[audio:MRQ-Soul_Dancer-ClintonParkview.mp3|titles=ClintonParkview|artists=Moutin Reunion Quartet]
Soul Dancers
Moutin Reunion Quartet
Plus Loin | Apr 13, 2010

En marzo de éste año el grupo formado por los hermanos Moutin, Louis y Francois, al frente del Moutin Reunion Quartet lanzaron Soul Dancers, su quinto registro al frente de su banda. Mientras separan sus tiempos entre las intervenciones como músicos de sesión y las presentaciones, se las arreglan para dedicarse a su propia música con la cual ya han logrado posicionarse, además de como músicos de sesión de respeto, también como consagrados lideres de banda.
Soul Dancers sobrevuela en varios pasajes el sonido Weather Report (Depths Light, el segundo corte), como también sobre algunas reminiscencias de los geniales Yellowjackets (Sold Answers el primer corte, por ejemplo), o Jaco Patorius (Blessed and Cursed), sea como fuere la banda se las arregla para mantener la tensión suficiente como para sostener el pensamiento sobre ellos y su música, todos temas propios salvo Monk’s Medley (Monk) con arreglos de los hermanos Moutin. Rick Margitza (ts) y Pierre de De Bethmann (p) completan el cuarteto destacandose la participación del saxofonista norteamericano residente actualmente en Paris (ex Miles, Maria Schneider Big Band), quién se encarga de despejar algunos de éstos fantasmas (nada criminal ni pecaminoso el rendirles tributo a quienes influyeron sobre su música), en Clinton Parkview y Forgotten Feelings con un sonido limpio y fresco.
Soul Dancers, un disco sin estridencias ni voluptuosidad pero sí con una propuesta franca y sensible.


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[audio:Gerald_Gradwohl-Jeff’s_Back.mp3|titles=Jeff’s Back|artists=Gerald Gradwohl]
Tritone Barrier
Gerald Gradwohl
Esc Records | Nov 6, 2007

«La fusión no ha muerto, sólo quedó atrapada en un ascensor…», comenta el guitarrista Luxemburgués Claude Pauly resumiendo muy graficamente la «meseta» por la que transita el movimiento en los últimos años, una desaceleración que afectó incluso al más grande guitarrista de fusión de todas las épocas, Scott Henderson de gira actual por nuestro país y pronto a presentarse en Neuquén capital el proximo martes 23. El último registro de Scott como líder, Live!, data de cinco años atrás, si bien ha participado como invitado en grabaciones como la que comentamos hoy, es llamativa la sequia que por suerte amainará con las publicaciones que lloverán el año próximo: un nuevo disco junto a Tribal Tech y uno que recopilará las presentaciones del World Jazz Circuit por Latinoamérica, como él mismo comentara en un reportaje reciente antes de su llegada al país que ya se concretó.

Por suerte músicos como el guitarrista Austriaco Gerald Gradwohl (paisano de Joe Zawinul, uno de los padres de la fusión), se han encargado de mantener el ascensor en el piso adecuado evitando su descenso y estimulando su despegue. Otro caso significativo es el del bajista Brian Bromberg quien acaba de publicar un disco super-polenta, Plays Jimi Hendrix, donde el bajista toca el piccolo bass al que le extrae el sonido de una guitarra electrica junto a una digitación apabullante; de él nos ocuparemos en otra entrada…
Diferentes proyectos lo han mantenido activo fuera de su trabajo con el trio que lidera, como por ejemplo la docencia que practica en el Conservatorio Joseph Haydn de Eisenstadt, Austria; en 2003 junto a sus conocidos amigotes Bob Berg, Gary Willis y Kirk Covington, publicó ABQ, un álbum que lo colocó en la mira de la comunidad internacional provocando su definitivo despegue mundial, otro buen momento del guitarrista fué la participación junto a Tangerine Dream, legendario grupo alemán de rock pionero del ambient y del electro rock con 43 años en activo.
En Tritone Barriers, Gradwohl suma a su formación, Jojo Lackner (bass), Farid Al-Shami (drums), a dos Tribal Tech: el mencionado genial Scott Henderson y Kirk Covington, éste último quien lo acompañara en varias giras, presentaciones y estudios de grabación, más Thomas Kugi (saxo), Manfred Holzhacker (trompeta) y Hubert Tubbs (voces). La «voz» de Gradwohl es muy particular y se articula de manera fantástica con la de Henderson, dos estilos bien diferenciados y al mismo tiempo complementarios sin una puja por el protagonismo, ni siquiera por el propio Gradwohl de quien se podría esperar ésta actitud teniendo en cuenta que se trata de su disco y que además enfrente lo tiene al propio Henderson, oportunidad para demostrar al maestro todo lo que él puede, sin embargo muestra respeto y personalidad,. Su último trabajo Sally Beth Roe (2009) de excelente critica a logrado mover el ascensor pisos arriba, demostrando que la fusión no ha muerto, solo se retiró unos pasos a cobrar fuerzas…


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[audio:Arturo_Sandoval-Estate.mp3|titles=Estate|artists=Arturo Sandoval]
A Time For Love
Arturo Sandoval
Concord Records | May 11, 2010

Ya desde sus épocas con Irakere junto a Paquito D’Rivera y Chucho Valdés, Arturo Sandoval era reconocido en el exterior, ni que hablar dentro de la isla, dado el renombre del grupo, un ícono de la cultura cubana que se exportaba. Su vida personal como profesional tuvieron un vuelco cuando durante una gira por Roma acompañando a su viejo amigo Dizzie Gillespie junto a la United Nation Orchestra en 1990, decide pedir asilo político para no regresar más la isla. Desde su exilio en el exterior (Miami) la carrera de Arturo tomó un vuelo paralelo al de su talento y quizás, solo quizás, apoyada por su abierta enfrenta contra el régimen Castrista, actitud que con los años no ha hecho más que recrudecer.
Su primer trabajo en el exilio fué Flight To Freedom, toda una declaración tanto espiritual como política, «Dedico este disco a todas las personas que nunca tuvieron la oportunidad de escuchar mi música» escribió en la contratapa del disco mostrandose en la portada con un gesto de triunfo. Luego vino I Remember Clifford (1992) con excelente crítica y ya la carrera de Sandoval tomó ése pretendido vuelo a la libertad que lo llevó directo al éxito, la formula del «sueño americano» tan pretendido y tan esquivo para la mayoría prendió en el trompetista como en otro fantástico músico cubano el pianista Gonzalo Rubalcaba.
Flight to the stars…
Su más reciente trabajo A Time For Love, es una invitación a un viaje por las estrellas, la mejor versión romántica del trompetista aflora en éste fantástico disco. En A Time For Love también Sandoval se toma un tiempo para la reflexión y la pausa y se rodea de una importante sección de cuerdas que bajo los arreglos de Jorge Calandrelli y Shelly Berg, compartiendo el piano junto a otra luminaria, Kenny Barron.
Los acompañamientos orquestales con cuerdas y más cuerdas con arreglos propios de formaciones clásicas es algo que se ha incorporado a la tradicion jazzera y continuando con ésta y otra tradición, esta vez estrictamente entre trompetistas (algunos, no todos…), Arturo se le anima al canto, éso «tan loco» que inaugurara Louis Armstrong, más tarde sostenido por Chet Baker, interpretando Estate en italiano, el cuarto corte, de una manera fenomenal.
Un tiempo para amar (A Time For Love), por qué no un tiempo para la reconciliación también, algo que facilitaría el regreso del trompetista a la isla, cosa que él solo ve probable con el fin del régimen.


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[audio:Christian_Scott-Yesterday_You-The Eraser.mp3|titles=The Eraser|artists=Christian Scott]
Yesterday You Said Tomorrow
Christian Scott
Concord Jazz | March 30, 2010


En éste nuevo trabajo, nominado al Grammy, el joven trompetista intenta repasar la música de su preferencia, la que escuchaba en su New Orleans natal y que contribuyera a su presente de vanguardia. Así lo cuenta: «Quería crear un telón de fondo musical que hiciera referencia a todo lo que me gustaba de la música de los años sesenta -el segundo quinteto de Miles Davis, el cuarteto de Coltrane, la banda de Mingus- unido a la música de gente como Bob Dylan y Jimi Hendrix. La música de esa época simplemente tenía más profundidad, ya se tratara de jazz, de rock o de lo que fuera. El clima político y social en la época estaba mucho más cargado y había unos cuantos músicos que no tenían miedo de hacer referencia a ese clima en su trabajo. Los que hicieron eso, y al mismo tiempo cautivaron a las personas de un modo que dejaba constancia de su propia humanidad, fueron los que acabaron durando más tiempo».
Ciertamente los años sesenta que vivió el trompetista quedaron atrás, para bien y para mal, las dos cosas al mismo tiempo. Para bien, hasta cierto punto, pues los conflictos sociales burbujeantes en ése caldo hirviente ya no tienen la misma temperatura hoy día; para mal, pues los movimientos sociales parecen igual de frios ante un caldo, que a una temperatura diferente, aún se cocina. Con todo éso no solo los lideres sociales prepararon y cocinaron su menú, el mundo de la cultura y especificamente el de la música proveyó un aporte tal sobre el que hoy aún se inspiran y rinden tributo artistas modernos como Christian Scott quien, como otros, intenta a traves de su arte mantener viva la chispa del recuerdo para sí y para los demás.
Yesterday You Said Tomorrow, hace referencia a una frase que su abuelo solía utilizar para destacar la importancia del trabajo y la dedicación que se le debe ofrecer para sacarle el máximo partido a cada situación, y Scott no desaprovecha la que se le ofrece en ésta oportunidad. El disco, cuarto para Concord, fué grabado en el Van Gelder Studio en Englewood Cliffs (Nueva Jersey) por el legendario Rudy Van Gelder, uno de los más grandes ingenieros de sonido de la historia del jazz por sus trabajos con John Coltrane, Miles Davis y Herbie Hancock. Con semejante curriculum Van Gelder dice de éste album: «Esta es una de las mejores cosas que he hecho en mucho, mucho tiempo». Scott debe estarle muy agradecido a su abuelo…
El disco abre con «K.K.P.D.» (Ku Klux Police Department), un tema con oscuras reminiscencias para Scott , la «actitud increíblemente oscura y malvada» como él nombra a la actitud de la policía local hacia los negros de Nueva Orleans cuando era un niño, como parece ocurrir aún hoy allí como en otras ciudades. Su anhelo de nuevos aires y una mejor proyección a futuro se revela en el segundo corte «Eraser» («goma de borrar», con arreglos que me recuerdan a e.s.t.), un tema de Thom Yorke líder de Radiohead, grupo que una vez más se ubica en las prefrencias de jovenes músicos de jazz. Con «Eraser» Scott intenta «borrar» la oscura imágen del arranque: «Con esa canción estamos borrando el tema que se había suscitado en la canción anterior, y entonces comienza el álbum» afirma, con el deseo que a partir de entonces prevalesca la esperanza de un mejor porvenir, sin olvidar la oscuridad de la historia reciente. «Esas dos primeras canciones constituyen una parte importantísima del álbum, pero están ahí para establecer un entorno en el que estás deseando escuchar cualquier otra cosa que tengamos que decir, porque has quedado abierto a la validez del argumento original».
El trompetista fué nombrado uno de los «30 Líderes Jóvenes menores de 30 años» y ya se habla de él como el “dios del jazz de estilo joven” y del «arquitecto de una nueva fusión comercialmente viable», según el parecer de la revista Jazz Times.
Rewind That publicado en 2006 fué el disco que irrumpió con la fuerza del Katrina, solo que a diferencia de éste que destruyó su ciudad natal, los vientos que generó, demasiado fuertes como para ignorarlos, provocó la generalizada atención hacia su música, “podría decirse que es el más destacado estreno que ha visto el género en la última década”, sentenció la revista Billboard. Después vendría Anthem (2007) y Live at Newport (2008) todos para Concord incluido éste último. La casa Edward Instruments le fabricó en exclusiva una trompeta bautizada «Katrina», con una forma especial que le ayuda a realizar su particular técnica de soplado. Ésta se basa en la manipulación de la temperatura del aire que insufla y de su articulación, lo que da un sonido parecido al susurro humano.
Con el Katrina a su disposición y la bendición de los críticos y especialistas, más los de abajo quienes nos dejamos llevar por sus arrecientes vientos, es de esperar que la tormenta Christian Scott regrese cada vez con fuertes brios para levantar y reconstruir lo que otros vientos han destruido…


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[audio:Highway_Rider-John_Boy.mp3|titles=John Boy|artists=Brad Mehldau]
Highway Rider
Brad Mehldau
Nonesuch | March 16, 2010
2 Discos


Definitivamente no es el Brad Mehldau al que estabamos acostumbrados. El más conocido es el que lidera uno de los trios más exquisitos de toda la escena actual, junto a Jeff Ballard y Larry Grenadier, ésto no significa que el hombre deba atarse al éxito conseguido en los últimos años y a un nombre que lo ubica entre los grandes del género, como para no intentar nada nuevo o diferente. La leyenda que él ha empezado a construir goza de buena salud y ahí esperará sin degradarse hasta su vuelta…
Ésas escapadas no son nuevas, ha escrito varias composiciones para orquestas incluyendo The Brady Bunch Variations una pieza para la Orchestre National d’Île-de-France y dos comisiones del Carnegie Hall: Love Songs para la mezzo-soprano Anne Sofie Von Otter y Love Sublime para la soprano Renée Fleming. Highway Rider, un álbum doble, es el resultado de su segunda colaboración con el renombrado productor Jon Brion, anteriormente juntos habían producido Largo (2002), un disco fuera de la linea habitual de Mehldau al que se nombra como preliminar de éste último Highway Rider, donde además colaboran Matt Chamberlain (drums), Joshua Redman (saxo tenor y soprano), la orquesta de cámara dirigida por Dan Coleman, un joven director neoyorkino de 38 años con un historial impactante, le fueron confiadas prestigiosas orquestas como la American Composers Orchestra, The Chamber Music Society of Lincoln Center, Cypress String Quartet, Dallas Symphony, New York Chamber Symphony, Seattle Chamber Music Society, St. Luke’s Chamber Ensemble, St. Paul Chamber Orchestra, entre otras…, y The Fleurettes (Brad, Josh, Dan, Matt, Jeff), dando un toque de humor, como «invitados especiales» entonando un «la la la» en el corte 5 del disco 1, donde se escucha la voz de una niña también acompañando el la,la,la.
«Es muy emocionante poder escribir algo que uno tiene en su cabeza y luego escucharla por primera vez interpretada por estos magníficos músicos». «Es realmente una experiencia emocional. Todavía me estoy recuperando de ella….» comenta Mehldau. «Para mí, el mayor desafío fue la orquestación. He estado estudiando un montón de partituras orquestales para un tiempo: Strauss, Brahms, Tchaikovsky, y muchas otras cosas románticas en particular. Pero mientras estaba escribiendo, también estuve escuchando con atención orquestadores y arreglistas modernos, y encontré dos que han hecho un impacto muy particular en mí, François Rauber por su trabajo con Jacques Brel y Bob Alcivar por su trabajo con Tom Waits «.
Mehldau había estado esperando poder volver a trabajar con Jon Brion desde Largo: «Yo sabía por el trabajo de Jon en Largo, que era el tipo que encontraría una manera de ubicar todas las piezas para éste proyecto. Fue realmente una bestia musicalmente en algunos puntos: dos baterías tocando al mismo tiempo, bajo, saxo, piano y a continuación, la orquesta por encima de todo éso. Yo quería grabar todo en directo siempre que sea posible pero no estaba seguro si podría hacerlo. Luego de la primera conversación con Jon sobre la música, quedó claro que para él era un hecho que tenía que ser en vivo, con la orquesta y el grupo de jazz tocando juntos. Jon tuvo la visión completa durante la grabación, y luego un gran trabajo durante la mezcla. Y fuimos capaces de evitar lo que el director Dan Coleman llama en tono de broma disco «strings», es decir, una grabación a la que se le añade la orquesta después de la performance del grupo de jazz.»
Tímida y humildemente, en lo personal creo que estamos ante uno de los mejores trabajos de Mehldau de toda su carrera…


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