No siempre el hablar dificil es sinónimo de intelectualidad; no siempre el poéma más incomprensible es el más cerebral; igual podemos decir de la música, el cine o cualquier otra manifestación artística. Pero que pasa con nosotros?, es que no tenemos lo necesario para poder interpretar el mensaje, o es que el comunicador falla en expresarlo de manera universal?, la mayoría de las veces ocurre lo segundo.
Y cuando estamos ante un gran comunicador que llega al oido y al alma de una inmensa mayoría, más que su capacidad de comunicar hablando mil idiomas lo que sobresale es su sensible genialidad y empatía para seducir los corazones...
La belleza de lo simple, la universalidad del minimalismo, el lenguaje que todos entendemos... Así se resolvió uno de los capítulos fundadores del movimiento cuando hace exactamente 60 años el quinteto de Miles culminaba la segunda ronda de grabación del monumental Kind Of Blue, todas primeras tomas (salvo Flamenco Sketches) con apenas unas simples directivas del Comandante Miles a su tropa momento en el que los ángeles sobrevolaron las cabezas del resto de la banda bendiciendolos con la sabiduría y la creatividad que los caracterizaba pero quizá como nunca a todos juntos en ése mágico momento de revelación...
Una constelación de estrellas formaban la banda: John Coltrane (ST), Cannonbal Adderley (SA), Bill Evans (P), Paul Chambers (B) Jimmy Cobb (D), jóvenes talentosos con una carrera por delante que haría historia, la presencia del único blanco de la banda, el pianista Bill Evans, generó cierta suspicacia entre algunos músicos negros quienes no veían bien su presencia en una de las mejores bandas de la época (hoy una de las mejores de todas las épocas) incluso se dice que aumentó en Evans su habitual personalidad oscura y tímida. Miles supo enfocarlo, lo recibio como su protegido y le regalo uno de los actos de amistad y confianza que sólo un gran líder haría: la idea conceptual el álbum giró en torno al piano de Bill Evans.
A sesenta años de una obra imperecedera e inspiradora, de ella muchos podrán referirse como un clásico, calificación que según el tono podrá referir a una pieza de museo o a una referencia directa a lo actual y futuro. La revolución está vigente...
Salute amigos..., ya prontito (el jueves 7 próximo) arrancamos la nueva temporada. Más de lo mismo, para qué improvisar sobre una nueva fórmula cuando la vieja funciona!!, después de 28 años podría pensarse que ya es hora de un cambio, pero el cambio permanente (y que por suerte no se toma descanso) lo protagonizan los músicos que no paran de producir y que, para regocijo o desgracia según se vea, la selección de todo lo programado corre exclusivamente bajo mi mirada (oído, más precisamente) lo que no deja de ser un obstáculo a la universalidad del género pero es lo que hay!!, se aceptan quejas o sugerencias y sobre todo se aceptan propuestas de participación.
Ha caído de todo éstas semanas fuera de aire y línea, hay mucho para compartir y de nuevo la selección se pone peliaguda. Para la reapertura del próximo jueves les prometo para el ritual de inicio de cada temporada, un reciente disco inédito del Duende Michel Petrucciani, un bloque con intérpretes femeninas, la dulce voz de la cantante sueca Caecilie Norby y la pianista cubana Deborah De La Torre, quien muy amablemente cedió su última producción para la difusión de su trabajo en nuestro espacio de prestigio internacional!!, toda una sorpresa el contacto de Deborah a quien le dedicaremos un Martes de Disco Completo.
Un especial a horas de cumplirse un aniversario más del fallecimiento del Flaco Spinetta, el máximo prócer del rock nacional, recorriendo su período jazzero y algunos de los músicos de jazz locales que recrearon su música. Otra sorpresa, el guitarrista estadounidense Conor Lee con su álbum debut; Ben Wendel, saxofonista estadounidense nominado al Grammy junto a un dream team espectacular; lo último de Steve Coleman y no creo que tengamos tiempo para más.
Quedan esperando los recientes lanzamientos de: Mats Eilertsen - And Then Comes The Night; Ralph Alessi - Imaginary Friends; Manu Katché - The Scope; Veronika Harcsa & Bálint Gyémánt - Shapeshifter; Anna Maria Jopek & Branford Marsalis - Ulotne; Bendik Giske - Surrender; Alfredo Rodriguez & Pedrito Martinez - Duologue, y mucho más...
Los espero para retomar la vieja costumbre de reunirnos en torno a la radio a pasarla un rato entre amigos...
Ella combina elementos de jazz, rhythm and blues, gospel, pop, cabaret y gospel hasta que salen como una historia para que todos compartan”, la definía The Washington Post en 1990.
A la cantante Nancy Wilson, de 81 años, le hubiera gustado que la recordaran como una “estilista de canciones”, decía al final del artículo del Post. Tras haberse retirado de los escenarios en 2011, la cantante vivió sus últimos años en su hogar en Pioneertown, una comunidad en el desierto de California, donde murió tras batallar contra una larga enfermedad.
Influida por cantantes como Dinah Washington y Nat “King” Cole, la intérprete se posicionó como una estrella con su primer álbum, “Like in Love!”, que salió a la venta en 1959. A partir de ahí sus discos fueron éxitos comerciales. “La música que canto hoy en día es la música pop en los 60”, dijo al diario San Francisco Chronicle en 2010. “Nunca me he considerado una cantante de jazz (…) Tomo una letra y la hago mía. Me considero una intérprete de la letra”
Wilson, lo abarcó todo, desde los estándares del jazz a “Little Green Apples”, y solo en la década de 1960 lanzó ocho discos que alcanzaron el top 20 de las listas de éxitos pop de Billboard. Elegante y discreta unas veces y un poco traviesa en otras, era conocida por temas como “Guess Who I Saw Today”, con la que saltó a la fama, y su éxito de 1964 “(You Don’t Know) How Glad I Am”.
El álbum “How Glad I Am” le trajo un Grammy en 1965 por su mejor desempeño en R&B, y más tarde ganó el Grammy por el mejor álbum vocal de jazz en 2005 por el íntimo RSVP (Rare Songs, Very Personal). Dos años después el reconocimiento le llegó por Turned to Blue. Varias veces fue elegida la mejor cantante del año en la revista especializada de jazz Downbeat. También el National Endowment for the Arts le otorgó una “Beca de Maestros de Jazz” en 2004 por sus logros de toda la vida..
Wilson tuvo también una prolífica carrera en televisión, cine y radio, con participaciones en Hawaii Five-O o Police Story, en Meteor Mande Robert Townshend o presentando la serie de NPR Jazz Profiles durante años. Además fue miembro activo del movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos.
Wilson, nacida en Chillicothe, Ohio, fue la mayor de seis hijos. Cantó en la iglesia cuando era niña y a los 4 años ya había decidido sobre su profesión. Ella estaba en la escuela secundaria cuando ganó un concurso de talentos patrocinado por una estación de televisión local y recibió su propio programa. Luego de asistir brevemente al Central State College, realizó una gira por Ohio con Carolyn Club Big Band de Rusty Bryant y conoció a artistas de jazz como el saxofonista Cannobal Adderley, quien le presentó a su representante.
A partir de ahí se hizo fuerte en el circuito de clubes hasta que acabó en Los Ángeles grabando para Capitol, registrando álbumes fabulosos como los que grabó con dos figuras como el enorme saxofonista Cannonball Adderley o George Shearing.
Contrajo matrimonio en dos ocasiones, con el baterista Kenny Dennis, de quien se divorció en 1970, y con Wiley Burton, que murió en 2008. Le sobreviven sus tres hijos, Kacy Dennis, Samantha Burton y Sheryl Burton, sus hermanas Karen Davis y Brenda Vann y sus cinco nietos.
Fuente: La Nación