El domingo 16 empezó a grabar en vivo su tercer CD sólo con piano: tango, rock nacional y clásicos del jazz. Culmina el próximo domingo 23.
Fuente: clarin.com Por: Marcos Mayer
Casi después de cada reverencia con que Adrián Iaies agradecía los aplausos que siguieron a los once temas interpretados por él, señalaba al piano, como si se tratara de un músico al que se debe reconocimiento. El gesto tuvo algo de humorada –en una noche pletórica de chistes, más de uno de buena factura- pero también funcionó como una forma de significar la relación entre el músico y un instrumento, al cual se pide que siga las indicaciones de los dedos, del cerebro y del corazón. Señalar el piano fue reconocer que había respondido del modo más noble a sus dictados: había dicho lo que se esperaba que dijera, fue el mejor de los aliados. No sólo por la calidad sonora del majestuoso Blüthner que ocupaba una parte importante del escenario de Vinilo. Sino porque aquélla era una ocasión especial: el recital fue grabado e integrará un disco a editarse antes de mitad de este año.
Luego de su CD triple y de su colaboración con Roxana Amed, Iaies eligió esta vez un repertorio que le permitiera desplegar su manera de entender el jazz, que se desarrolla en una permanente tensión, muy productiva por cierto, entre un abordaje muy meditado, donde las melodías originales se disuelven a veces en pequeñas células rítmicas para recuperar el rumbo en una nueva dirección, y una fuerte impronta sentimental que se hizo muy evidente, por ejemplo, cada vez que retomaba el tema central en Laura Va , de Luis Alberto Spinetta.
El recital –que logró convocar a figuras tan enfrentadas como Beatriz Sarlo y Horacio Verbitsky- estuvo dividido en dos partes bastante distintas. No sólo porque Iaies pasara de una remera blanca a una negra, lo cual dio lugar a una divertida acotación sobre cierto destino obligatorio a repetir gestos de Mirtha Legrand. La primera parte, que se abrió con un tema propio, Esa Foto Del Blue Smoke –con lejanos aires de chacarera-, siguió con un set dedicado a Juan Carlos Cobián. En su versión de La Casita De Mis Viejos , Los Mareados y Nieblas Del Riachuelo, Iaies demostró que esa búsqueda –iniciada desde sus primeros trabajos- de realizar un abordaje jazzístico del tango ha alcanzado un muy interesante punto de madurez. Esos temas, tantas veces transitados, recuperaron la vieja frescura, pudieron transmitir nuevas cosas, que de eso se trata básicamente el jazz. Esa primera parte se cerró con otro tema clásico sometido a un intenso trabajo de recreación, Desde El Alma , el vals de Rosita Melo.
El segundo tramo anduvo por otros rumbos. Desde su admirado Thelonius Monk, a quien considera -mitad en broma, mitad en serio- como el más ortodoxo de los tangueros y que puede considerarse su mentor ideológico, Iaies hizo una conmovedora versión de Serenata Para La Tierra De Uno, de María Elena Walsh, un abordaje altamente concentrado de Balderrama, la zamba de Leguizamón y Castilla y Emily, el clásico de Johnny Mandel (?), donde apareció un homenaje a otra de sus inspiraciones, Bill Evans.
Para el bis, no muy demorado, por cierto, Iaies recorrió un viejo tema jasídico que le cantaba su abuela siendo niño, como para que el sello de esa noche destinada a quedar grabada fuera aún más personal.
Durante la emisión del lunes pasado, nuestra última del año, Iván, mi hijo mayor aficionado al video, grabó y luego editó este pequeño homenaje a nuestra trayectoria al frente de nuestro espacio, muy agradecidos nosotros teniendo en cuenta su espanto hacia nuestra música, el mismo que el nuestro frente a la suya…!!!, pero ya va a caer…, por algo se empieza.
Gracias hijito, está buenisimo y que pintones salimos, cheee..!!
El genial pianista italiano estuvo de paso por nuestro país participando de los festivales de Buenos Aires y Córdoba. Explica en ésta nota su particular inspiración en su actual música que incluye la literatura latinoamericana, el tango y el blues construida sobre la base de la música clásica.
Fuente: ansalatina.com Por: Ludovico Mori | Buenos Aires, 11/12/2010
El reconocido pianista y compositor italiano Enrico Pieranunzi destacó que autores de la literatura latinoamericana como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Pablo Neruda representan un elemento central de su actual estética musical.
«La obras de estos escritores constituye una fuente imprescindible de inspiración desde lo literario», explicó Pieranunzi en una entrevista a ANSA tras su paso por Buenos Aires en donde participó del Festival de Jazz de la ciudad.,»Entiendo la música sobretodo como una narración y ese es el aspecto principal que hoy me interesa transmitir», comentó el músico. Añadió que empezó a componer «bastante tarde y este elemento hoy es quizás más importante del hecho de poder tocar ya que el estilo de mis composiciones es lo que más me define hoy y en definitiva es también lo que la gente me pide».
«La dimensión narrativa me llevó por el camino de ritmos distintos al swing» explicó Pieranunzi. La tradición latinoamericana le proveyó de una herramienta sustitutiva fundamental: «muchas de mis composiciones tienen un andar rítmico casi de habanera, y este andar es el que mejor me permite desplegar las narraciones melódicas».«Ser músico de jazz significa sobretodo tener una cierta visión del mundo, no significa tocar jazz o swing», explicó justificando también el hecho que en su repertorio actual «hay cada vez menos canciones de la tradición del jazz».
Nacido en Roma en 1949, el pianista italiano fue un talento precoz del género, y ya en los años setenta tenía grabados varios discos con íconos norteamericanos del talle de Chet Baker, Art Farmer y Lee Konitz, todos músicos que compartían una atención especial por el elemento melódico que hoy caracteriza tan marcadamente su música.
Pieranunzi reivindicó en estos últimos años también su formación clásica, característica que comparte con uno de los músicos que él más admira, el fallecido pianista norteamericano Bill Evans, sobre quien escribió hace pocos años una monografía fundamental publicada en el 2004 en inglés («Bill Evans, The Pianist as an Artist»). «Yo escuchaba como (Evans) interpretaba las baladas y no lo podía creer, y tuve que hacer un estudio especifico para lograr incorporar nuevos elementos en la técnica de las manos así como en el oído que vienen de la música clásica», dijo.
El pianista italiano acaba de editar una grabación de improvisaciones sobre composiciones de Domenico Scarlatti, incorporando definitivamente a su estética también el elemento clásico: «Es parte esencial de mi formación y es algo que fue surgiendo de adentro», aclaró. La investigación conducida sobre repertorios clásicos estimuló a Pieranunzi a profundizar «las razones de determinados procesos culturales como por ejemplo la influencia ejercida por el blues y el tango en los compositores de los primeras décadas del 1900». Según el músico romano «el tango y el blues tienen raíces sociales en común y ambas músicas tuvieron un impacto increíble en la música académica europea y estimularon la nueva generación de compositores como Hindemith, Stravinsky y Puccini».
Pieranunzi reveló que sobre este tema está preparando una serie de conferencias que tendrán como título «Tango and blues in the classic» y que aprovechó el paso por Buenos Aires para profundizar su estudio y adquirir partituras de autores argentinos que no se consiguen en Europa. «El tango me encanta, lo toco por placer y hay autores de tango que me asombraron, como Guastavino y Ginastera», concluyó el italiano, quien dejó entender que este es sólo el comienzo de un nuevo romance en el Rio de la Plata. «El recibimiento que tuve por parte del público fue una sorpresa maravillosa y haré todo lo posible por volver, aquí me siento como en casa», prometió Pieranunzi.