Programación 27 de septiembre

Hola amigos…, de vuelta y con muchas ganas… Arrancamos con la pianista Azerbaiyána Amina Figarova, talentosa pianista y lider, al frente de una magnifica banda desde Above the Clouds (2008); seguimos con el saxofonista Greg Osby desde Channel Three (2005), otro joven exponente además reconocido educador. Seguimos con otro joven músico investigador inquieto y lider del movimiento M-Base, Steve Coleman quien grabo Invisible Paths First Scattering (2007), su primer trabajo en solitario en más de veinte años frente el colectivo.

Noche de saxofonistas, ahora un viejo registro a cargo de Bobby MilitelloHeart & Soul, con aires muy Bop. Algo más reciente y muy pegadizo es Street Talk de Vince Seneri, organista quien reclutó a una formacion formidable para éste disco. Más con otro fantastico album doble de Matija Dedic, Jeff Ballard & Larry Grenadier, From the Beginning, un discazo… Verán que expresivo estoy hoy, es que es muy tarde, esta noche nos explayamos.

Otro saxo el de Jon Irabagon desde The Observer, Irabagon se perfila como una de las grandes revelaciones y esperanzas dentro del firmamento jazzero, último ganador del prestigioso Thelonious Monk International Jazz Competition. Cerramos con Lionel Loueke desde Mwaliko, último registro del joven músico africano…

Pasando al blues…

Criado en las raíces del blues de Memphis, el harmonicista Charlie Musselwhite tenía 18 años la primera vez que recorrió la autopista 51 hasta Chicago, donde realmente aprendió el blues – a los pies de maestros Muddy Waters, Howlin’ Wolf, Little Walter y John Lee Hooker. Escucharemos de su album en vivo «Curtain Call Cocktails» publicado el 27 de Octubre de 1998 el tema que inicia el disco Curtain Call Blast Off.-

«Road Dogs», originalmente realizado el 6 de junio de 2005 fue el primer disco en estudio de John Mayall & The Bluesbreaker’s desde el 2002. Un variado conjunto de temas que van desde el blues rock al slow blues. Acompañan Mayall, que toma a su cargo las voces, el piano, la  harmonica, la guitar y el sitetizador, Joe Yuele (batería) Buddy Whittington (guitarra), Hank Van Sickle (bajo) y Tom Canning (organo / piano). Un excelente trabajo de éste veterano de blues. Imposible elegir un solo tema asi que tomamos dos cortes So Glad y Brumwell’s Beat.-

Los esperamos a las 21 hs.

Serie documental sobre la Historia del Jazz

La serie de 10 episodios se emitirá, a partir del viernes 1° de octubre, todos los viernes a las 23 por Film & Arts.

Ken Burns497 piezas musicales, 2000 películas de archivo y 75 entrevistas son el material que Ken Burns editó, compaginó y montó en una monumental Historia del jazz. Durante 19 horas y bajo la conducción de Wynton Marsalis, traza un recorrido fascinante desde el nacimiento de esa música norteamericana como segunda voz de las leyes racistas en el siglo XIX, a través de la Primera Guerra Mundial, las revoluciones artísticas y científicas en el siglo pasado, y hasta las puertas de la era del entretenimiento. Después de sus trabajos sobre la Guerra Civil y el béisbol, Burns ofrece un viaje lleno de perlas y sorpresas al corazón del sonido norteamericano, erigido alrededor de la figura de Louis Armstrong.

Fuente: www.pagina12.com.ar | Suplemento Radar | sept 26, 2010
Por: Diego Fischerman

Ken Burns - JazzToda historia cuenta, a la vez, la historia de quienes la hacen. Ken Burns, en su tercera multipremiada serie de documentales, se enfocó en el jazz. Que las dos anteriores hayan estado dedicadas a la Guerra Civil norteamericana y al béisbol pone en claro, en todo caso, que esta música forma parte, para él, de una trilogía del imaginario estadounidense. De los mitos y construcciones de lo que ellos llaman “América”. La serie, titulada Historia del jazz, abarca diez capítulos y será emitida todos los viernes a las 23, a partir del próximo 1º de octubre, por Film&Arts. Allí, con abundante documentación fotográfica y un muy buen material fílmico, se cuenta, sobre todo, el origen del jazz y se hace hincapié, en particular, en el hecho de que ésa es la “música americana” –es decir norteamericana– por antonomasia. Abundantes comparaciones del tipo “Ellington es nuestro Mozart”, más que dar legitimar propia al jazz ponen en evidencia precisamente lo contrario: la necesidad de encontrar una legitimación externa.

La cuestión sobre la americanidad del jazz –o su africanismo, la otra cara del mismo mito– se relaciona con otra escena fundante: la doble mentira de Louis Armstrong acerca de su fecha de nacimiento y la de sus padres. Que asegurara haber nacido el 4 de julio de 1900 –en lugar del 4 de agosto de 1901– tenía que ver, más que con una cuestión de prestigio personal, aunque la hubiera, con un reclamo de identidad nacional para el jazz. Esa fecha doblemente simbólica, el primer día de la independencia estadounidense del siglo XX, tenía la intención de instituir como un icono nacional, junto a Armstrong, al jazz en su conjunto. Había en ese gesto un fuerte afán de integración. El jazz discutía su lugar como música americana y no como race music (que era sólo consumida por público negro) al mismo tiempo que reivindicaba su negritud. Y la otra mentira de Armstrong, la que falseaba la fecha de nacimiento de los padres, jugaba en ese sentido. Los padres de Armstrong habían nacido después de la abolición de la esclavitud pero, haciéndolos más viejos de lo que habían sido, Louis Armstrong podía decir que era hijo de esclavos. También en este caso, la fundación de una leyenda personal habla de cómo se constituyen las leyendas colectivas. No importa tanto la trascendencia que Armstrong quisiera darse a sí mismo a través de estas imposturas como la prueba que éstas proveen acerca de qué cosas podían otorgar valor simbólico al jazz. Las dos mentiras del trompetista que, en muchos aspectos, fue, para una porción considerable del público, la más perfecta personificación del jazz y que la historia de Burns llega a considerar casi como su sinónimo, remiten ni más ni menos que a los dos polos que conforman el origen reconocido del jazz: lo afro y lo americano. Como en las fechas de Armstrong, hay también allí una falsedad que, no obstante, resulta fundamental en cuanto al hallazgo de un mito de fundación. Lo afro ya era, en los finales del siglo XIX, afroamericano, en el sentido de que entre las fuentes del jazz no había músicas africanas puras sino géneros ya constituidos en Estados Unidos y, en muchos casos, con más de un siglo de antigüedad. Los fundadores del jazz no eran los esclavos recién llegados ni sus hijos, sino descendientes para quienes Africa era más bien una leyenda lejana.

En ese sentido, y más allá de una postura ideológica que está lejos de brindar una lectura única o más o menos abarcadora pero aporta datos notables para ser confrontada con otras historias, el documental brinda una cuidadosa reconstrucción del sur estadounidense en los finales del siglo XIX, del crecimiento de Nueva Orleáns y, aun cuando el origen del jazz en esa ciudad sea discutible –las fuentes más confiables permiten aventurar que, más bien, el jazz era una forma de interpretar bastante común en todo el sur del territorio y que se extendió con gran velocidad hacia otras ciudades– el panorama resulta sumamente enriquecedor. En particular resultan reveladoras las abundantes fotos de negros y blancos juntos y los documentos que hablan del racismo de los mestizos “criollos de color”, que formaban parte de la pequeño-burguesía local, aún mayor que el de los blancos proletarios que eran tan pobres como sus compañeros de trabajo negros. Las escenas, en algunos casos fotos sobre las que un acercamiento revela algún detalle en especial, son comentadas por músicos de jazz actuales y críticos del género como Larry Giddins o Stanley Crouch, que podrían ser considerados algo así como los ideólogos del marsalismo. Y es justamente Wynton Marsalis quien coprodujo el documental y aparece a lo largo de los diferentes capítulos comentando lo que se ve en escena, hablando del estilo de algún músico y, en algunas ocasiones, ejemplificando él mismo, con su trompeta, el efecto de wah wah realizado por los músicos de Kansas al tapar y destapar los pabellones de las trompetas con sus sombreros.

“En el comienzo de mi film sobre béisbol, el escritor Gerald Earley decía que cuando se estudiara nuestra civilización americana dentro de 2000 años seríamos reconocidos sólo por tres cosas: la Constitución, el béisbol y el jazz”, afirma Burns, en consonancia con los temas elegidos para sus documentales. “Creo que lo que él estaba diciendo es que el genio americano está en la improvisación. Se trata de cuatro hojas de papel, escritas al final del siglo XVIII, que alcanzan a los problemas más complicados del siglo XXI; de un simple juego de chicos, con un palo y una pelota, pero que funciona con infinitas combinaciones casi ajedrecísticas; y de una música, creada por afroamericanos, un conjunto de personas que tenía la única, extraña experiencia de no ser libres en un país supuestamente libre. ¿Y qué podían crear? La única forma de arte que los americanos han inventado: el jazz. Fuera de él, casi cualquier música entre las que disfrutamos en la actualidad remite de alguna manera al jazz: rap, hip-hop, rhythm & blues, soul, rock. No puedo imaginar que alguien que tenga interés en nuestro país no tenga interés en el jazz. Es la banda de sonido de América.” La cuestión de la pertenencia del jazz a los Estados Unidos –y tal vez también de lo contrario– es central en el film de Burns. En rigor, la crítica principal que puede hacérsele es su afán de demostración. Hay una ideología que el film comparte con Marsalis según la cual el jazz es el correlato exacto de la Democracia Americana. La interpretación es, desde ya, bastante optimista tanto acerca del jazz como de la llamada Democracia Americana. “En el jazz –explica Burns–, uno no puede tocar lo que tiene ganas. Tiene que escuchar al otro y saber qué es lo que está diciendo. Uno toca lo que tiene ganas pero respetando, necesariamente, lo que tocan los otros. Eso es la democracia.” Allí donde, en cambio, con sencillez la cámara muestra a los músicos tocando y se deja oír el sonido de la trompeta de Armstrong o el de la orquesta de Ellington, el documental cobra vuelo.

El otro reparo tal vez se saldaría si esta historia hubiera sido titulada “Los orígenes del jazz”. En rigor, de los diez capítulos uno sólo, el último, va más allá del swing y del proyecto de modernidad asimilable con la orquesta de Ellington en los ‘40. Y ese décimo capítulo presenta una especie de visión apocalíptica sobre lo que vendría. En palabras de Branford Marsalis, “muchos músicos jóvenes de jazz comenzaron a hacer otra música, cosa que hasta ese momento no había sucedido nunca”. En este planteo, obviamente, el jazz-rock, las distintas amalgamas con músicas de otros géneros, mucho del free jazz más politizado, quedan afuera o son, más bien, los síntomas de la llegada de los bárbaros que causarían la caída del imperio. La historia del jazz de Burns es una historia parcial. No debe –ni puede– tomarse como la historia sino, en todo caso, como un panorama sumamente ideologizado pero maravillosamente documentado acerca de cómo el jazz creció y se convirtió en la música de un país. Los estilos de Armstrong, Ellington, Fletcher Henderson, Dizzy Gillespie, Charlie Parker, el primer Miles Davis, son profusa y minuciosamente explicados. Mingus, Dolphy o Bill Evans, en cambio, apenas son tenidos en cuenta. Y tampoco se reconoce la importancia de alguien como Nat Cole, que entre otras cosas fue pianista de Lester Young, tal vez porque la perspectiva moralista de Burns –y su machacada idea del jazz como “forma del arte”– no le permite perdonar su conversión en estrella pop. Eso es lo que no está. Y no tendría sentido buscarlo allí. Lo que sí está, en cambio, es un relato en el que el jazz va funcionando como segunda voz de las leyes racistas de trabajo en el siglo XIX, de la Primera Guerra Mundial, las revoluciones artísticas y científicas de los años veinte en el siglo pasado: Picasso, Freud, Einstein. Acierta, en todo caso, en la certeza acerca de que el jazz fue parte de una transformación radical del mundo. Y que parte de esa transformación, en la que los medios de grabación del sonido y su difusión –primero la pianola y luego el disco y la radio– fue a su vez aprovechada por el jazz como su material preferente. Burns se sorprende, según dice, de haber descubierto la importancia de Armstrong en el arte del siglo XX, más allá de la propia historia del género. Se sorprende, más allá de cualquier catequismo, con el sonido de su trompeta. Y este film, con sus 19 horas de duración, con las 497 piezas musicales incluidas, sus 2000 películas de archivo, algunas nunca antes difundidas, intercaladas con 75 entrevistas, es el portador, al fin y al cabo, de las imágenes de Armstrong, Coleman Hawkins, Thelonious Monk o Charlie Parker. Y, sobre todo, de sus sonidos. Y allí es donde estará, siempre, la sorpresa.

Los cinco trios de Chick Corea

Chick Corea - Five Trios[audio:FiveTrios-DrJoe-M.M..mp3|titles=M.M.|artists=Chick Corea ]

Five Trios
Chick Corea

Date: December 18, 2007
Label: Stretch Records

Five Trios - Dr JoeEl legendario pianista Chick Corea grabó una serie de conciertos en trio con diferentes formaciones durante los años 2005/6/7 que fueron compiladas por el sello japonés Stretch y publicadas en diciembre de 2007 en una lujosa caja con cinco discos que contienen cinco diferentes conciertos más un sexto cd con algunos bonus tracks. Corea reunió a un grupo magnifico de músicos con quien compartir éste proyecto conocido como Five Trios. Con el primero de los trios formado con John Patitucci (bass) y Antonio Sanchez (drums) grabó Dr Joe, un homenaje a Joe Henderson grabado el 13-14 de abril de 2007 en Mad Hatter East, Clearwater, FL. Así cuenta Corea sobre éste primer disco:

«Con mi viejo compadre de la Elektric Band y de la Akoustic Band, John Patitucci, y con mi baterista amigo, Antonio Sanchez, a quien conocí y me inspiró recientemente, hemos tocado juntos varias veces, pero esta es la primera vez como trío para nosotros. La diversión tuvo lugar en Mad Hatter East (mi estudio casero en Clearwater, Florida). Durante dos días reimos a montones y tocamos temas que nunca habíamos tratado juntos antes – John, el animador, y Antonio, el hombre recto con su humor inteligente y seco. Yo compuse «Dr. Joe» para Joe Henderson hace como cinco años, pero nunca lo toqué ni lo grabé. El espíritu de Joe estuvo tan presente durante la grabación que decidí dedicarle el projecto entero de este trío a él, en agradecimiento por toda la inspiración que me ha dado.»

Five Trios - From MilesSiguen los homenajes ésta vez a su mentor Miles Davis con From Miles, para éste trio convocó a otros ex Miles-Boys Eddie Gomez (bass) y Jack DeJohnette (drums) con quienes compartió escenario el 14 de enero de 2006 en Hilton Ballroom, New York, NY. Comenta Corea:

«Miles ha apadrinado a una cincuentena de músicos que salieron de sus grandiosas agrupaciones. Jack y yo tocamos en el transitorio quinteto de Miles del ’68 al ’71, junto con Dave Holland y Wayne Shorter. Eddie tocó con Miles a finales de los ’60s. Así que, los tres tenemos nuestro propio y particular cariño por Miles y por lo que hizo por nosotros y por todo el mundo de la música. Este es el trabajo que tocamos juntos como trío. Fue una ocasión emocionante para mí, especialmente porque no había hecho música con Jack desde hacía mucho. La tendencia natural fue regresar a temas de Miles, dos de los cuales los compuso él, «Solar» y «Milestones».»

Five Trios - Chillin' In ChelanEl Trio 3 Chillin’ In Chelan grabado el 27 de agosto de 2005 en Tsillan Cellars Winery, Chelan, WA, lo completa con dos grandes figuras de la escena actual, músicos jovenes de gran talento: Christian McBride (bass) y Jeff Ballard (drums), a proposito de ellos y del disco sigue Corea:

«Desde «Remembering Bud Powell» a «Origin» hasta el «New Trio», equipararme con dos genios, bajo y batería, ha sido siempre mi pasatiempo favorito, especialmente cuando bajista y baterista en cuestión nunca antes han tocado juntos, como en este caso. Lo «escalofriante» de esto fue la increíble comida y la refrescante, hermosa y aireada parte del Estado de Washington. La audiencia sentada en el pasto y degustando las delicias de la viña, un escenario perfecto para las dos noches de improvisación con temas que todos conocíamos y que habíamos tocado antes.»

Five Trios - The Boston Three PartyThe Boston Three Party es el resultado de la cuarta formación grabado el 28 de abril de 2006 en Berklee Performance Center, Bost, MA., junto a Eddie Gomez (bass) y Airto Moreira (drums, percussion, voice). Comenta Corea el disco:

«Este se convirtió en uno uno de los más salvajes emparejamientos con bajo y batería que he tratado. Ambos son estimados amigos e improvisadores listos-para-atacar, ambos con un amplísimo alcance musical. Tuve que agregar algunos teclados eléctricos para poder tocar la música que Airto y yo creamos en la primera formación de Return To Forever. También aproveché esta oportunidad para profundizar en el repertorio de Bill Evans, sacando ventaja de los 11 años de Eddie junto a uno de mis pianistas favoritos de todos los tiempos. La presentación, frente a una audiencia que incluía a mi familia y amigos de secundaria, en mi ciudad natal en el Berklee Performance Center, fue una verdadera Fiesta de Tres en Boston.»

Five Trios - Brooklyn, Paris To ClearwaterEl quinto y último trio produjo Brooklyn, Paris To Clearwater grabado los días 17-18 de abril de 2007 en Mad Hatter East, Clearwater, FL., junto a Hadrien Feraud (bass) y Richie Barshay (drums), nuevamente Corea comenta el disco:

«Este último de los 5 trios fue una manera de conocer y tocar con dos músicos jovenes, ambos plenos veinteañeros, a quienes solo había escuchado en sus cd’s y en Youtube. Esta ha sido la brecha generacional más grande que he intentado en una sección rítmica, después de tocar con mis dos talentosos nietos, Aidan y Declan (5 y 3 años, respectivamente). Esta reunión de dos días en Mad Hatter East fue realmente refrescante para mí. Cada uno un maestro improvisador y compositor completamente formado, lanzaron nuevas y brillantes notas hacia mí. Enfoques para tocar los temas que les mostré, que yo nunca hubiese imaginado, aparecieron de la nada. Encontramos un piso común rápidamente y logré nuevas ideas y composiciones. Aprendí un montón de este encuentro.»

Info muy completa en: 5trios.com

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Próximo Recomendado: Vladyslav Sendecki – Solo Piano at Schloss Elmau (2010)

Más allá del cielo…

[audio:Beyond.Missouri.Sky-The.Moon.mp3|titles=The Moon Is A Harsh Mistress|artists=Charlie Haden & Pat Metheny ]

Beyond The Missouri Sky (Short Stories)
Charlie Haden & Pat Metheny

Verve | February 25, 1997

Charlie Haden & Pat Metheny - Beyond The Missouri SkyUna historia muy común a muchos: dos personas nacidas en la misma tierra, bajo el mismo cielo, a pocos kms uno de otro, más tarde amigos, consagrados músicos luego y una y otra vez el canto y el recuerdo añorado a su terruño a traves de su arte.

Charlie Haden y Pat Metheny nacieron bajo el mismo cielo con algunos años de diferencia (Haden es 17 años mayor), crecieron ambos escuchando música folk en un ambiente familiar muy musical interesandose luego a edades muy tempranas por el jazz, lo que les permitio extender sus visiones musicales dada la esencia ‘multi-lenguaje’ del jazz. Ambos a lo largo de sus carreras tributan musicalmente a sus origenes como en el fantástico New Chautauqua (1979), de Pat en solo guitarra y el que hoy presentamos: Beyond the Missouri Sky (1997) con Charlie Haden.

Dos poetas del jazz y la música contemporánea se juntaron para crear una de las obras más hermosas dentro del ambiente, una obra inperecedera, atemporal, que sobrevive a las modas, las épocas, los gustos musicales, las edades… Cualquiera con el gusto por la buena música no puede desestimar ésta obra solo por tratarse de dos músicos de jazz, su contribución con ésta y otras obras enriquecen el género con aspiraciones de incorporarse al patrimonio musical de cualquiera con la sensibilidad, el alma y el corazón abiertos…

Un recorrido inpostergable por los paisajes, los aires, los aromas, los colores…, más allá del cielo de Missouri…

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Próximo Recomendado: Chick Corea – Five Trios  (5 CDs Box – 2007)

Programación 13 de septiembre

Que bárbaro…, se me complicó la publicación y mirá a que hora sale…!!, Hola por si no saludé, ahora si te cuento rapidito la programación de jazz de hoy: apertura con Charlie Haden & Pat Matheny desde Beyond The Missouri Sky, uno de los discos más bellos que hayan grabado ambos en sus respectivas carreras; luego el cantante Bill Henderson desde Complete Veejay Recordings Volume 2, una re-edición del prestigioso cantante; más con el contrabajista Charles Fambrough y Blues at Bradley’s, un viejo pero imperible registro.

Seguimos con Chick Corea y Five Trios, una caja publicada por un sello japones que ofrece cinco presentaciones con diferentes trios, hoy The Boston Three Party, disco 4 tributo a Bill Evans. Christian McBride con Gettin’ To It, su álbum debut como lider; luego el pianista Fred Hersch con la Pocket Orchestra desde Live At Jazz Standard. Seguimos con Harris/Moran/Osby/Shim desde New Directions, un álbum que reune a parte de los mejores exponentes jovenes del panorama actual. Y para finalizar Vladyslav Sendecki desde Solo Piano at Schloss Elmau, que quedara de la semana pasada…

Pasando al blues…

Comenzamos con la cantante morena Sista Monica, un talento impresionante, que salta del gospel, al blues, al funky y al soul sin ninguna dificultad. Difícil elegir un tema de su album debut publicado en el año 1995 Get Out Of My Way! es genial en todas sus partes. Elegimos el slow blues I am a Woman.-

Segimos con THE FORD BLUES BAND con ROBBEN FORD y CHRIS CAIN «The Butterfield/Bloomfield Concert», publicado por Audio Blue Rock’it Records el 24 de Octubre de 2006, un homenaje a la memoria de Mike Bloomfield y un tributo a Paul Butterfield. Grabado en vivo con la participación de tres grandes guitarristas, Robben Ford, Chris Cain y Volker Strifler, junto al baterista Patrick Ford y el harmonicista Andy Just. También elegimo un sloy blues compuesto en tributo a Bloomfield Blues for MB.-

Terminamos con Eric Clapton y Tracy Chatman con un clásico de ésta última «Give Me One More Reason» grabado en vivo en el año 1999.

Los esperamos hoy a las 21 hs.-