Hola amigos…, aqui la programacion de Martes de Compilado, hoy a puro jazz…
– Chieli Minucci – Renaissance (1996) – In Your Arms
– Chucho Valdes – Doble Gigante – The Latin Jazz Sides (2002) – Este Camino
– e.s.t. – Seven Days Of Falling (2004) – Seven Days Of Falling
– Frank Gambale – Raison D’Etre (2004) – May The Fourths Be With You
– Herbie Hancock – The New Standard (1996) – New York Minute
– Lee Ritenour – Rit’s House (2002)- Mizrab
– Oregon – 45th Parallel (1989) – Bombay Vice
– Pat Metheny – Question and answer (1990) – All the things you are
– Manhattan Transfer – The Chick Corea Songbook (2009) – One Step Closer (The One Step)
A las 21hs por VyP FM y mañana a la misma hora nuestro encuentro en Alrededor de Medianoche. Algunos avances: una de la nuevas voces femeninas, la dulce y aniñada voz de Nikki Yanofsky; el guitarrista flamenco Niño Josele desde Voz (2006), un discazo donde el guitarrista aborda repertorio jazzero y mas…
Hasta pronto….
Fernando Trueba ha producido el nuevo álbum del artista, Española, en el que vuelve a aproximarse con tino al jazz, que se entrevera con las seis cuerdas de Niño Josele.
Fuente: abc.es
Por: Jose Alfonso Ignacio Serrano | Madrid | Lunes , 23-11-09
Imagínense a un sibarita del jazz empeñado en enganchar al género a un amigo amante del flamenco. Le bombardearía con copias de sus mejores tesoros firmados por McCoy Tyner, Sony Rollins, Ornette Coleman, Miles Davis… hasta dejarle sin aliento y convertirlo a su religión, y llegado el caso, le invitaría a acompañarle a ver un concierto de alguna estrella emergente, o incluso a ir de compras, arriesgándose a tener un nuevo competidor a la caza de discos imposibles.
Alguna de estas escenas bien podría haberse dado en el día a día de la amistad que une al cineasta Fernando Trueba y al guitarrista Juan José Heredia, «Niño Josele», que acaban de volver a unir sus fuerzas en Española. El nuevo disco que publica el artista almeriense viene a ser un epílogo para el álbum Paz, en el que afrontó por primera vez el desafío del jazz interpretando un repertorio elegido por Trueba, quien además coprodujo con Javier Limón. En esta nueva entrega, Niño Josele arranca con una espectacular versión del clásico de McCoy Tyner que da título al disco, y vuelve a declarar su amor por Bill Evans en el corte Waltz for Bill. Pero este no es un disco de flamenco jazz, ni de jazz flamenco.
“Española” es la continuación lógica de “Paz”, pero con muchos cambios que hacen de este disco el mayor desafío al que me he enfrentado», explica el artista. «Son cambios en cuanto a la dificultad del repertorio, que exige un nivel altísimo, pero también en cuanto a mi evolución con el instrumento», señala. «Después de la gira con Paco de Lucía ha habido un fuerte crecimiento en mi técnica. Cuando terminé “Paz” sentía que incluso la cabeza, la mentalidad, me habían cambiado. Fue el disco que más puertas me abrió, y no hablo de su éxito, sino de que al grabarlo comprendí las infinitas posibilidades de la música. Empecé a ver este arte de otro modo, que finalmente se ha plasmado en “Española”».
Trueba, después de escuchar unas maquetas que le envió Niño Josele, le contestó: «Esto no es flamenco, es sólo música bellísima, y quiero producirla». El guitarrista siguió enviando material, y el cineasta trazó rápidamente sus planes. «Enseguida empezó: “Aquí te voy a poner a fulano, en esta otra canción colaborará mengano, llamaré a no sé quién para que meta vientos en esta parte…”, lo tenía todo clarísimo. Yo ni siquiera conocía a algunos de los músicos que mencionaba», confiesa Niño Josele.
El resultado es un elenco en el que brillan los nombres de Phil Wood, John Benítez, Dafnis Prieto, Ralph Bowen o Michael P. Mossman, además de habituales colaboradores de Josele como Piraña o Javier Colina. Entre todos han tejido una de las últimas joyas discográficas del año, un oasis de pureza con las guitarras grabadas en directo y sin edición, incluyendo esas minúsculas fallas (si es que lo son), a la búsqueda, dice Niño Josele, «de lo que Trueba llama “la perfección humana”, que siempre es imperfecta».
[audio:Love_Tattoo.mp3|titles=Love Tattoo|artists=Imelda May]
Fuente: elpais.com
Por: Iñigo Lopez Palacios
La punta de lanza del revival rockabilly se llama Imelda May. Irlandesa, 35 años, 20 de ellos recorriendo clubes de burlesque de Europa. Hoy triunfa con su reivindicacion del sonido y estetica de los cincuenta.
En un mundo en el que ultimamente hay que pasar por legiones de empleados y publicistas para conseguir una triste declaracion, asombra que para hablar con Imelda May haya simplemente que marcar el numero de su movil y ella misma responda al otro lado. Esta en su Irlanda natal, «voy en un coche camino de Belfast, esta noche tengo concierto», dice. «Me encanta. Ahora vivo en Londres, pero vuelvo a casa, a Dublin, siempre que puedo».
“Ahora parece que las chicas intentan aparentar que tienen ocho años. En los cincuenta lo ‘cool’ era ser muy mujer. Me encanta”
May, 35 años, lleva casi 20 recorriendo los clubes de las islas y media Europa. «Empece con 16 años, ha sido un largo camino». En 2005 publico su primer album (que acaba de ser reeditado) y en 2008, el segundo, Love tattoo. Su mezcla de rockabilly, swing y jazz, su estetica cincuentera y el sincero amor que destila por la epoca de los pioneros llamaron la atencion de Jools Holland. El musico y presentador de television britanico la llevo a su programa y, despues, de telonera en una gira que termino con un concierto en el Royal Albert Hall londinense. Fue su despegue. «Todo se ha vuelto un poco loco en los ultimos meses. Pero lo llevo bien. En parte, supongo que ha sido por haber tocado tanto. He hecho esto durante mucho tiempo dandome exactamente igual si tenia exito o no. Y al final parece ser que gracias a hacerlo al viejo estilo funciona. Que seas capaz de agradecer que se aprecia lo que haces y al mismo tiempo sepas que seguirias en ello aunque no fuera asi hace mucho más facil lidiar con la atencion».
Y tanto. Hace poco que se cumplieron 10 años del momento en que se mudo a Londres y hasta 2005 no monto su propia banda. Casada con el guitarrista de su grupo y, segun cuentan, lo mas alejado a una diva que quepa imaginar, Imelda May es parte de esa oleada de musicos de las islas fascinados por la cultura popular estadounidense de los cincuenta, entre los que tambien destacan Kitty, Daisy & Lewis. Ella proviene de una familia obrera de Dublin, cinco hermanos creciendo en una casa de dos dormitorios. «Mi musica es una mezcla de todo lo que amo. Esta influenciada por lo que escuchaba de niña. Uno de mis hermanos oia mucho rockabilly, Buddy Holly, Gene Vincent, es la banda sonora de mi infancia. En mi casa habia mucho amor y la musica era parte de eso. Mira, un dia escuche a Billie Holiday en la radio y aquello me puso del reves. Y fue mi hermano el que me llevo de la mano a la tienda de discos y me compro un grandes exitos. Lo escuchamos juntos toda la tarde. Es un recuerdo maravilloso».
A ella, haber mamado ese estilo parece haberle proporcionado una perspectiva nueva. Como los ya mencionados Kitty, Daisy & Lewis, es una artista que parece haber dado con la piedra filosofal para sonar exactamente igual que sus modelos, pero al mismo tiempo no ser retro. Asi han salido del circuito rockabilly. De hecho, Imelda May se curtio en los clubes de burlesque, esa especie de cabaret erotico de los cincuenta que Dita Von Teese, la ex de Marilyn Manson, ha sacado de las catacumbas y ha convertido en un estilo de moda. «Yo cantaba mientras las chicas hacian su espectaculo. Era muy divertido. Me encanta esa estetica. No es que intente disfrazarme como una mujer de los cincuenta, es solo algo que me gusta. Me levanto por la mañana, me peino asi y ya me siento bien para salir a la calle. Desde pequeña he pasado la vida intentando encontrar lugares donde hubiera ropa del estilo de los cincuenta. A los 15 me compre mi primer abrigo de imitacion de piel de leopardo. Yo quería parecer mayor. Es un estilo muy femenino. Me encanta esa ropa, ahora miras los periodicos y parece que todas las chicas quieren aparentar que son niñas de ocho años, pero entonces lo cool era ser muy mujer. Me encanta esa imagen».
Sin embargo, sobre toda mujer que practica un estilo reconocible del pasado planea la sospecha de ser, de alguna manera, una seguidora de, siento tener que decirlo, Amy Winehouse. «No te agobies», dice riendo, «sale en todas las entrevistas. El unico punto que tenemos en comun es que ambas somos mujeres».
Es el misterio de las modas: por que repentinamente un estilo marginal encaja en todas partes. «Tiene gracia, porque son las generaciones que crecieron en los ochenta y noventa las mas curiosas con ese tipo de musica. La unica razon que se me ocurre es la mas sencilla: es buenisima. Los gustos del publico son como un columpio, van hacia delante y hacia atras. Hasta cierto punto, el paso atras es fundamental, porque hay que conocer la historia para valorar el presente: y eso vale para los que fabrican muebles o los diseñadores de moda. La musica tal y como la conocemos hoy no existiria si no fuera por el rockabilly. Pero tambien escucho cosas contemporáneas, no creas».
fuente: BBC Mundo
Por: Pablo Aguirre
Ronnie Scott´s, como se le conoce internacionalmente, fue fundado por el saxofonista inglés de ese nombre el 30 de octubre de 1959 y se transformó rápidamente en el club de jazz más importante de Europa hasta llegar a ser llamado «la Meca» del jazz en esta región del mundo, equivalente al Birdland o al Blue Note, de Nueva York. Por su escenario han desfilado decenas de los llamados «gigantes» del jazz y su historia ha ido registrando año a año, durante cinco décadas, el desarrollo del jazz contemporáneo de ambos lados del Atlántico.
Hoy todo seguidor del jazz, de fuera o dentro de Gran Bretaña, sabe de su existencia y noche a noche el club recibe la visita de un público internacional, entre el que siempre hay hispanohablantes. Uno de sus aspectos típicos es que las paredes del club están cubiertas de fotografías de los más famosos músicos de jazz que han actuado ahí durante cinco décadas.
De una larga lista podemos nombrar a Ella Fitzgerald, Freddie Hubbard, Bill Evans, Stan Getz, Miles Davis, Dexter Gordon, Dizzy Gillespie, Chet Baker, Carmen McRae, Nina Simone, Oscar Peterson, los Hermanos Brecker, Art Blakey y los Jazz Messengers, Elvin Jones, y grandes orquestas como las de Buddy Rich y Woody Herman. Fue en este club también donde Miles Davis «descubrió» al contrabajista Dave Holland y lo contrató para llevárselo a EE.UU. Hoy Holland es uno de los «gigantes» del jazz mundial. El club está lleno de anécdotas similares.
Muchos músicos de jazz latinoamericanos han pasado también por ahí, entre ellos Gato Barbieri, Astrud Gilberto, Chucho Valdés, Gonzalo Rubalcaba, Airto Moreira, Flora Purim, Arturo Sandoval, Nana Vasconcelos, Hilton Ruiz y Eddie Palmieri. Recientemente han estado tocando en el club algunos de los gigantes de hoy, entre ellos Wynton Marsalis, Chris Botti, Cedar Walton, Billy Cobham, Chick Corea, y Kenny Garrett.
Los festejos por los 50 años de Ronnie Scott´s comenzaron ya hace algunos meses cuando el Instituto Británico de Cine (BFI, por sus siglas en inglés) programó un mes entero, en junio, con una temporada dedicada al jazz en Gran Bretaña «en celebración» de los 50 años de Ronnie Scott´s. Hubo una serie de cortometrajes y películas de larga duración filmadas en el club con músicos famosos, algunos de ellos ya desaparecidos, entre ellas un documental ganador de varios premios, sobre el trompetista Chet Baker.
A principios de octubre se inauguró en la Galería Getty, en el centro de Londres, una exposición de fotografías tomadas en el club, en su mayoría pertenecientes a la colección pictórica británica Redfern’s Music, en la que hay imágenes de decenas de los grandes del jazz tocando en Ronnie Scott´s. En el propio club las celebraciones comenzaron a comienzos de este mes y en ellas están participando algunas «leyendas» del jazz, como Jon Hendricks, la propia Big Band de Ronnie Scott, Mornington Lockett y otros músicos que tocaron con Scott en el pasado.
Ronnie Scott, uno de los grandes saxofonistas de Inglaterra, y su socio, el ex saxofonista Pete King, fundaron el club en un subterráneo de la calle Gerrard, en el barrio del Soho de Londres, el 30 de octubre de 1959, con lo que cumplieron un viejo sueño. En 1965 el club se trasladó a su actual sitio en Frith Street, también en el barrio del Soho. Hoy en día esa calle es sinónimo de jazz. Muchos años antes, siendo Scott muy joven, viajó junto con otros músicos británicos a Nueva York donde pudieron conocer y escuchar a Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Miles Davis, en los años en que estos pioneros estaban echando las bases del revolucionario «jazz moderno».
Fue tanta la impresión sobre los jóvenes británicos, que a su regreso estos mismos se transformaron en los pioneros del bebop en Gran Bretaña y Ronnie Scott forjó la idea de crear un club donde esas nuevas formas de expresión musical pudieran darse a conocer. Eso sucedió casi una década después, cuando el propio Ronnie Scott y otros británicos como Peter King, Tubby Hayes y John Dankworth ya se habían dado a conocer como máximos exponentes del jazz moderno dentro y fuera de Gran Bretaña.
«Fue un sueño hecho realidad», recuerda Pete King, «las semillas que fueron plantadas en Nueva York germinaron finalmente en Londres y nuestro club se ha transformado desde entonces en el hogar del jazz moderno para todos los músicos, británicos y no británicos». Durante décadas Ronnie Scott fue maestro de ceremonias en su propio club, cuando no se encontraba en giras musicales. También tocaba ahí con sus quintetos y sextetos, y sus chistes relacionados con la música se hicieron igualmente famosos en el mundo del jazz. En reconocimiento de todo esto, en 1981 Ronnie Scott recibió de la Reina Isabel el título honorario OBE (Orden del Imperio Británico), por «sus servicios al jazz y la cultura» en Gran Bretaña.
Scott murió sorpresivamente en diciembre de 1996, a los 69 años de edad. Su socio Pete King siguió a cargo del club, el que fue vendido a la empresaria artística Sally Greene en 2005, quien mantuvo el nombre del club, lo remozó y le dio un nuevo impulso musical y comercial. Ronnie Scott y su socio Pete King fueron también los responsables de iniciar hace casi tres décadas la venida a Londres de músicos cubanos, como Irakere y Chucho Valdés, el grupo Afro-Cuba, Gonzalo Rubalcaba, Arturo Sandovaln y otros, y de organizar viajes a Cuba desde el Reino Unido para asistir anualmente al club. Las primeras presentaciones de Valdés e Irakere en el club, en la década de los años 80, fueron legendarias y abrieron las puertas a los músicos cubanos para entrar a los escenarios europeos y mundiales.
Chucho Valdés le dijo a BBC Mundo en esos días, «Ronnie Scott´s es el club de jazz de mayor prestigio en Europa y nosotros estamos felices de estar tocando aquí. El público nos ha recibido con un entusiasmo que no esperábamos y el propio Ronnie Scott decidió contratarnos por una semana extra. Íbamos a tocar dos semanas y terminamos tocando tres». El intercambio fue mutuo ya que el conjunto de Ronnie Scott y otros músicos británicos pudieron ir a actuar en el Festival de Jazz de la Habana por esos días. A pesar de la recesión económica que afecta a Gran Bretaña el Ronnie Scott´s parece haberla superado. Su dueña, Sally Greene, tiene buena reputación como empresaria. Ella fue también quien compró y salvó económicamente al famoso teatro Old Vic, de Londres, hace algunos años.
El único problema que señalan algunos es que la entrada al club es sumamente cara, así como los precios de comida y bebidas. Otro aspecto que se le critica es que en los tiempos de Ronnie Scott los músicos actuaban en el club por una o más semanas, en cambio ahora sus presentaciones son de entre uno y tres días, como máximo. En tiempos de Ronnie Scott una sola entrada servía para toda la noche, que incluía dos presentaciones de los músicos. Hoy, cuando prima lo comercial, hay dos «turnos» y una entrada sirve para uno u otro, pero no para ambas presentaciones.
Sea como fuere, el club de jazz de Ronnie Scott está de fiesta por estos días y su dueña espera que siga siendo el lugar de jazz más importante de Europa por muchos años más.
[audio:The Koln Concert-Part II c.mp3|titles=Part II c|artists=Keith Jarrett]
The Köln Concert
Keith Jarrett
Ecm | enero 24, 1975
Lo ocurrido el 24 de enero de 1975 en el Opera House de la ciudad de Colonia, Alemania, sera recordado por cuantos lo presenciaron como por todos aquellos que lo «vivimos» despues, como uno de los hitos historicos de la musica contemporanea. Esta monumental obra se convertiria con el tiempo en el concierto para solo piano, de todos los generos, mas vendido de la historia. Una obra comparable con lo que significo la publicacion de Kind Of Blue para el movimiento en 1959 por Miles Davis.
El concierto solo puede calificarse como imponente, maravilloso…, una obra que ha trascendido el ambito puramente jazzero para colocarse en lo mas alto de las preferencias y consideraciones de los especialistas y entusistas de la musica clasica. La obra originalmente consta de tres movimientos, el primero de ellos de 26 minutos, los restantes de 34 y 7 minutos respectivamente, el sello ECM que publico el concierto lo dividio en cuatro partes para que pudiera caber en el formato LP.
Los 26 minutos del comienzo transcurren sobre las nubes, la lirica magia de Jarrett impone una escucha adictiva, para culminar con el ultimo movimiento, la ParteII C, de casi siete minutos, en forma tan increible como comenzo…
The Köln Concert..., una obra monumental e imperecedera…
Esta noche en forma completa por VyP FM.


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