Las mujeres y el jazz…

No es ninguna novedad que las mujeres han escrito una pagina importante entre los vocalistas de jazz, pero parrafo aparte merecen las mujeres como instrumentistas de jazz, sin considerar de hecho a la voz como un privilegiado instrumento. El esfuerzo por traer al presente casos de mujeres al comando de un instrumento no convencional para las chicas es importante, quiza su ausencia en masa de la escena jazzera se deba al origen marginal del jazz y al espiritu nomade de sus musicos, no era ni es muy bien visto a aquellas mujeres de la noche al tiempo que muchas mujeres al ser madres optaran por la familia al vagar por los escenarios. Las excepciones son dadas por matrimonios de musicos como Ruth Cameron esposa de Charlie Haden o Eliane Elias esposa de Marc Johnson, por ejemplo, pero la norma indica que en el caso de la maternidad, las mujeres opten por dejar la actividad definitivamente o retomarla años despues como el caso de Anita Baker, la exitosa cantante soul de los 90, que abandonara los escenarios por diez años para criar a sus hijos.

Usualmente asociadas al piano, quiza por su delicadeza, por su aire romantico y sentimental, un instrumento que tambien remite a la maternidad si se me permite la comparacion ya que es el preferido a la hora de componer por muchos musicos cualesquiera sean sus instrumentos, lo cierto es que son pocos los casos de mujeres instrumentistas, no vocalistas, no pianistas. Entre los casos conocidos y de asociaciones mas comunes encontramos a la diosa entre las vocalistas Diana Krall que se acompaña con suficiencia con su piano, la nombrada Eliane Elias una jugosa conbinacion de belleza, talento y dulce voz, la veterana y prestigiosa pianista Carla Bley, la talentosa Geri Allen (piano), Keiko Matsui (piano, voz), la veterana Marian McPartland (piano), la joven talentosa pianista japonesa Hiromi Uehara, solo entre algunos casos…

Pero tambien encontramos mujeres a cargo de instrumentos «no convencionales» a su genero, como la guitarrista Emily Remler, fallecida de una sobredosis de heroina, que dejo profunda huella entre sus colegas; las saxofonistas Jane Bunnett, Tineke Postma y Larissa Lockett; la flautista Bobbi Humphrey; la trompetista Ingrid Jensen, otra saxofonista Ingrid Laubrock; la flautista y compositora Nicole Mitchell, Jessica Lurie (saxo soprano, alto y tenor, voz); la muy joven y prometedora saxofonista Larissa Lockett, ademas lider de su propia banda la Larissa Lockett Jazz Co.; la trombonista Sarah Morrow al frente de su quinteto; mas guitarristas, Ana Caram (guitarra, voz), Ann Rabson (guitarras acústica y eléctrica, piano, voz) y Mimi Fox.

Lei por ahi sobre un viejo dicho que dice que en el jazz «están los músicos, las cantantes y los bateristas», en una obvia alusion al orden jerarquico, las mujeres solo para cantar y los bateristas solo acompañando, cosa que la historia ha demostrado cuanto de equivocado y sectario tiene esta frase. Sobre la primera de las alusiones, ya hemos anotado algunos casos ejemplares y en el caso de los bateristas (que las hay tambien mujeres) los conocidos y respetados casos como Brian Blade, Jack DeJohnette, Paul Motian, por nombrar solo algunos hasta el destacado Manu Katche, claros ejemplos de cuanto tienen para ofrecer unos y otros y cuanto les debe el jazz.

En nuestro pais destaca la pianista Paula Shocron, Rosarina de 27 años, la primera mujer instrumentista de jazz en editar un disco propio, «La voz que te lleva» (Blue Art).

Programación 7 de abril…

Hola gente que gusto en saludarlos nuevamente, como venimos haciendo las dos ultimas emisiones la apertura de hoy con el pianista cubano Gonzalo Rubalcaba, en esta especie de recorrida por la discografia del invitado de turno, con Woody’n You de Imagine el primer disco de Gonzalo para el sello Blue Note que significo su desembarco en EEUU. Luego uno de los grupos mas destacados del firmamento jazzero de los ultimos años el increible trio del pianista Sueco Esbjí¶rn Svensson el E.S.T., desde Live in Hamburg una grabacion en vivo, la ultima, realizada el 22 de noviembre de 2007. E.S.T. se destaca por una fantastica mezcla de pop, efectos electronicos y jazz, fusion por la que otros han incursionado pero nadie como el trio sueco.

El Moutin Reunion Quartet, el grupo de los hermanos franceses Louis y Francois Moutin, cumplio 10 años de vida y lo festejo el ultimo 4 de abril en un boliche Parisino. El cuarteto se ha transformado en un grupo referente de la movida europea habiendo desembarcado en tierra americana con la mejor de las criticas. Para hoy New York Silly, un tema programado para la semana pasada y dejado por falta de tiempo, de Red Moon editado en el 2004. Mas con la pianista japonesa Hiromi Uehara, otra que experimenta con sonidos electronicos, pop, rock, pero tambien con la musica clasica, convirtiendo a sus publicaciones en trabajos tan dispares y eclecticos incluso en un mismo album, una experiencia que vale la pena. La escucharemos desde el album Spiral, publicado en 2006, con Deja Vu.

El guitarrista Chieli Minucci y Special EFX originalmente un dúo formado por el percusionista húngaro George Jinda y el guitarrista Chieli Minucci, grupo muy activo de los 80 y 90 con un coqueteo con el jazz-rock en sus comienzos y hoy volcado al Smooth Jazz, un estilo muy criticado del cual siempre es posible extraer algo interesante. Escucharemos New Bop de su ultimo trabajo Sweet Surrender. Luego el genial guitarrista franco-vietnamita Nguyíªn Líª con Maghreb & Friends un trabajo formidable en donde recorre los sonidos del Maghreb, zona del norte de Africa, en una fusion increible con sonidos provenientes de esa exotica region. Para el cierre el talentoso y versatil bajista Brian Bromberg de Downright Upright su ultimo trabajo, una mezcla de smooth y jazz, con Shag Carpet.

Pasando al blues…

Bob Brozman es un guitarrista que domina desde el Blues, al Jazz, el Gipsy Swing, el Calypso, el Sega, pasando por el Hip Hop y el Ska. El show de Bob atraviesa el espectro global y musical. Asimismo, su tono y sus armoní­as articulan una acentuada mezcla de timbres de música Hawaiana, India, Africana, Japonesa/Okinawa, Caribeña y Blues americano. Su trabajo con los dedos ha sido descrito en el mundo de la crí­tica como “único y asombroso, además de lleno de humor”. Bob tiene una colección de trucos que hace que el público se pierda buscando efectos electrónicos que de hecho no existen. Su show es el producto limpio de un genio de la acústica.Toda una vida de estudio de la etno musicologí­a y la migración global de los estilos musicales asegura la atención y el respeto comprometido con cada una de las culturas de su repertorio. Sus proyectos mas recientes le han consagrado como un gran músico en la escena de World Music. Solo en el último año ha colaborado en el escenario y en estudio con mas de 50 artistas de mas de 13 paí­ses distintos. En el Festival d’Eté de Québec, por ejemplo, Bob juntó a una troupe internacional que incluí­a Debashish & Subhashis Bhattacharya (India), Takashi Hirayasu (Okinawa), Rene Lacaille (Islas Reunión), Djeli Moussa Diawara (Guinea), George Pilali (Grecia), Romane (guitarrista gitano francés), La familia Valera (Cuba) y George Gao (China) – todos tocando por primera vez juntos en el escenario!. Desde entonces, Bob ha llevado a parte de su ensemble por USA, Europa y América. Estudió música y etno musicologí­a en la Universidad de Washington con énfasis en las raí­ces mas tempranas del Blues del Delta. Justamente el disco Truckload of blues, grabado en el año 1.992, es un tí­pico resumen del blues acústico y originario del Mississippi, el tema «One of as was wrong»

El guitarrista, cantante y compositor Eric Lindell tiene afincada sus raí­ces musicales en Norte de California, aunque su música floreció en Nueva Orleans. Con su combinación de R&B, soul, funk y blues ha ganado la aclamación crí­tica y del público en EE UU. Su primer disco Change in the weather, grabado por Alligator Records en el año 2.006 ha sido aclamado por la crí­tica del paí­s del norte, aunque para ser sinceros demasiado R&B para mi gusto.

La gran Etta James, en mi opinión una de las mejores, sino la mejor y más importante de todas la voces fememinas del blues, ya entrada en años pero con todas las fuerzas intactas grabó en el año 2.004 Blues to the bone, una serie de temas clásicos del blues de todos los tiempos, en esta oportunidad disfrutaremos «Smokestack lightin´», que si no me equivoco es de otro grande ya desaparecido Howlin Wolf.-

Los esperamos esta noche…

Scott Henderson, la vigencia del mejor guitarrista de fusion de todas las epocas

Scott HendersonHablar de Scott Henderson es hablar sin lugar a dudas, del mejor guitarrista de fusion que se haya escuchado, mas alla de los favoritismos que cada uno posea en cuanto a este o aquel musico o estilo. Para el que no lo conozca sepa que Henderson toca todo o casi todo lo se propone, poniendonos luego en un aprieto al comparar a nuestros guitarristas favoritos con la musica, el talento y la potencia de este genial musico. Nacido en West Palm Beach, Florida, el 26 de agosto de 1954, Scott crecio a la sombra del estilo imperante y de moda por aquellas epocas y por esos lugares, el Blues-Rock. Tocaba en los clubes de la ciudad y la zona bajo las influencias de Jimmy Page, Jeff Beck, Jimi Hendrix, Ritchie Blackmore, y los grandes guitarristas de blues Albert King y Buddy Guy. Aunque como el mismo lo afirmara, el descubrimiento del jazz le abrio las puertas para lograr esa fantastica fusion que hoy lo caracteriza. En 1984 con el bajista Gary Willis formo Tribal Tech la hoy ya legendaria banda con la que grabara nueve albunes y colocara su imagen y musica en el podio de los grandes

En este derrotero musical de sus años como sideman o lider, su ultima formacion la Blues Band, segun propias palabras la mejor formacion que haya liderado, vuelve a retomar el camino del blues de una forma como el mejor guitarrista de fusion de la historia podria hacerlo. A proposito de la Blues Band, Henderson comenta que el espiritu principal de la banda es la libertad de improvisacion, nada de ataduras ni rigidez, cada uno es libre de expresarse… Y esto si tiene mucho que ver con la impronta jazzera, la misma que lo condujo por los caminos hacia su reinado.

Quiza su paso por la banda de Chick Corea le haya enseñado lo que se debe hacer y lo que no. Quiza aprendio mucho de este genial pianista (que acaba de editar un album doble fenomenal con el vibrafonista Gary Burton: «The New Crystal Silence»), pero lo que si aprendio en su paso por la Elektric Band, es a evitar ser tan despotico, tan estructurado y soberbio como cuenta Scott del entonces lider de una de las mejores bandas electricas de los ’90, algo que seguramente busco evitar en la dinamica de sus formaciones. Definitivamente diferente fue su estadia junto a Joe Zawinul con el que estuvo cuatro años, dejando su marca indeleble en el «Sindicato» de Joe: The Zawinul Syndicate.

Tribal TechDe visita varias veces por nuestro pais, oportunidad en la que tuve el privilegio de verlo en vivo, lugar en el que parece sentirse muy comodo y reconocido. Contaba Scott en un reportaje lo dificil de llevar adelante un programa de presentaciones en su pais donde debe cubrir miles de kms para tocar ante un puñado de personas, cosa que por aca no sucede, aunque los miles de kms deben hacerse igual. A proposito de las giras, que son muchas y lo mantiene fuera de su casa gran parte del año, cosa que Henderson confiesa «mantiene vivo a mi matrimonio…», sus pasos por los estudios de grabacion son escasos, el ultimo album editado junto a Tribal Tech fue Rocket Science en el 2000 (ese mismo año grabo como sideman con Laree Gibson «Wakin’ Up To My Dreams» y con Carolyn Mark «Party Girl») y con la Blues Band «Well To The Bone», ahora el sello Tone Center publico Scott Henderson «Collection» (2007) que no es lo que esperabamos, un compilado de sus mejores temas no alcanza a cubrir las demandas de sus fans.

En la actualidad lidera un trio con John Humphrey en bajo y Alan Hertz en la baterí­a, con el que recorre de gira los EEUU, Europa, Sudamerica y el Japon, ademas es profesor en el Instituto de Músicos en Hollywood y publico tambien numerosos videos instructivos y libros.

descargar torrent Scott Henderson Collection | Cuánto te gustó?     1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
Cargando...

Jazz, simbolo de libertad

Jazz, un espí­ritu libertario
Fuente: alasbarricadas.org

El origen negro, cantos de libertad

A mediados del siglo XIX las transformaciones económicas del paí­s norteamericano, reclamaban la mano de obra necesaria para satisfacer las necesidades de la nación. De 1860 a 1910 el número de granjas se triplicó, aumentó de 2 a 6 millones, la superficie de cultivo paso de 160 millones a 350 millones de hectáreas, bajo este contexto laboraron miles de trabajadores afroamericanos, que nada poseí­an, a excepción del cálido recuerdo de la música, dulce abrigo para los esclavos, que les ayudaba a soportar el trají­n, o por lo menos así­ lo sentí­an ellos. Los presos, los ferrocarrileros y los obreros cantaban durante la dura jornada, un especie de guí­a improvisaba y los demás lo seguí­an. Ante la desolación de la feroz explotación, muchos afroamericanos encontraron refugio en el cristianismo, ahora no sólo se cantaba en el trabajo, sino que la potente voz de los afroamericanos, fue depurando los himnos religiosos, creando los espirituales. Tanto en los desfiles militares, como en la iglesia, enfocaban su atención en las estrofas y el ritmo, es decir, en la música. Cualquier lugar era aprovechado para practicar, incluso hay especialistas que aseguran que el jazz nació en los funerales negros, con las bandas que se alquilaban para armonizar el sepelio.

Jazz en BirdlandLa fusión entre los cantos de las faenas, los espirituales, las baladas y las distintas formas de expresión popular, tanto africanas, americanas, como europeas, le dieron vida al blues. A principios de 1900 nace el ragtime, un estilo de tocar el piano, llevando un ritmo regular con la mano izquierda y marcando un ritmo sincopado que va haciendo la mano derecha (la sí­ncopa es una nota que se toca en un tiempo débil y continúa en un tiempo fuerte). El origen del ragtime se asocia con los bailes que realizaban los esclavos haciendo mofa de los amos. La mezcla de todos estos elementos: los espirituales, el ragtime, el blues y la música clásica, le dieron origen al jazz. Seria injusto decir que el jazz era una música para negros.

La mayorí­a de los músicos que empezaban a tocar no sabí­an leer la música, pero contaban con un sentido innato para improvisar, factor de gran envergadura, pues el jazz es improvisación, expresividad, no hay censura a la hora de tocar. La orquesta de Count Basie (una de las mejores orquestas de jazz), según el propio Basie confesó:»No era, en el mejor de los casos, una orquesta que supiera leer… No creo que tuviéramos más de cuatro o cinco partituras en aquel tiempo». La primera grabación de jazz se realizó en 1917, pero es evidente que años atrás ya habí­a un larga historia, en donde habí­a participado un sector marginal de la sociedad norteamericana. Nueva Orleans, el crisol de donde surgió la música de la sí­ncopa, se transformó en icono del ideario progresista: antirracista, en un principio anticomercial, un lugar donde conviví­a la clase marginada.

A partir de la década de los 20 el jazz tomó una actitud combativa y de solidaridad con el movimiento obrero, y en contra de la segregación racial, por lo menos algunos de los músicos así­ lo manifestaron, denunciando las atrocidades en contra de los dos obreros anarquistas, Sacco y Vanzetti, que injustamente eran juzgados por el Estado de Massachussets. En más de una ocasión, trompeta y saxofón acompañaron los mí­tines de protesta, reunieron fondos y exhortaban a sumarse a la campaña de los anarquistas presos. En algunas huelgas que eran asesoradas por los IWW (Industrial Workers of the World, sindicato revolucionario), las bandas de Jazz estimulaban la lucha, como en la huelga general de la General Motors de 1937, en donde una orquesta de jazz tocaba canciones, y luego se mezclaba entre los obreros para seguir protestando. Louis Armstrong, que en 1964 vendí­a más discos que los Beatles, públicamente manifestó su total desacuerdo con las polí­ticas del gobierno del Tio Sam, diciéndole en un concierto, mientras hablaba en contra del racismo: el gobierno norteamericano «puede irse al infierno».

Billie Holiday, «la voz más desgarradora del jazz» , como dirí­a alguien, hací­a lo propio, denunciaba la segregación racial y el abuso policial. En pleno concierto, a todo pulmón, Billie dirigí­a su arenga en contra del Estado norteamericano, evidenciando los tratos a los que eran expuestos «los afroamericanos y los trabajadores que habí­an levantado al paí­s», la policí­a no se hacia esperar, y arremetí­a contra la inconforme mujer, quien fue detenida en varias ocasiones por manifestarse y consumir enervantes. Al igual que otros músicos de jazz, tuvo una vida dura. Ser mujer, negra y pobre en una sociedad racista, no es fácil. Durante varios años sobrevivió cantando en los cabarets donde se tocaba jazz. Ví­ctima de una violación a los 10 años, hija de un pordiosero y adicta a la heroí­na, se ganó el respeto de quien la escuchaba entonar su «Strange Fruit», el poema contra los linchamiento s que ella transformó en una hermosa canción. La participación de un sector marginal en el quehacer jazí­stico dejó una impronta indeleble, en la que muchos han señalado, al jazz, como la aportación más grande a la cultura popular occidental.

El jazz de izquierda anticapitalista e internacionalista

Dizzie y CharlieVarios músicos llegaron a militar en la izquierda de los Estados Unidos, a Duke Ellington (pianista y director de una gran orquesta), el FBI lo investigarí­a por su apoyo a las campañas del Partido Comunista. Dizzie Gelespie (virtuoso trompetista y uno de los creadores del bebop) adquirirí­a el carnet del Partido Comunista. El cantante Paul Robeson, de tendencia anarco-comunista, le cantarí­a a la guerra civil española. El carácter internacionalista del jazz se dejó sentir con «Lament for the Congo», una bonita pieza que fue grabada por Charlie Parker (quizá el mejor saxofonista alto que ha dado la madre tierra), en honor a Patricio Lumumba, uno de los exponentes del socialismo africano. Liberation Music Orchesta (1969), contení­a cuatro piezas dedicadas a la guerra civil española y una conmemoración al Che Guevara. En Gran Bretaña, Alemania y la URSS, prohibieron las giras de grupos de jazz (sobre todo los de EE UU), por sus extraños ví­nculos con la izquierda.

El bebop

El jazz tiene infmidad de estilos, el cool, el hardbop y el bebop, son unos cuantos, algunos representan las transformaciones técnicas que padeció la sociedad estadounidense. A finales de la Segunda Guerra Mundial, surgió un ritmo llamado bop o bebop, que reflejaba las modificaciones técnicas de la época, mayor velocidad y puntos de vista más complejos. El bebop le darí­a un cambio a la cultura gringa. La guerra habí­a acabado con las grandes orquestas, los impuestos a los salones de baile se habí­an disparado durante el conflicto bélico, haciendo imposible el pago de los músicos, incluso durante este periodo se llevó acabo la gran huelga de grabaciones, realizada por los músicos que se organizaron en torno a la Federación Americana de Músicos (AFM). El racionamiento del vinilo, hizo imposible las grabaciones. Contradictoriamente, el jazz, la música hecha por negros y también por blancos, solo le rendí­a ganancias a estos últimos. El bop era música afroaméricana a una velocidad doble, que mantení­a sus raí­ces. Por primera vez, los jóvenes negros se veí­an a sí­ mismos como artistas rebeldes que debí­an ser respetados. Para protegerse del racismo norteamericano en general, y de la hostilidad del público conservador, los jóvenes boppers crearon su cultura, su forma de resistir a una sociedad elitista y un gobierno represor que habí­a desatado una feroz cacerí­a en contra de la izquierda. Grabaron sus propios discos, sin necesidad de las grandes empresas (sin saber que existí­a la autogestión), tení­an sus salones de baile que ellos mismos mantení­an. En el jazz, una vez más, encontraron la manera de resistir. Para 1960 el rock desplazarí­a al jazz, que unos años después volverí­a a renacer, pero esa es otra historia.

En este somero recorrido por la historia del jazz y su participación con los movimientos sociales, traté de aportar mi granito de arena a una larga historia que aún no se escribe, no es mi intención señalar que el jazz fue un paladí­n de la libertad o de las luchas sociales, pues también existieron músicos que mostraron una actitud pasiva o conformista ante las injusticias. Tampoco quiero señalar que el jazz lo inventó la clase marginada de los EE UU (aunque sí­ tuvo una participación de suma importancia), pues varios artistas pertenecí­an a una sector privilegiado, si no es que a la burguesí­a. Mucho menos deseo afirmar que el jazz se vio influido por los ideales ácratas. Faltaron varios perí­odos por narrar, puesto que la historia del jazz y las luchas sociales no solo se limitan a EE UU. En lo personal, encuentro varios elementos dentro del jazz, que me parece importante señalar: En primer lugar el jazz tuvo sus origines en la música folclórica y popular de la clase marginada. Le dió voz a a las luchas sociales y denunció las atrocidades de un régimen autoritario. Una música hágalo usted mismo, que podí­an practicar las personas corrientes, y no sólo las que habí­an recibido preparación técnica, una música que, paradójicamente, le proporcionó el carnet de identidad a la nación del Tio Sam. En la actualidad pareciera ser que el jazz es una música para las élites de las sociedades modernas, y que jamás se vinculó a las luchas contra el capital; pero el jazz es una música con espí­ritu libertario.

Nguyen Le, el sofisticado sonido oriental…

Nguyen Le

Nacido en Paris el 14 de enero de 1956, de padres Vietnamitas (lo que acreditan sus rasgos orientales) y luego de sus estudios superiores en Artes Visuales y Filosofia toma el camino de la música como vehículo de expresión de su rico mundo interno poblado de aires orientales. Tal vez sus conocimientos en filosofia volcados al análisis de mundos tan diferentes como el occidental y el oriental, tal vez el encuentro de un lenguaje común a cualquier cultura como lo es el de la música, tal vez el descubrimiento del jazz como concepto, como instrumento y vía de expresión, quiza todo o parte de eso haya favorecido ese espectacular encuentro cultural entre ambos universos.

Tal vez nos parezca impresionante su música, que de hecho lo es, por su carácter exótico y como tal fuera de lo natural para nuestros oidos. Pasada esa primera impresión que puede no ser movilizadora para muchos, lo que viene, si nos permitimos continuar con la experiencia, es un universo sonoro lleno de matices, de melodias que penetran hasta el alma inundandonos de imagenes, colores y hasta aromas que aún exóticos y lejanos nos acercan y permiten una viva experiencia dada la universalidad de la música y lo que ella genera.

Tan pronto como tuvo en claro que lo suyo era la música, en 1983 formo el grupo Ultramarine, un grupo multiétnico con quienes grabara más tarde su segundo trabajo, disco que fuera considerado en 1989 el mejor álbum de World Music. Muy movedizo y curioso, su interés por distintas facetas musicales lo llevo a incursionar por el mundo del Rock y del Funk, por el jazz contemporáneo, la Música Improvisada, la Música Contemporánea y la Música Etnica.

En 1987 fue invitado por el director Antoine Hervé para tocar con el en la ONJ (Orquesta Nacional de Jazz de Francia) En ella compartio momentos con grandes del jazz como Johnny Griffin, Louis Sclavis, Didier Lockwood, Carla Bley, Steve Swallow, Randy Brecker, Toots Thielemans, Courtney Pine, Steve Lacy, Dee Dee Bridgewater, Gil Evans y Quincy Jones, donde además compuso una pieza, «Processor», que fuera grabada por la banda. Otra fenomenal experiencia con grandes bandas la vivió con la prestigiosa WDR Big Band de Colonia, dirigida por el talentoso Vince Mendoza.

Nguyen Le

En 1990 luego del mencionado álbum premiado con su grupo Ultramarine, publica «Miracles» su primer álbum como lider grabado en los EEUU junto a Art Lande, Marc Johnson y Peter Erskine. Por ésa época ya trabajaba con músicos de la talla de Michel Portal, Miroslav Vitous, Trilok Gurtu, JF Jenny Clarke, Aldo Romano, Daniel Humair, Dewey Redman, Andy Emler, Jon Christensen, Nana Vasconcelos, Glenn Ferris, Christof Lauer, Paolo Fresu, Kenny Wheeler, John Taylor.

Sus trabajos ligados a la fusión con la música étnica tiene como hitos su reciente Fragile Beauty un disco inquietante junto a Huong Thanh cantante Vietnamita con quien ya grabara antes y el Magreb & Friends, una exploración de las tradiciones musicales del Magreb (región del Norte de ífrica que comprende los paí­ses de Marruecos, Túnez y Argelia, aunque más modernamente se incluye también a Mauritania, Sahara Occidental y Libia) y una profunda colaboración con músicos de Argelia, resultado: un disco fenomenal con un agradable sabor jazzero… En marzo de 2005 publica Walking on the Tiger’s Tails, álbum con sus viejos amigos Art Lande, Paul McCandless y Jamey Haddad, donde explora el universo Vietnamita reflejado a traves de cuentos populares, pasando por «Homescape» (2006) junto a Paolo Fresu y Dhafer Youssef, como parte de la discografia recomendada de este genial guitarrista premiado por unanimidad con el «Django d’Or» 2006.