World Jazz Circuit
Scott Henderson, Dennis Chambers, Jeff Berlin
Nov 23 | Teatro Español | Neuquén
Calificación: Alucinante!!!

Definitivamente fué el «Show del Año»… El «mejor trio de fusión del mundo», según otra acertada frase disparada por los organizadores de la presentación del martes 23, de los geniales Scott Henderson, Dennis Chambers y Jeff Berlin. Una entrega demoledora con un derroche de energía, talento, virtuosismo y buena onda por parte del generoso trio que disfrutó tanto como cada uno de nosotros el show. El esperado show tuvo como telonero a Marcelo Dellamea un chico de 18 años de un virtuosismo envidiable, tocó tres temas con su guitarra acústica y en dos de ellos acompañado por un percusionista, destacandose una versión un tanto rebuscada de My Foolish Heart acompañandose de su propia voz, pero fuera de éste pequeño detalle dado su talento pronto lo veremos o escucharemos actuando en los principales escenarios.

El humor de Jeff Berlin y Scott Henderson (Dennis Chambers inmutable apenas sonrió durante todo el show) sobrellevó los desafortunados instantes iniciales al comienzo del show por problemas con el sonido, casi una constante en muchos escenarios locales, algo que no se merece ni el más modesto artista. El trio llegó dispuesto a tocar sin previa prueba de sonido, aparentemente, confiados seguramente en encontrar todo dispuesto, funcionando y con una calidad aceptable; la «mejor calidad» parece ser algo muy alejado en la consideracion de muchos promotores y no creo que el tema sea que no hay disponibilidad local de buenos equipos, sino que lo que no hay es disponibilidad de pagar por algo mejor…
Jeff tomó la iniciativa al microfono con un castellano modesto conseguido debido «a mi esposa Venezolana» según comentó, se contó algunos chistes malos pero que extrajeron una sonrisa a muchos de nosotros que no podiamos creer lo que pasaba y lo mal que se escuchaba lo poco que sonaba, luego de racionalizar el desastre diciendo que lo «más importante son todos ustedes que hasta acá se llegaron a escucharnos» y de restarle importancia al viejo y terco amplificador siguió con sus chistes intentando bajar la tensión que se acumulaba principalmente en los plomos que no lograban mejorar la situación.
Mientras tanto Scott saco su laptop y se puso a jugar mientras esperaba que Jeff solucionara su problema con su amplificador, cuando giro su portatil para mostrar un video de unos perritos jugando, para entonces ya casi estaba el problema apenas resuelto y el humor de todos mejorado…
Arrancaron con All Blues, el primero de los temas del «repertorio jazzero» según prometiera Henderson aunque como se imaginarán al mejor estilo del más impresionante trio de fusión de la actualidad. Muy contenidos al principio Berlin y Chambers, algo más suelto Henderson, situación que duró apenas lo suficiente como para permitir calentar motores y luego se instaló el vertigo demoledor que no se tomo respiro hasta el solo de Berlin, ya avanzado el show, interpretando Tears In Heaven de Eric Clapton para deleite de Gervasio, en forma magistral mostrando todo su talento. Sin necesidad de mostrarse en el solo de turno, Henderson y Chambers se robaron el espectáculo en una comunión impresionante sin pisadas ni reclamos de protagonismo.
En un momento en plena parafernalia el trio irrumpió enganchando un blues rabioso que provocó la locura de todos los presentes. Una demostracion insuperable de como se lleva el ritmo de un show y más aún de como tocar para llegar a ser parte de la elite. Quizas uno de los pasajes de más tensión fué cuando promediando el show se acercaron un poco más guitarrista y bajista hacia la bateria para trenzarse en un duelo de locura sobre un tema muy funky marcando uno de los momentos cumbres del espectáculo. Ufff..!!, un médico a la derecha por favor…!!!
Le siguieron Giant Steps de Coltrane y So What de Miles en distintos momentos, entre los temas que pudimos reconocer dado el libre juego de la improvisación «…al ser composiciones muy simples, alcanza poco más de un minuto para presentar el tema. El resto es improvisación», comentó Henderson en entrevista previa a su llegada al país. Sobre el final y luego del religioso bis, Scott anunció que bajaría a su «store» a vender discos autografiados, a lo que Berlin agregó que él «también tenía discos para vender porque sus hijitos deben tomar la leche…», el que no se acercó fué Dennis Chambers, quizás porque no llevó los discos que grabó como lider para ofrecer, o quizas para no provocar la distracción y atención sobre sí y frustrales el negocio a sus compañeros. Por supuesto fué el momento único de lograr una foto para el álbum histórico solo que los únicos que se beneficiaron fueron Gervi y Beto, ya que el encargado de tomarme a mí la foto tocó el dial de la exposición y salió para el olvido, será para la próxima…
[audio:Gerald_Gradwohl-Jeff’s_Back.mp3|titles=Jeff’s Back|artists=Gerald Gradwohl]
Tritone Barrier
Gerald Gradwohl
Esc Records | Nov 6, 2007

«La fusión no ha muerto, sólo quedó atrapada en un ascensor…», comenta el guitarrista Luxemburgués Claude Pauly resumiendo muy graficamente la «meseta» por la que transita el movimiento en los últimos años, una desaceleración que afectó incluso al más grande guitarrista de fusión de todas las épocas, Scott Henderson de gira actual por nuestro país y pronto a presentarse en Neuquén capital el proximo martes 23. El último registro de Scott como líder, Live!, data de cinco años atrás, si bien ha participado como invitado en grabaciones como la que comentamos hoy, es llamativa la sequia que por suerte amainará con las publicaciones que lloverán el año próximo: un nuevo disco junto a Tribal Tech y uno que recopilará las presentaciones del World Jazz Circuit por Latinoamérica, como él mismo comentara en un reportaje reciente antes de su llegada al país que ya se concretó.

Por suerte músicos como el guitarrista Austriaco Gerald Gradwohl (paisano de Joe Zawinul, uno de los padres de la fusión), se han encargado de mantener el ascensor en el piso adecuado evitando su descenso y estimulando su despegue. Otro caso significativo es el del bajista Brian Bromberg quien acaba de publicar un disco super-polenta, Plays Jimi Hendrix, donde el bajista toca el piccolo bass al que le extrae el sonido de una guitarra electrica junto a una digitación apabullante; de él nos ocuparemos en otra entrada…
Diferentes proyectos lo han mantenido activo fuera de su trabajo con el trio que lidera, como por ejemplo la docencia que practica en el Conservatorio Joseph Haydn de Eisenstadt, Austria; en 2003 junto a sus conocidos amigotes Bob Berg, Gary Willis y Kirk Covington, publicó ABQ, un álbum que lo colocó en la mira de la comunidad internacional provocando su definitivo despegue mundial, otro buen momento del guitarrista fué la participación junto a Tangerine Dream, legendario grupo alemán de rock pionero del ambient y del electro rock con 43 años en activo.
En Tritone Barriers, Gradwohl suma a su formación, Jojo Lackner (bass), Farid Al-Shami (drums), a dos Tribal Tech: el mencionado genial Scott Henderson y Kirk Covington, éste último quien lo acompañara en varias giras, presentaciones y estudios de grabación, más Thomas Kugi (saxo), Manfred Holzhacker (trompeta) y Hubert Tubbs (voces). La «voz» de Gradwohl es muy particular y se articula de manera fantástica con la de Henderson, dos estilos bien diferenciados y al mismo tiempo complementarios sin una puja por el protagonismo, ni siquiera por el propio Gradwohl de quien se podría esperar ésta actitud teniendo en cuenta que se trata de su disco y que además enfrente lo tiene al propio Henderson, oportunidad para demostrar al maestro todo lo que él puede, sin embargo muestra respeto y personalidad,. Su último trabajo Sally Beth Roe (2009) de excelente critica a logrado mover el ascensor pisos arriba, demostrando que la fusión no ha muerto, solo se retiró unos pasos a cobrar fuerzas…


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El guitarrista trae un nuevo trío y una propuesta más jazzera que en las visitas anteriores.
Fuente: Clarin Espectaculos
Por: Eduardo Slusarczuk | 20.11.2010
«Ya no recuerdo cuántas veces estuve en la Argentina. Pero son no menos de ocho o nueve”, calcula Scott Henderson, mientras habla con Clarín desde su habitación de hotel, en Quito. Escala previa a su llegada a Buenos Aires, donde esta noche (por anoche) hará dos conciertos al hilo con el trío que completan Dennis Chambers en batería, y Jeff Berlin en bajo.
“Será un desafío, porque un solo show ya demanda mucha energía. Pero tenemos un repertorio muy rico, y seguramente resultará muy entretenido”, augura el guitarrista, fuerza motriz de los grupos Tribal Tech y Vital Tech Tunes, además de otros proyectos personales.
¿Cómo se gestó el trío?
Jeff estaba en busca de músicos, y cuando le preguntaron a quiénes prefería, nos eligió a Dennis y a mí. Yo había tocado con Jeff en su primer álbum, en 1995, y lo conocía a Dennis. De modo que la química funcionó enseguida.
Pasaste por la fusión y el blues. ¿Por dónde va este proyecto?
Va por una senda más jazzera. Si bien es cierto que siempre hay elementos del blues en mi manera de tocar, acá no hacemos temas de blues. El repertorio está basado en standards de jazz y de fusión.
¿Qué lugar ocupa la improvisación en ese contexto?
Se lleva la mayor parte del tiempo. Al ser composiciones muy simples, alcanza poco más de un minuto para presentar el tema. El resto es improvisación.
¿Cómo evolucionó tu estilo con el transcurso de los años?
Bueno, la fusión arrancó como una música muy caliente, en la que tocar a gran velocidad era una premisa básica. Era como basarse en un criterio deportivo de la música. Con el tiempo, fui poniendo el foco en tocar buenas frases y en lograr más musicalidad, mientras aquello fue perdiendo importancia.
¿Y qué pasa con la composición?
Estoy trabajando, pero con mástranquilidad. Tengo cuatro o cinco temas empezados para mi proyecto solista, y algún material para el nuevo CD de Tribal Tech. Espero editar ambos trabajos en 2011, junto con el del trío actual.
¿Podés adelantar algo del repertorio de ésta noche?
No. Sólo puedo decir que haremos temas de nuestros compositores favoritos, en un abanico que pasa por el jazz, la fusión el rock y el funk. Pero nadie sabe cuáles son hasta que empezamos a tocar. Cada noche es diferente. Eso es lo que hace que para Dennis y Jeff, como para mí, sea una experiencia única, y apasionante.

A las dos presentaciones consecutivas de anoche sabado 20 en Buenos Aires, sobre las que no he visto o escuchado comentarios, se le suman la del martes 23 en Neuquén y la última el 24 en Córdoba, finalizando el World Jazz Circuit en Latinoamérica que comenzara el pasado 11 del corriente en Ciudad de Mexico.
Hola amigos…, arrancamos con Scott Henderson desde su última produccion, ya con algunos años, Live! (2005) un álbum doble en vivo. Henderson de pronta visita por la región, se presentará el 23 del corriente en Neuquén junto al increible Dennis Chambers y Jeff Berlin. Si nos dejan volveremos a escucharlo desde Well To The Bone. En otra salida le damos paso nuevamente a la fusión con el guitarrista Luxemburgués Claude Pauly desde su álbum debut Mind Meets Matter.
El jazz con Benny Carter legendario saxofonista testigo de las épocas doradas del género, desde Songbook II, un agradable disco donde recorre el cancionero americano. Más con la cantante Diane Schuur desde Love Walked In, otro sencillo álbum pero con una madura Diane más sofisticada. Otra cantante, Gretchen Parlato, la cantante de moda actualmente en Nueva York, desde In A Dream con un repertorio entre pop y jazzero.
El cierre jazzero con Gregory Tardy joven saxofonista, otra figura reciente que llegó para quedarse un rato largo, desde Serendipity. Por último otro joven e impresionante saxofonista, James Carter desde Jurassic Classics, un discazo…
Pasando al blues…
De una vez por todas trataremos de presentar el nuevo disco de Eric Clapton, titulado CLAPTON, un trabajo con escasas sorpresas, pero que necesariamente hay que tener si se es cultor de este eximio guitarrista. Elegimos para esta noche That’s No Way to Get Along y Diamonds Made from Rain.
También presentaremos una banda nueva, para nosotros, Fathead, originaria de Canada, reconocida como una de las mejores bandas de blues ruteras de ese país y que tiene una interesante trayectoria discográfica con 7 albumes en su haber. Incursionaremos en su anteúltimo trabajo BUILDING FULL OF BLUES, publicado en el año 2007 del que escucharemos el tema que le dio nombre al disco.
Los esperamos hoy a las 21 hs por FM VYP 90.1.
[audio:Arturo_Sandoval-Estate.mp3|titles=Estate|artists=Arturo Sandoval]
A Time For Love
Arturo Sandoval
Concord Records | May 11, 2010

Ya desde sus épocas con Irakere junto a Paquito D’Rivera y Chucho Valdés, Arturo Sandoval era reconocido en el exterior, ni que hablar dentro de la isla, dado el renombre del grupo, un ícono de la cultura cubana que se exportaba. Su vida personal como profesional tuvieron un vuelco cuando durante una gira por Roma acompañando a su viejo amigo Dizzie Gillespie junto a la United Nation Orchestra en 1990, decide pedir asilo político para no regresar más la isla. Desde su exilio en el exterior (Miami) la carrera de Arturo tomó un vuelo paralelo al de su talento y quizás, solo quizás, apoyada por su abierta enfrenta contra el régimen Castrista, actitud que con los años no ha hecho más que recrudecer.
Su primer trabajo en el exilio fué Flight To Freedom, toda una declaración tanto espiritual como política, «Dedico este disco a todas las personas que nunca tuvieron la oportunidad de escuchar mi música» escribió en la contratapa del disco mostrandose en la portada con un gesto de triunfo. Luego vino I Remember Clifford (1992) con excelente crítica y ya la carrera de Sandoval tomó ése pretendido vuelo a la libertad que lo llevó directo al éxito, la formula del «sueño americano» tan pretendido y tan esquivo para la mayoría prendió en el trompetista como en otro fantástico músico cubano el pianista Gonzalo Rubalcaba.
Flight to the stars…
Su más reciente trabajo A Time For Love, es una invitación a un viaje por las estrellas, la mejor versión romántica del trompetista aflora en éste fantástico disco. En A Time For Love también Sandoval se toma un tiempo para la reflexión y la pausa y se rodea de una importante sección de cuerdas que bajo los arreglos de Jorge Calandrelli y Shelly Berg, compartiendo el piano junto a otra luminaria, Kenny Barron.
Los acompañamientos orquestales con cuerdas y más cuerdas con arreglos propios de formaciones clásicas es algo que se ha incorporado a la tradicion jazzera y continuando con ésta y otra tradición, esta vez estrictamente entre trompetistas (algunos, no todos…), Arturo se le anima al canto, éso «tan loco» que inaugurara Louis Armstrong, más tarde sostenido por Chet Baker, interpretando Estate en italiano, el cuarto corte, de una manera fenomenal.
Un tiempo para amar (A Time For Love), por qué no un tiempo para la reconciliación también, algo que facilitaría el regreso del trompetista a la isla, cosa que él solo ve probable con el fin del régimen.


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