Abril 23

Abril 23

Rob Luft

 Gente como les va..., que bueno es estar de vuelta por acá. De tutti para hoy, un comienzo tranqui para una segunda mitad más eléctrica con grandes sorpresas. En el arranque el cantante y saxofonista estadounidense Curtis Stigers desde Gentleman (EmArcy | Abril 10, 2020) su más reciente álbum y según su propio criterio el disco mejor logrado de todos los que ha grabado. Le sigue el gran trompetista italiano Paolo Fresu al frente de su quinteto con ReWanderlust (Tuk Music | Marzo 27, 2020) un álbum publicado hace 23 años y hoy remasterizado vuelve a la luz bajo el sello del propio Fresu, como parte de la celebración de 36 años de carrera con el quinteto. Según Fresu éste disco refleja la comunión y conexión del grupo amasada durante todos éstos años.

El celebradísimo trio del pianista polaco Marcin Wasilewski acaba de lanzar un sencillo de promoción de su próximo álbum Arctiff Riff (ECM | Junio 26, 2020) en compañia del legendario saxofonista Joe Lovano. Una de las grandes sorpresas de la semana. El baterista alemán Wolfgang Haffner publicó hace pocas semanas Kind of Tango (ACT | Feb 28, 2020) una revisión muy particular de conocidos tangos más otros temas originales propios como de algunos de sus integrantes.

Hasta acá una primera mitad bien tranqui, comenzamos a levantar el ritmo, más eléctrico pero nada superficial con algunas sorpresas muy inesperadas. El tecladista estadounidense Erik Deutsch ?en el comienzo con Falling Flowers (LoHi Records | 18 Sep 2018). Habiendo participado de la movida local por muchos años como miembro del colectivo de jazz-fun Fat Mama y más recientemente de Leftover Salmon, es éste su primer álbum como líder de banda donde destaca la voz de su esposa Victoria Reed.

Guitarra eléctrica y piano para crear una interesante interpretación de la música de John Coltrane y McCoy Tyner, sus héroes musicales: Ray Suhy & Lewis Porter Quartet desde Transcendent (Sunnyside Records | Abril 17, 2020). El guitarrista Ray Suhy no podía tener una formación y práctica más dispar: miembro de Six Feet Under una banda de Death Metal y Death and Roll, pero además con una conexión muy temprana con el jazz y la música de Coltrane y Lewis Porter transitando desde hace años el jazz pero con acercamientos de éste tipo sin culpas siendo éste álbum el segundo junto al guitarrista.

Nuestro chico de tapa, el guitarrista británico Rob Luft con Life Is The Dancer (Edition Records | Abril 17, 2020), su segundo álbum tras Riser (Edition Records | Julio 28, 2017) su muy celebrado debut que atrajo la mirada de admiración del todo el movimiento. Cerramos con el grupo estadounidense Kneebody desde By Fire (Edition Records | Mayo 3, 2019) un EP con cinco covers grabados por primera vez en toda su carrera de casi veinte años, el grupo destila sonidos experimentales al tiempo que sus integrantes desarrollan proyectos en paralelo.

Hasta lueguito...

 

Lee Konitz, Brad Mehldau, Charlie Haden, Paul Motian – Live at Birdland

Lee Konitz, Brad Mehldau, Charlie Haden, Paul Motian – Live at Birdland

Live at Birdland
Lee Konitz, Brad Mehldau, Charlie Haden, Paul Motian
ECM | Mayo 13, 2011

Un hábito muy común el de muchos músicos (de cualquier género musical) el recorrer los clásicos, covers o standards según el caso, más aún en éstas épocas en donde se popularizó el revival musical de viejos gloriosos tiempos, una práctica habitual en el jazz y el folk no tan así antaño en algunos otros movimientos pero en cualquier caso se ha transformado en casi una obligación rendir honores al pasado desde una mirada propia y contemporánea.

Y vaya que hay casos sorprendentes y otros donde la pretendida reverencia se convierte en una grotesca mueca. Que séa popular y clásico no significa que sea de fácil abordaje sobre todo cuando es necesario mostrar las propias habilidades interpretativas. Recuerdo ésos lances muy arriesgados dónde muchos músicos encaraban sus proyectos buscando asociarse a la música clásica en un pretendido intento por parecer serios y capaces de tamaña aventura. Y así vemos como se puebla la vitrina con los audaces y talentosos frente a los otros cuya audacia (afrenta) no se corresponde con sus talentos.

Uno de ésos modelos magistrales surgidos del talento, la empatía y la sensibilidad sobrehumanos, es lo que ocurrió en las noches del 9 y el 10 de diciembre de 2009 en Birdland, el mítico club neoyorkino, noches en las que cuatro celebrados músicos dieron cátedra sobre cómo tratar a los clásicos, los standards. Tres de los más veteranos y grandes del movimiento: Konitz, Haden y Motian junto al más jóven del cuarteto, el pianista Brad Mehldau.

Konitz y Mehldau son quienes llevan las riendas mientras que Haden y Motian, dos de los músicos más sensibles y líricos del movimiento, siembran con flores el camino a recorrer. Las cientos de veces que sus integrantes habrán tocado éstas piezas podría llevarnos a la idea de que pueda tratarse de una vez más, otra de tantas, parecida a muchas, pero acá nada se presupone, porque con éstos magos de la improvisación nada es como podría imaginarse, la más respetuosa y a su vez la más irreverente expresión musical vertida en dos noches sin ninguna preparación previa, claro, referida a las presentaciones en el Birdland, porque por lo demás arrastran toda una vida tras el dominio de la ilusión mágica...

CORTINA FINAL
Lennie´s
Olden Times (Live At Birdland Neuburg)
Lee Konitz - Kenny Wheeler Quartet
Double Moon Records | Nov 4, 2016

Alfred Lion ::: abril 21, 1908

Alfred Lion ::: abril 21, 1908

Alfred Lion :: Abril 21, 1908

En 1925, Alfred Lion, de 16 años, vio un cartel de concierto para la orquesta de Sam Wooding cerca de su pista de patinaje sobre hielo favorita en su Berlín natal, Alemania. Había escuchado muchos de los discos de jazz de su madre y comenzó a interesarse por la música, pero esa noche su vida cambió. El impacto de lo que escuchó en vivo tocó una profunda pasión dentro de él. Su sed por la música lo llevó temporalmente a Nueva York en 1928, donde trabajó en los muelles y durmió en Central Park para acercarse a la música.

El 23 de diciembre de 1938, Lion asistió al celebrado concierto de Spirituals to Swing en el Carnegie Hall. El poder, el alma y la belleza con la que los maestros de boogie woogie piano Albert Ammons y Meade Lux Lewis sacudieron el escenario se apoderó de él. Exactamente dos semanas después, el 6 de enero a las 2 de la tarde, los llevó a un estudio de Nueva York para hacer algunas grabaciones. Se turnaron en un piano, grabando cuatro solos cada uno antes de ceder el banco al otro hombre. La larga sesión terminó con dos impresionantes dúos. Blue Note Records fue finalmente una realidad.

El primer folleto de la disquera, en mayo de 1939, contenía una declaración de propósito de la que el León rara vez se apartaba a través de los muchos estilos y años durante los cuales construyó una de las más grandes compañías discográficas de jazz del mundo. Decía: "Los Blue Note Records están diseñados simplemente para servir a las expresiones intransigentes del jazz caliente o el swing, en general. Cualquier estilo particular de tocar que represente una forma auténtica de sentir musical es expresión genuina. Por su significado en el lugar, tiempo y circunstancia, posee su propia tradición, estándares artísticos y público que la mantienen viva. El jazz caliente, por lo tanto, es expresión y comunicación, una manifestación musical y social, y los discos de Blue Note se preocupan por identificar su impulso, no sus adornos sensacionales y comerciales".

A fines de 1939, Francis Wolff, amigo de la infancia del León, tomó el último barco que salía de la Alemania controlada por los nazis con destino a Estados Unidos. Encontró trabajo en un estudio fotográfico y unió fuerzas con Lion por la noche para continuar con Blue Note. A finales de la década de 1940, el jazz había vuelto a cambiar, y Lion y Wolff ya no podían resistirse al movimiento be-bop. El saxofonista Ike Quebec se había convertido en un amigo cercano y consejero de ambos. Al igual que había iniciado su fase de swingtet, también los introdujo en el jazz moderno, presentándoles a muchos de los innovadores de la nueva música y animándolos a documentarlo. Pronto grabaron a Fats Navarro y Bud Powell y le dieron a Tadd Dameron, Thelonious Monk, Art Blakey, entre otros, sus primeras citas como líderes. León y Wolff se fascinaron especialmente con Monk y ayudaron a su carrera de todas las maneras imaginables. A pesar de la resistencia crítica y las ventas pobres, lo registraron con frecuencia hasta 1952.

El caso de Monk fue el primer ejemplo importante de lo que Horace Silver describió en una entrevista en 1980: "Alfred Lion y Frank Wolff eran hombres íntegros y verdaderos fanáticos del jazz. Blue Note fue un gran sello para el que grabar. Le dieron una primera oportunidad a un montón de grandes artistas que todavía están por ahí haciéndolo hoy en día. Me dieron mi primera oportunidad. Le dieron a muchos músicos la oportunidad de grabar cuando las otras compañías no estaban interesadas. Y se quedarían con un artista, aunque no estuviera vendiendo. Ya no encuentras eso".

Las portadas de los álbumes empezaron a convertirse en un componente distintivo de la mezcla Blue Note. Las fotos extraordinariamente sensibles y atmosféricas de Frank Wolff y los diseños avanzados de Paul Bacon, Gil Melle y John Hermansader dieron a Blue Note un aspecto a la vez distintivo y bello.

Mientras tanto, Lion estaba haciendo los primeros álbumes de Horace Silver, Lou Donaldson, Clifford Brown, Wynton Kelly, Elmo Hope, Kenny Drew, Tal Farlow y Kenny Burrell. También estaba grabando sesiones significativas con talentos modernos establecidos como Kenny Dorham, George Wallington, Milt Jackson, Miles Davis, Thad Jones, Sonny Rollins y Herbie Nichols.

En 1952, Alfred quedó intrigado por el sonido de una grabación de Triumph que el saxofonista-compositor Gil Melle había hecho en la casa de los padres del ingeniero Rudy Van Gelder en Hackensack, Nueva Jersey, donde Van Gelder tenía un sistema de grabación en la sala de estar. Blue Note siempre había sido conocido por su sonido y equilibrio superiores, pero en Rudy, Alfred encontró un alma gemela e inteligente de la que pudo extraer un sonido ideal. Van Gelder diseñó la mayoría de las grabaciones de jazz más importantes de los años 50 y 60 para muchos sellos discográficos. Me dijo: "Alfred sabía exactamente lo que quería oír. Me lo comunicó y yo se lo conseguí técnicamente. Fue asombroso en lo que escuchó y en cómo pacientemente lo sacaría de mí. Me dio confianza y apoyo en cualquier situación".

Para 1954, Blue Note gravitó naturalmente hacia un sistema que se parecía mucho a una compañía de teatro de repertorio: utilizar un elenco giratorio de sidemen y líderes que les aseguraran la creatividad, compatibilidad y fiabilidad que buscaba Blue Note. Los líderes aparecerían en los proyectos de los demás: los compañeros recurrentes serían preparados para convertirse en líderes. A veces tales casos pueden ser puramente fortuitos. La primera sesión de Horace Silver fue una cita con un cuarteto de Lou Donaldson que Lou tuvo que cancelar en el último minuto para salir de la ciudad. Alfred pensó que era hora de que Silver hiciera su debut de todos modos y le ofreció la misma fecha que su propia sesión de trío.

Sobre el tema de Horacio Silver, el León sintió a finales de 1954 que Horacio debería hacer un disco con cuernos. Él y el pianista llegaron al personal ideal: Kenny Dorham, Hank Mobley, Doug Watkins y Art Blakey. La fecha fue tan bien que estos cinco hombres se decidieron por un propósito común y formaron una banda cooperativa llamada The Jazz Messengers. La idea del grupo era presentar un jazz moderno conmovedor que incorporara el lenguaje del be-bop (sin los clichés virtuosos de sus seguidores de segunda generación) y las raíces conmovedoras y cálidas del blues y el gospel. Funcionó, y se convirtió, con la ingeniería de Van Gelder, en el sonido Blue Note.

Poco después, Blue Note pondría en marcha otra tendencia en el jazz. Por consejo de Babs Gonzales y otros músicos, Lion y Wolff se aventuraron a escuchar a un pianista de Filadelfia que había abandonado su instrumento original y se despojó intensamente durante más de un año en un órgano Hammond alquilado en la esquina de un almacén. Como Frank Wolff lo dijo en 1969, "Escuché por primera vez a Jimmy Smith en Small's Paradise en enero de 1956. Fue su primer concierto en Nueva York. Fue un espectáculo impresionante. Un hombre con convulsiones, la cara contorsionada, agachado en aparente agonía, sus dedos volando, sus pies bailando sobre los pedales. El aire estaba lleno de ondas sonoras que nunca antes había oído. El ruido era estremecedor. Algunas personas se sentaron, desconcertadas, pero impresionadas. Salió del estrado, sonriendo, con el sudor goteando sobre él. Entonces, ¿qué te parece? Sí, dije. Es todo lo que podía decir. Alfred Lion ya había tomado una decisión."

Más o menos al mismo tiempo, Wolff conoció a Reid Miles, un artista comercial que era un devoto fanático de la música clásica. Se pusieron en contacto y Miles se convirtió en el diseñador de la marca durante los siguientes 11 años. Se apoyó en Alfred para describir el estado de ánimo y la intención de cada álbum y luego creó maravillosas portadas gráficas que eran diferentes entre sí, pero aún así mantuvo un aspecto indefinible de Blue Note.

Fue en 1956, y el elenco que le dio a la etiqueta su sonido e identidad -León, Wolff, Van Gelder, Miles, Blakey, Silver y Smith- estaba completo. Durante la década siguiente, Blue Note dominó los cursos artísticos y comerciales de la música. Como Wolff dijo una vez, "Establecimos un estilo, incluyendo la grabación, la presión y las portadas. Los detalles marcaron la diferencia".

A principios de los años 60, Blue Note se trasladó a un nivel más alto en la industria discográfica. Aunque siempre habían tenido fuertes ventas con Jimmy Smith, Horace Silver y otros, "A New Perspective" de Donald Byrd, un álbum único de 1963 para grupo de jazz y coro sin palabras, comenzó a llegar a audiencias más generales. Al año siguiente, la compañía lanzó dos álbumes que fueron inesperados éxitos de taquilla, que tuvieron largas estancias en las listas de éxitos de pop: "The Sidewinder" de Lee Morgan y "Song For My Father" de Horace Silver.

Además de continuar su tradición de hard bop con Morgan, Mobley, Silver, Blakey y hombres más jóvenes como Hancock, Green, Wayne Shorter, Bobby Hutcherson, Freddie Hubbard y Joe Henderson, el sello también se movió cautelosamente hacia la vanguardia. Aunque mucha música caótica e inferior pasaba por arte en ese movimiento, Lion y Wolff típicamente encontraron a los mejores y más sustanciales artistas del género para grabar. Su primer proyecto fue el grupo de Jackie McLean en 1963 con Grachan Moncur, Bobby Hutcherson y Tony Williams, quienes pronto también grabarían sus propios discos. Los álbumes de Tony llevaron a una asociación con Sam Rivers. También hubo obras impresionantes de Larry Young y Andrew Hill, así como de los grandes maestros de la vanguardia: Cecil Taylor, Eric Dolphy y Ornette Coleman.

Cuando Liberty Records les hizo una oferta para vender Blue Note en 1965, la aceptaron. El León permaneció hasta mediados de 1967, cuando problemas de salud lo obligaron a jubilarse. Wolff y Duke Pearson se dividieron las tareas de producción, y la lista aún mantenía a muchos buenos artistas, pero el jazz estaba entrando en otro ciclo de tiempos difíciles, económica y artísticamente. Había pocos grupos de trabajo y pocos clubes decentes y bien remunerados. La escena no proporcionaba un entorno en el que pudiera nutrir a los jóvenes talentos y perpetuarse a sí misma.

Frank Wolff trabajó como esclavo en Blue Note hasta su muerte en 1971. Con la muerte de Wolff y la menor participación de Duke Pearson, el énfasis de la etiqueta cambió más hacia la fusión. Donald Byrd descubrió a Larry Mizell y le pidió que produjera "Black Byrd", un gran éxito. Mizell más tarde produjo Bobbi Humphrey que fue traído a la etiqueta por Lee Morgan.

El viejo Blue Note logró sobrevivir a través de un programa de reediciones y material inédito que el ejecutivo de Blue Note Charlie Lourie y Michael Cuscuna iniciaron en 1975. Ese programa sobrevivió esporádicamente hasta 1981: el último artista activo de Blue Note fue Horace Silver, quien grabó para el sello desde 1952 hasta 1980.

En 1982, Lourie y Cuscuna iniciaron Mosaic Records como un subproducto de tratar de convencer a su propietario actual, Capitol Records, de que reiniciara Blue Note. Nuestros primeros lanzamientos fueron colecciones completas de Blue Note de Thelonious Monk y Albert Ammons-Meade Lux Lewis. A mediados de 1984, EMI contrató a Bruce Lundvall para resucitar la etiqueta en serio en los Estados Unidos. El sello fue relanzado el siguiente mes de febrero con el concierto "One Night With Blue Note" de bandas de estrellas compuestas por artistas nuevos y antiguos de Blue Note en el Ayuntamiento de Nueva York. Blue Note renació.

Alfred Lion falleció en febrero de 1987, su lugar en la historia del jazz se aseguró con el legado de Blue Note.

Murió Lee Konitz

Murió Lee Konitz

Falleció Lee Konitz, otra victima del covid-19

El saxofonista y compositor Lee Konitz, uno de los más importantes y originales creadores de la historia del jazz, falleció ayer 15 de abril en el hospital Lenox Hill de Nueva York a consecuencia de complicaciones en una neumonía provocada por la covid-19. Tenía 92 años.

La expresión popular “con él rompieron el molde” se ajusta a la perfección a la figura de Lee Konitz: espíritu inquebrantable del compromiso total con la improvisación en el jazz, eterno buscador de la melodía y de frases originales, y ejemplo constante de independencia y carácter. Jazzistas hay muchos, Lee Konitz, solo uno.

Desde poco después de sus inicios, marcados por su presencia en diferentes ámbitos de la etiqueta acuñada y popularizada como cool jazz, su trayectoria se mantuvo paralela al devenir del jazz, sus modas y sus corrientes. A partir de los años sesenta, su carrera puede ser considerada una especie de itinerario unipersonal, basado en la ética interpretativa del saxofonista y en su incesante capacidad para crear un discurso nuevo a partir de premisas relativamente ortodoxas.

Konitz fue un músico extremadamente personal, capaz de extraer nuevas ideas de cualquier tema por muchas veces que lo hubiera tocado. Escucharlo improvisar sobre piezas que grabó innumerables veces, desde standards como Stella By Starlight, Lover Man o What’s New a composiciones propias como Palo Alto o Subconscious-Lee, siempre es una experiencia musical renovada. Fuese en el contexto que fuese (desde sus diferentes nonetos al formato en dúo, del que era un auténtico maestro) su creatividad era torrencial e inagotable: en 1974, por ejemplo, grabó una improvisación sin acompañamiento sobre el standard The Song Is You durante casi 40 minutos para su álbum Lone-Lee, sin extravagancias ni efectismos; solo ideas melódicas y desarrollo cabal.

Con más de 70 años de carrera a sus espaldas, todos ellos en activo y a pleno rendimiento, Konitz era uno de los pocos supervivientes de esa era dorada del jazz que se inauguró en los años cuarenta con el be-bop. Ya desde sus primeras grabaciones a finales de esa década, con Miles Davis, Lennie Tristano o sus propios grupos, se posicionó como uno de los pocos saxofonistas altos —y sin duda el más personal— que escapó de la omnipresente influencia de Charlie Parker. Supo construir un sonido y discurso propio, creando una escuela que lo convirtió, a su vez, en otro de los saxofonistas más influyentes de la historia del jazz.

Nacido en Chicago en 1927, Konitz tocó el clarinete y el saxo tenor en sus primeros años, antes de consagrarse al saxo alto. A mediados de los cuarenta conoció a su mentor Lennie Tristano, y tras algún tiempo en la orquesta de Claude Thornhill marchó a Nueva York, en donde participaría, en 1949, en dos importantes grabaciones: las del noneto de Miles Davis que conformarían el álbum Birth Of The Cool y las piezas Crosscurrent e Intuition, de Tristano, obras seminales de la improvisación libre.

Ya en los años cincuenta, tocó en la orquesta de Stan Kenton y enseguida activó una prolífica carrera como líder, y también mano a mano con otros músicos afines como Gerry Mulligan, Jimmy Giuffre y, muy especialmente, el saxofonista Warne Marsh, perfecto partenaire musical de Konitz. En 1961 se publica uno de sus álbumes más importantes, Motion: un tour de force, interpretativo en directo en trío con el contrabajista Sonny Dallas y el baterista de John Coltrane, Elvin Jones.

Konitz, que había visitado Europa en diferentes ocasiones en los años 50, intensificaría su presencia en el viejo continente a partir de los 60, una década en la que se concentraría particularmente en la enseñanza, sin dejar de grabar esporádicamente. A mediados de los 70 emprende una actividad discográfica muy intensa, cultivando todo tipo de formatos con diferentes músicos a ambos lados del Atlántico, incluyendo su reencuentro con Warne Marsh y diferentes versiones de su noneto, formato al que volvería habitualmente a lo largo de su carrera.

Esta actividad se mantiene hasta el final de su vida: Konitz siguió grabando, creando improvisaciones nuevas y yendo de un sitio a otro con su saxo alto hasta hace bien poco, construyendo una discografía que sobrepasa los 150 álbumes (y esto solo contando sus registros como líder). Hasta en la última década, con su capacidad física inevitablemente mermada por la edad, supo mantener un discurso fresco y creativo, incluso tocando una y otra vez el mismo puñado de standards.

Con la muerte de Konitz se va uno de los últimos bastiones que quedaban de las eras doradas del jazz. Y uno de los más importantes de la historia del género, porque su ejemplar compromiso con la creación, sin concesiones ni titubeos, hizo de él un músico irreemplazable. Con él, sin duda, rompieron el molde.

Fuente: elpais.com

Abril 16

Abril 16

Esbjörn Svensson Trio

Programación abril 16, con nuevos lanzamientos: Grégoire Maret; Connie Han; Hildegunn Øiseth; Jeremy Pelt; Gianmarco Scaglia & Paul Wertico Quartet; Idle Hands y harold Mabern. Además conmemoramos un nuevo aniversario del nacimiento de Esbjörn Svensson.

Salute amigos, cómo están..., yo con muchas ganas de hacer nuestro programa desde la radio en vivo, veremos si puedo cruzar el puente ésta noche, el permiso lo tengo pero nunca se sabe. Así que puede que salga uno grabado con anterioridad, yo me preparé como para salir en vivo, no grabe nada como éstas últimas salidas, espero poder saludarlos en vivo...

Ahí vamos con la programación. Como siempre digo sale como sale, a veces bien mezcladito, otras muy ruidosa, otras plancha como parece ser lo de hoy, tanto es así que tuve que agregar algo movidito para matizar, pero bien de esas selecciones para disfrutar. Arrancamos con el armonicista suizo Grégoire Maret desde Americana (ACT | Abril 24, 2020), un álbum en colaboración nuevamente con el pianista Romain Collin y la participación de Bill Frisell y Clarence Penn. Sugestivo comienzo que marcará el ritmo de casi toda la emisión.

Hoy cumpliría 56 años el pianista sueco Esbjörn Svensson, lider del fenomenal trio e.s.t. Falleció el 14 de junio de 2008 luego de comandar por apenas 15 años uno de los grupos más audaces e innovadores de los últimos muy largos años. Escucharemos uno de sus álbunes más celebrados, Live In Hamburg (ACT | Nov 23, 2007) el álbum de la década para la prensa europea. Seguimos con el trompetista Jeremy Pelt ?desde Art Of Intimacy Vol. 1 (HighNote Records | Enero 24, 2020) un álbum inusual para el trompetista, de muy bajo perfil, sin bateria y con una selección de standars muy melosos.

La jóven pianista estadounidense Connie Han, de 23 años, anuncia su segundo álbum como líder, Iron Starlet (Mack Avenue Records | Junio 12, 2020) que por ésas cosas que uno nunca sabe, el disco se coló y ya circula por la red. Asombra la madurez de la pianista con éste fantástico disco en donde participa el reciente anunciado Jeremy Pelt. Seguimos con la trompetista sueca Hildegunn Øiseth desde Manana (Jazzland | Abril 3, 2020), otra muy jóven música cultora del sobresaliente sonido nórdico, su álbum más logrado según la prensa de su país.

la segunda colaboración mutua entre el contrabajista italiano Gianmarco Scaglia y el baterista estadounidense Paul Wertico, Dynamics In Meditation (Challenge Records | Abril 3, 2020), ambos veteranos de viejas batallas, Scaglia, uno de los referentes de la escena europea desde inicio de los '80 y Wertico célebre por su participación en el Pat Metheny Group (1983/2001).

Había prometido levantar un poco y cumplí a medias, a ver si con ésto lo logramos (con el cierre seguro!): Idle Hands desde Solid Moments (Positone Records | Abril 3, 2020), el grupo liderado por el guitarrista Will Bernard (que anunció Freelance Subversives, nuevo álbum para el próximo 20 de mayo) y para el cierre el álbum póstumo del fallecido pianista Harold Mabern (marzo 20, 1936 | sept 19, 2019), Mabern Plays Mabern (Smoke Sessions Records | Marzo 20, 2020) grabado en vivo en el conocido club neoyorkino que publica muy asiduamente las presentaciones en sus escenarios.

Nos vemos luego (si logro cruzar el río!!)

CORTINAS
Tuesday Wonderland
e.s.t.
ACT | Sept 7, 2006