Jimi Hendrix : la guitarra que nunca muere

«Valleys of Neptune». Un álbum que contiene más de 60 minutos de música inédita del genial Guitarrista que marcó un rumbo en el rock. Aquí un exhaustivo análisis de lo que tiene el disco.

Fuente: Diario Clarin

Jimi Hendrix fue un guitarrista extraordinario. También un gran compositor y un cantante muy expresivo. Pero además de todo eso fue una figura chamánica. Jimi impactó como pocos en las audiencias de rock porque hacía una música curativa. Una música erótica y etérea a la vez. Una música de rango muy amplio, informada por el blues, el soul, el rock, el rhythm and blues y el funk. Una música de raíz negra que, paradójicamente, embelesó primero y principalmente al público blanco.

Hendrix era espectacular en vivo, con su arsenal de efectos musicales y trucos escénicos que iban desde tocar la guitarra con los dientes hasta ejecutarla de espaldas o entre sus piernas, ratificando el vínculo erótico con su instrumento. Pero Jimi tenía, por sobre todo, una fascinación con el estudio de grabación, y como era una usina constante de ideas y de recursos musicales originales, cada sesión proponía un viaje con rumbo desconocido. Habla bien de sus productores e ingenieros el hecho de que cada vez que Hendrix se metía en el estudio, los grabadores automáticamente comenzaban a funcionar. Por eso, aunque Jimi grabó sólo cuatro álbumes en el breve lapso que duró su carrera como figura prominente, cuarenta años después de su muerte prematura siguen saliendo discos con sus aventuras en el estudio, en la forma de canciones inéditas, outtakes de temas conocidos o «zapadas» con músicos de diversa extracción. Algunos fueron hechos con escasos escrúpulos, ofreciéndole a los ávidos fans temas a medio terminar o pistas «rellenadas» con músicos de sesión que tal vez ni siquiera conocieron al guitarrista de Seattle en persona. Sin embargo, también hubo álbumes armados con cuidado y dedicación, como First Rays of the New Rising Sun, que recopila con coherencia buena parte de las sesiones postreras de Hendrix.

Este espíritu de criterio y respeto por un material musical muy valioso es el que ha privado en la selección del repertorio de Valleys of Neptune, el disco con más de 60 minutos de música inédita que sale mañana. Fue mezclado por el ingeniero histórico de Hendrix, Eddie Kramer, quien también es coproductor del álbum junto a la hermana del guitarrista, Janie Hendrix, y a John McDermott, un especialista en la carrera de Hendrix que también escribió los detallados comentarios del libreto interior. Lo que vuelve especial a este nuevo álbum póstumo de Hendrix es que se trata del eslabón perdido entre los últimos días de la Experience –el trío con el que Jimi saltó a la fama, con Noel Redding en bajo y Mitch Mitchell en batería- y la etapa final de su carrera, recopilada en el citado First Rays of the New Rising Sun.

Una de las primeras cosas que llama la antención en Valleys of Neptune es la presencia de dos regrabaciones de clásicos de la Experience, como Fire y una extensa versión del blues Red house, más un cover del hit de Cream Sunshine of your Love, realizadas en los estudios Olympic, de Londres, entre el 16 y 17 de febrero de 1969. Esto se debió a que en ese momento el trío se preparaba para dos actuaciones en el prestigioso Royal Albert Hall y Jimi reservó tiempo de estudio para repasar y perfeccionar el repertorio de esas presentaciones. Las cintas capturaron, asimismo, dos temas nuevos: Lover man y el hasta ahora inédito Crying blue rain.

Después de los shows londinenses, la Experience cruzó el Atlántico para una nueva gira por los Estados Unidos. Hendrix -genio y figura- aprovechó la oportunidad para meter al trío en The Record Plant y grabar una versión del blues Hear my train a-comin diferente a todas las tomas editadas hasta ahora. De paso, Jimi aprovechó para regrabar Stone Free, tema que había sido el lado B del primer single inglés de la banda en 1967. Estas sesiones neoyorquinas de abril de 1969 serían también los últimos registros de estudio de la Jimi Hendrix Experience y entre las curiosidades que depara Valleys of Neptune figuran Ships passing through the night y Lullaby for the summer, un dúo de grabaciones hasta ahora desconocidas, realizadas entre el 14 y el 17 de abril. La primera tiene el sello de un típico blues mutante Hendrixiano, mientras que Lullaby… es un tema instrumental, con abundantes solos de Jimi y feroces respuestas percusivas de Mitchell. A esta altura ya era un secreto a voces que las de-sinteligencias entre Hendrix y el bajista Redding habían alcanzado un punto sin retorno y lo único que mantenía unida a la Experience eran los compromisos pendientes de la gira norteamericana. A fines de junio de 1969, terminadas esas presentaciones, Redding dejó la banda y regresó a Inglaterra. Poco después, ya con Billy Cox en el bajo, el baterista Rocky Isaac y dos percusionistas, Hendrix hizo Bleeding Heart, basado en un tema del bluesman Elmore James. Jimi cambió un poco la letra y lo tocó en un tempo más rápido al de las versiones anteriores, donde tenía la forma de un blues «cuadrado».

La gema especial, entre las canciones inéditas, es la propia Valleys of Neptune, grabada en The Record Plant, de Nueva York, con Mitchell y el viejo compañero de ejército de Jimi, Billy Cox en el bajo. El tema tiene un tono místico-psicodélico y se grabó en dos pasos: el 23 de septiembre de 1969 y el 15 de mayo de 1970. Finalmente, otra de las sorpresas es un outtake del álbum Axis Bold As Love llamado Mr. Bad Luck. Grabado el 5 de mayo de 1967 en Londres, el tema fue «maquillado» en los estudios Air del productor George Martin veinte años más tarde, con partes de bajo y de percusión adicionales.

A despecho de lo irregular que pueda parecer un álbum que no fue armado como tal por Hendrix –un reconocido perfeccionista en cuanto a grabación y producción- es sorprendente la coherencia interna y la sensación de música viva y atemporal que transpira Valleys of Neptune. A cuatro décadas de su desaparición física, Jimi Hendrix sigue más vigente que nunca.

Nota del autor del post: El lunes en el programa escucharmos algo de este disco, los esperamos a partir de las 21 hs

Free Jazz (A Collective Improvisation), 50 años después

«Más que un disco: una declaración de principios…»

[audio:FreeJazz-FirstTake.mp3|titles=Free Jazz|artists=Ornette Coleman]

Cincuenta años para una grabacion que modifico el mapa conocido en los inicios de aquellos, más tarde, tumultuosos años ’60. Un año antes el propio Ornette Coleman ya anunciaba su loca aventura con la publicacion de The Shape of Jazz to Come (Atlantic, 1959), su escucha hoy dia nos devuelve una tranquila aproximacion a lo que vendria mas tarde, pero eso es una sensacion que se nos antoja desde la mirada actual, nada parecido a lo que la publicacion de este disco genero en el movimiento: adeptos y detractores, de éstos últimos muchos…

Los puristas del movimiento de aquellos años encontraron en la figura de Ornette Coleman y su Free Jazz una distraccion que los alejo momentaneamente de su abierto enfrentamiento con el Be Bop y condujo hacia una nueva frente de batalla. La esperanza estaba puesta en las pocas posibilidades del movimiento augurandoles poca vida, pero nada de esto sucedio…, y aun faltaba el contra-ataque de Miles que en 1969 publico In A Silent Way abriendo otros caminos para desesperacion de quienes aun no habian asimilado el Free de Ornette.

Free Jazz se grabo de un tiron en una sola sesion de donde surgieron dos improvisaciones, para esta unica sesion Ornette reunio a dos cuartetos grabando cada uno en un canal independiente: Ornette, Don Cherry, Scott LaFaro y Billy Higgins en el canal izquierdo; y Eric Dolphy, Freddie Hubbard, Charlie Haden y Ed Blackwell en el derecho. Sonaron al unisono al comienzo para luego cada uno seguir su camino… «Ornette nos dio unas indicaciones de adónde quería conducir la música desde el punto de vista melódico y rítmico y, a partir de ahí, fue cosa nuestra» recordaba Freddie Hubbard fallecido en diciembre de 2008.

Muchos buenos musicos abandonaban a Ornette porque tocar para él se corria el riesgo de convertirse en un paria dentro del circuito, como tambien el flaco favor que los malos musicos le hicieron al volcarse al Free pensandolo como un vale todo donde saber tocar era lo que menos importaba, pese a éstos comienzos erraticos el movimiento goza de muy buena salud como la esperanza que todo movimiento libertador siempre sostiene y aún 50 años despues los dichos de Ornette no pierden vigencia: «Más que un disco: una declaración de principios…»

Largamos el lunes…!!!

Amigos…, desde este lunes nuevo ciclo de nuestro programa en camino de su 20° Aniversario. Los esperamos con la propuesta de siempre, la mejor musica, las palabras justas…

Saludos…

ME SUSCRIBO...!!!

GRACIAS POR TU TIEMPO...