo el espíritu que le convirtió en el baterista favorito de Thelonious Monk, Stan Getz o Sarah Vaughan: "Todos me preguntan por mi secreto de la longevidad, pues bien: no tengo ni idea. Lo único que sé es que disfruto cada momento que estoy sobre un escenario. No hago ningún tipo de ejercicio ni un régimen, debería hacerlo, lo sé, pero no lo hago. Yo tendría que ser un tipo viejo, gordo y cansado que pasa el día viendo la tele, sin embargo, aquí me ve, disfrutando de la vida, de mis nietos, de la música... Hace algunas noches estaba en Delaware participando en un homenaje a Clifford Brown, toqué con Roy Hargrove y otros músicos muy jóvenes, y fue algo fantástico. Hacer este tipo de cosas me devuelve a la vida".

Aunque son muchos quienes acuden a él en busca de consejo, Haynes sigue negándose de forma categórica a seguir el camino de la docencia; lo que tiene que decir, lo dice a través de su música: "Procuro no hablar demasiado a los músicos con los que toco y que mi interpretación hable por mí. Al fin y al cabo, los jóvenes tienen hoy a su disposición un montón de escuelas donde se les enseña todo lo que hay que saber en torno al jazz. Yo no soy imprescindible. Sin embargo, la situación es un tanto paradójica. Por un lado, hay más chicos que nunca aprendiendo a tocar jazz, y a un tiempo, podría decirse que el jazz es un arte casi perdido; la música no llega a la televisión ni a la radio y no abundan los lugares donde tocarla. La pregunta es: todos estos músicos jóvenes, ¿dónde van a trabajar? En mis tiempos lo teníamos más fácil...".

En A Life in time (triple CD distribuido por Karonte) se recogen 40 interpretaciones del baterista junto a Etta James, John Coltrane, Sonny Rollins o su antiguo compañero de correrías, Miles Davis. Durante algunos años, Haynes y Miles fueron uña y carne. Ambos compartían la afición por la buena música, los trajes de marca y los deportivos: "Solíamos echar carreras a ciegas de noche por Central Park y luego iba Miles pavoneándose ante las chicas con que habíamos hecho pedazos un Oldsmobile o lo que fuera... aquella fue una época salvaje".

Como Miles, el baterista -elegido en 1960 como uno de los hombres mejor vestidos de América junto a Fred Astaire, Clark Gable y Gary Grant- se muestra particularmente reacio a hablar del pasado: "Los recuerdos forman parte de mi vida y no renuncio a ellos. La experiencia de haber tocado con Thelonious Monk o con Lester Young, Billie Holiday o Charlie Parker es algo que no se puede olvidar fácilmente. Cada uno de estos músicos era un mundo en sí mismo... con Lester a veces no te enterabas de qué narices estaba hablando porque tenía su propio idioma, igual que Monk. Pero ésa es una música que ya está hecha. Hay otra mucha que está por hacer y ésa es la que me interesa".

Durante la gira europea junto al legendario baterista estarán dos instrumentistas de muy alto vuelo: Danilo Pérez, al piano, y el contrabajista John Patitucci: "Conocí a Danilo hace muchos años en un festival en Barbados. Nuestro representante es el mismo, y también el de John Patitucci, que entonces acompañaba a Chick Corea. Nos reunimos, nos gustamos y empezamos a tocar juntos, fue algo natural. Al cabo de muchos años nos volvimos a encontrar y nos planteamos la posibilidad de tocar en Europa, y en eso estamos. Todo lo que puedo decir de ellos es que son dos músicos fantásticos con los que me compenetro como si les conociera de toda la vida".

Ni Haynes ni sus acompañantes se han planteado la conveniencia de establecer algo parecido a un repertorio: "No tenemos ni idea de qué vamos a tocar en nuestros conciertos en Europa. Quizá reconstruyamos alguna pieza de Thelonious Monk, quizá algo de Chick Corea... es un poco como volver a los viejos tiempos en los que no estaba todo tan preparado, pero se supone que así es el jazz, una música improvisada".

Haynes afronta su gira europea con la ilusión de un recién llegado. "Es que me gusta tocar la batería, no puedo evitarlo. La batería es el fundamento sobre el que se erige el edificio del jazz. Un buen baterista debe tener dos cosas: una buena dosis de swing, porque si la música no tiene pálpito se muere; y buen oído. No basta con tocar para uno mismo, hay que saber escuchar a los demás músicos y conversar con ellos. No hay otro secreto".

Entrevista a Paula Shocron

UNA PIANISTA CON VUELO PROPIO
Por: Sandra de la Fuente
Fuente: clarin.com

Fue una gran revelación del jazz argentino de esta década. Ahora, ya madura, sacó un notable disco en trío.
El album incluye un homenaje al pianista estadounidense Andrew Hill. «Me intereso especialmente el tratamiento que Hill hace de la formacion de trio», dice la pianista, Premio «Clarin».

Hace ya cuatro años que la pianista Paula Shocrón editó La Voz Que Te LLeva, su primer disco. El trabajo causó sorpresa no sólo porque se trataba de un tan entusiasta como rico homenaje a Thelonious Monk hecho por una veinteañera sino también porque se trataba de un disco de piano solo, un bautismo discográfico poco habitual en el jazz.

Por estos días Sony acaba de editar Homenaje, el cuarto disco de Paula Shocrón y el segundo del trío -el anterior fue Urbes– que integra junto con el baterista Carto Brandán y el contrabajista Jerónimo Carmona. Como en su debut, Shocrón expone más datos sobre su genealogía musical con una abierta dedicatoria al pianista estadounidense Andrew Hill.

El disco será presentado en Thelonious, esta noche y el 11 y dentro del ciclo de música en el hall del Teatro San Martín, el 17 y el 18.

«Suelo enamorarme de distintas músicas a las que por períodos no puedo dejar de escuchar -cuenta Shocrón-. No se trata de un interés estrictamente musical o de una afinidad intelectual con un músico sino más bien de un asunto de energía, de una empatía que seguramente provenga de algún rasgo particular de un estilo. Es algo que me sucede con los más diversos músicos. Tal vez esas afinidades tengan algún fondo común».

¿Cuándo empezó la empatía con la música de Andrew Hill?

En 2001, cuando escuché su disco Black Fire. De allí en más me fui llevando por algunos temas en trío. Me interesó especialmente el tratamiento que él hace de la formación de trío. Después vino el interés por sus formaciones más grandes. Y ahora que doy ensamble en el conservatorio estoy estudiando con más detalles sus composiciones para esas agrupaciones.

¿Qué hacía singular su tratamiento de la formación de trío?

Su modo de abordar la improvisación. No es que abandonar la idea del solo sino que en su música desaparecen los primerísimos planos. En sus tríos la improvisación circula dentro de una gran interacción. Esa es la idea que me interesaba rescatar de su música, más allá del claro homenaje que apuntan los dos temas de su autoría que interpretamos.

Consolidaste un trío que lleva tu nombre, una idea a la que parecías reacia. ¿Te resulta difícil ese liderazgo?

En esta música el liderazgo termina con el nombre de la agrupación. Que se llame Paula Shocrón Trío no me hace trabajar más que a Carto o a Jerónimo. Aquí todo es trabajo en conjunto. En las formaciones más grandes la dirección se impone y seguramente en una big band se vuelva imprescindible. Pero en el caso del trío, y de éste en particular, hay siempre propuestas y contrapropuestas. Discutimos y tocamos. Gran parte del asunto es tocar y ver cómo se van dando las cosas.

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