Chucho Valdes: «Al improvisar tienes que jugartela»

«Yo no me acuerdo, pero Bebo dice que toco desde que tenia tres años», cuenta. Lo primero que aprendió fue La vaca lechera. «En sol bemol, con las teclas negras», salta. «Un tono muy complicado, ¡imagí­nate! Hasta los cinco o seis años la seguí­a tocando. Tocaba también otras cosas, pero en casa todo el mundo la pedí­a».

Fuente: elpais.com
Por: Carlos Galilea – Madrid – 04/08/2008

Jesús Chucho Valdés (Quivicán, Cuba, 1941) llegó a asegurar que en música era difí­cil que le hicieran un cuento. «Quizá fue una expresión un poco autosuficiente», dice riendo. Está de gira por festivales de jazz europeos al frente de su cuarteto, con el que tiene previsto grabar en septiembre para su sello Comanche, y ha tocado hace unos dí­as con Bebo en Vitoria y Peralada. Padre e hijo pasaron años alejados. «Hubo un momento que pensé que nunca más nos í­bamos a ver», cuenta con el semblante serio. «Yo no tení­a forma de viajar y ya él habí­a hecho otra vida, se habí­a casado, habí­a tenido hijos. Y eso era un dolor grande. Fue un milagro cuando nos pudimos ver 18 años después en Nueva York». Pasarí­an aún más años hasta volver a tocar juntos: «En 1995, en un disco de Paquito en San Francisco». Sin ensayos previos. «Pero qué vamos a ensayar si nos pasábamos la vida haciéndolo. Y eso no se olvida jamás», exclama. «Donde fue realmente emocionante fue en Calle 54. Cuando estábamos tocando los dos, a mí­ no me interesaba tocar. Querí­a oí­rlo a él. Me parecí­a que estabamos en casa como hacia muchos años».

Chucho Valdes publica simultaneamente un CD, Canto a Dios, y el DVD/CD En vivo. Clasicos cubanos. El primero es un disco con la Orquesta Sinfonica Nacional de Cuba y el Coro Nacional. «Yo queria hacer un trabajo con sinfonica como tributo espiritual a las victimas del Katrina», cuenta. En 2000, Valdes dedico el Festival de Jazz de La Habana a la ciudad de Nueva Orleans y su alcalde le hizo ciudadano honorario. «Nosotros estabamos viendo que se nos venia encima aquello. Ese ciclon tenia que pasar por la parte occidental de Cuba, y venia ya grande, con categoria cuatro, pero al llegar a Cuba se abria al oceano, tomo el Golfo y se puso peor», explica.

En vivo. Clasicos cubanos, su primer DVD de piano solo, se grabo el 28 de enero de 2005 en el teatro Amadeo Roldan de La Habana con piezas como El manisero. «Clasicos cubanos tocados como yo los siento, a mi manera. Ahi estan en una sola cosa Juan Sebastian Bach, Chopin, Art Tatum, Bebo Valdas, Lecuona, yo… El tratado de la mano izquierda en ese concierto pienso yo que esta para estudiarlo», dice. «Generalmente los pianistas improvisamos con la mano derecha. Se me ocurria invertir los terminos, cantar con la izquierda y acompañar con la derecha. A veces la mano izquierda cumple la funcion de ambas, melodia y acompañamiento, mientras la derecha toca otra cosa. Y parece que son dos pianos».

Lo que le motiva de la improvisacion es el riesgo: «Tienes que jugartela. A menudo, toco cosas que, si las escucho despues grabadas, no se como las hice. El piano es mi gran confesor». No hace mucho grabe a duo con Pablo Milanes. «Compongo canciones y nadie lo sabe. Canciones complicadas, que nunca se habian cantado, y que nada tienen que ver con el estilo de Irakere». El nombre de ese grupo forma ya parte de la historia: «Creo que represente un nuevo camino para la musica popular bailable cubana y el afrocuban jazz o jazz latino. Se habla en Cuba de antes y despues de Irakere. Unió los ritmos afrocubanos con el jazz, con elementos clasicos e incluso del rock, y los instrumentos africanos que no se habian usado, tambores batás, ararás… Y todo como una unidad y no como un collage de cosas diferentes».

«Ser hijo de Bebo me dio la oportunidad desde muy niño de escuchar en vivo a los grandes pianistas, Lecuona, Peruchí­n, Frank Emilio… Eran amigos de Bebo, y todos iban a mi casa. Uno aprende escuchando, pero se aprende mas cuando escuchas y puedes ver lo que están haciendo. Y yo lo vi. Vi a Lecuona tocando su Malagueña; sé como poní­a las manos, su gesticulacion, su temperamento». En Estados Unidos alguien comparó a Chucho con el genial Art Tatum. «Pensé que estaba loco», dice riendo al recordarlo. «Tatum tocaba en un club de Nueva York los viernes y habí­a un par de tipos que iban todos los viernes a escucharlo. El último dí­a de la temporada se acercaron a él para despedirse y decirle que era un fuera de serie. Tatum, que era ciego, les dio las gracias y les preguntó si eran músicos. ‘Sí­, tambien somos pianistas’. Y les dice él: ‘Pues mucho gusto. ¿Y cómo se llaman?’. Uno le dijo Vladimir Horowitz y el otro Sergei Rachmaninov. ‘Ustedes están locos, ¿a qué vienen aquí­?’. Y Rachmaninov le contestó ‘a escuchar lo que nosotros no podemos hacer».

Padre de ocho hijos -el más pequeño, Julián Gabriel Valdés tiene 21 meses- y cuatro veces abuelo, conserva los guantes y el calzón que le regaló Muhammad Ali en Nueva York el dí­a de su cumpleaños. «Me llevó a un restaurante italiano. Me puso los guantes y yo le tiré un derechazo», asegura riendo. ¿Dirí­a que se parece la música al boxeo? «Son dos formas rí­tmicas muy diferentes. El boxeo es el arte de dar y que no te den. La música serí­a dar lo mejor y que no te tiren cosas», dice soltando una carcajada.

Fallece el guitarrista Hiram Bullock

Hiram Bullock, el genial y versatil guitarrista de Funk, Rock, Fusion y Jazz muere de un cancer de garganta diagnosticado hace pocos meses. Tenia 52 años.

Hiram Bullock, otro musico que sucumbio al sonido del genial Jimi Hendrix («desde que le escuché percibí­ la música de otra manera»), nacio en Japon pero se radico en los EEUU desde los dos años, «Ellos (los japoneses) me consideran un artista japonés y les gusto porque, en el fondo, no tienen a muchos con mi pinta. En Estados Unidos la música está muy mediatizada por las radios, pero en Japón es diferente: si tienes fans allí­ los mantienes durante toda la vida»

Supo dejar su inconfundible sello en colaboraciones junto a Steely Dan (en el formidable «Gaucho»), Paul Simon, Barbra Streisand («A Star Is Born»), Gil Evans, Roberta Flack, Michael Franks, Jaco Pastorius, David Sanborn, Spyro Gyra y Marcus Miller («Sun don’t lie», «Tales», «Live & more» y «Power and grace»), entre otros. Su debut como solista en el 85 con «First class vagabond» significo su incursion y firme consolidacion como un musico de respeto. Por aquellos años compartia sesiones con la pianista Carla Bley de la que segun el mismo Bullock confesara fue la etapa en la que mas aprendio sobre el negocio de la musica.

Estudiar con Pat Metheny y Jaco Patorius y participar como musico de sesion de una importante lista de notables, le dio la capacidad y la valentia para encarar y tocar casi todo lo que se le proponia. De como se decidio por la guitarra el mismo lo cuenta…:

«Tocaba el bajo en la banda de rock de mi escuela secundaria (como un millón de otros adolescentes). Un dí­a, nuestro guitarrista, que era algo mayor y se parecí­a a Eric Clapton, perdió el conocimiento en medio de un solo en «Mississippi Queen» (más tarde dijo que estaba «cansado»). Inmediatamente, diez chicas saltaron sobre el escenario para acariciarlo, consolarlo y tratar de reanimarlo. En ese preciso momento tomé la decisión de cambiar a la guitarra».

Muere en Francia el saxofonista Johnny Griffin

Habí­a ofrecido su último concierto el lunes en Hyí¨res, en el sureste de Francia

PARIS (AFP) — El saxofonista de jazz estadounidense Johnny Griffin, conocido como «El pequeño gigante», que actuó entre otros junto a Lionel Hampton y Art Blakey, falleció el viernes a los 80 años en un pueblo del centro de Francia, donde viví­a desde hace 20 años, informó su agente.

Johnny Griffin, que habí­a cumplido 80 años el 24 de abril debí­a presentarse este viernes en la tarde junto al organista estadounidense Rhoda Scott, el saxofonista francés Olivier Temime y la baterista Julie Saury. Habí­a ofrecido su último concierto junto a estos músicos el lunes en Hyí¨res, en el sureste de Francia.

Luego de estudios musicales en la DuSable High School de Chicago, su ciudad natal, Johnny Griffin se unió en 1945 a la orquesta del vibrafonista Lionel Hampton, con el que actuó hasta 1947, fecha en que se unió al trompetista Joe Morris.

Durante los años 1950, habí­a integrado varias orquestas, entre las cuales los Jazz Messengers de Art Blakey. También actuó junto a Nat Adderley, Thelonious Monk y John Coltrane.
En 1962, se instaló en Europa, en Francia y luego en Holanda, antes de volver a Francia. El diccionario del jazz describe a Johnny Griffin como un «saxofonista de lirismo incisivo» con «una gama musical entre las más contrastadas, gracias a una técnica muy por encima de la media».

ME SUSCRIBO...!!!

GRACIAS POR TU TIEMPO...