Muere en Francia el saxofonista Johnny Griffin

Habí­a ofrecido su último concierto el lunes en Hyí¨res, en el sureste de Francia

PARIS (AFP) — El saxofonista de jazz estadounidense Johnny Griffin, conocido como «El pequeño gigante», que actuó entre otros junto a Lionel Hampton y Art Blakey, falleció el viernes a los 80 años en un pueblo del centro de Francia, donde viví­a desde hace 20 años, informó su agente.

Johnny Griffin, que habí­a cumplido 80 años el 24 de abril debí­a presentarse este viernes en la tarde junto al organista estadounidense Rhoda Scott, el saxofonista francés Olivier Temime y la baterista Julie Saury. Habí­a ofrecido su último concierto junto a estos músicos el lunes en Hyí¨res, en el sureste de Francia.

Luego de estudios musicales en la DuSable High School de Chicago, su ciudad natal, Johnny Griffin se unió en 1945 a la orquesta del vibrafonista Lionel Hampton, con el que actuó hasta 1947, fecha en que se unió al trompetista Joe Morris.

Durante los años 1950, habí­a integrado varias orquestas, entre las cuales los Jazz Messengers de Art Blakey. También actuó junto a Nat Adderley, Thelonious Monk y John Coltrane.
En 1962, se instaló en Europa, en Francia y luego en Holanda, antes de volver a Francia. El diccionario del jazz describe a Johnny Griffin como un «saxofonista de lirismo incisivo» con «una gama musical entre las más contrastadas, gracias a una técnica muy por encima de la media».

Diana Krall: «Al casarme con Elvis Costello descubrí­ una vida que nunca hubiera imaginado»

Fuente: laverdad.es /23.07.08
Por: Daniel Leguina

Diana Krall (Canadá, 1964), nacida en la localidad de Nanaimo, en la Columbia Británica, lleva desde los cuatro años acariciando a diario las teclas de un piano. Y a golpe de tecla se ha labrado una de las más fulgurantes y sólidas carreras en el mundo del jazz. En el 2003 perdió la solterí­a al contraer matrimonio con uno de los más grandes intérpretes y compositores de los últimos treinta años: Elvis Costello. Y al lado del inglés su carrera musical dio un salto de calidad gracias a la influencia y los consejos del cantante de Sheffield, perro viejo en el negocio de la música. Juntos han compuesto y publicado álbumes y en el 2006 fueron padres de mellizos. Krall se sube el domingo al escenario del Festival Espirelia de Lorca -actuación que presenta La Verdad, diario patrocinador del certamen- en el concierto que pone el broche de oro al certamen.

¿En qué momento creativo se encuentra ahora?

Nunca he estado, en toda mi carrera, tan ocupada como ahora: tengo varios proyectos entre manos y estoy preparando un nuevo álbum, he acabado recientemente una pelí­cula… Pero lo que realmente deseo es salir ya de gira para escapar de la rutina, es lo que más me gusta de mi profesión y, a pesar de que las giras tienen también momentos complicados, en la carrera de un músico es la parte más excitante; y no lo digo sólo yo: lo he comentado con muchos colegas y todos coinciden; creo que puede compararse con una especie de adicción: si no te echas a la carretera llega un momento en que te entra el mono y la única forma de quitártelo es enfrentarte al público y darlo todo sobre el escenario.

¿Cuál ha sido la etapa más dura de su carrera?

No sabrí­a elegir una época concreta: siempre he intentado ser una buena intérprete y, por supuesto, he tenido altibajos, pero la música sigue siendo para mí­ un desafí­o diario, y eso es lo que me motiva y me mantiene viva. En el plano personal, el hecho de ser madre supuso para mí­ el mayor reto de mi existencia; no se puede comparar con nada, pero es lo más bonito que me ha pasado en mi vida.

Desde que tuvo a sus mellizos, ¿en qué ha cambiado su manera de crear y entender la música?

Soy una persona nueva y he alcanzado un grado de felicidad que nunca hubiera imaginado. A nivel musical, sinceramente, no sé si me ha influenciado; supongo que sí­, pero no es algo que yo perciba…

¿Qué supuso su matrimonio con Elvis Costello para su carrera?

Me dio un aire nuevo, descubrí­ nuevos horizontes y me llevó de la mano por caminos que nunca pensé ni tan siquiera que existí­an. Puedo decir que hay un antes y un después en mi carrera musical desde que le conocí­; pero mucho más importante es nuestra relación personal y afectiva como marido y mujer. Es el amor de mi vida.

¿El álbum que ya está preparando será de temas propios o versionará de nuevo a los grandes del jazz y del soul, una de sus debilidades?

De momento no tengo ganas de ponerme a componer: será de obras clásicas de mis artistas favoritos. Mucha gente piensa que hacer un disco de versiones es algo fácil, que sólo se trata de copiar y darle tu pequeño toque personal, pero es mucho más que eso, hay que poner el alma en cada canción, aunque sólo sea por el respeto que la versión original y su autor se merecen; puede incluso llegar a ser más laborioso y complejo que un álbum propio.

Su último disco, The very best of Diana Krall, es una recopilación de toda su trayectoria. ¿Fue complicado seleccionar 15 temas entre su ya dilatada discografí­a y dejar fuera otros que fueron grandes éxitos?

Fue, en efecto, un trabajo duro y al que dediqué muchas horas, y también fue delicado y a la vez penoso ya que tuve que dejar fuera algunas canciones que me costó mucho eliminar.

Una de las bases de su carrera es una historia de lealtad hacia sus músicos y sus fans.

Le agradezco mucho la observación, es usted muy amable; y ciertamente es así­: llevo haciendo giras desde los 19 años con los mismos músicos y es algo de lo que estoy orgullosa y muy agradecida. John Clayton y Jeff Hamilton fueron mis maestros en mis inicios y ahora les pago para que se vengan de gira conmigo y, de esa manera, puedo seguir aprendiendo de ellos.

¿De dónde saca la inspiración?

Principalmente de las personas, de sus historias, de sus vivencias; soy muy observadora y aprendo mucho de los seres humanos; el cine también me ayuda mucho a la hora de componer.

Hace poco leí­ que en Japón no pueden tener pianos en casa por motivos de espacio. ¿Se imagina la vida sin un piano?

Entonces no podrí­a vivir en ese paí­s; el piano es parte de mí­.

¿Qué es lo más importante para usted cuando compone, lo imprescindible?

Mi marido, necesito tenerle cerca para crear. No obstante, últimamente tengo esa faceta un poco aparcada, llevo un tiempo haciendo versiones.

La fama le ha llegado de golpe, en cuestión de tres o cuatro años. ¿Cómo lo ha encajado?

Mi vida ha cambiado por completo, pero son ciclos vitales; en cualquier caso, el cambio más radical ha sido la maternidad.

Cierre los ojos y siéntese al piano. ¿Qué artista le gustarí­a tener junto a usted en el escenario?

Nat King Cole, sin duda. Es el más grande.

¿Le queda algún sueño por cumplir?

He hecho realidad la mayorí­a, pero si hubiera completado todos la vida ya no tendrí­a sentido; no quiero dejar este mundo aún.

Chucho Valdés: «La información musical jamás nos ha faltado y con los cambios en Cuba todo va a mejorar mucho más»

MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS)

El pianista Chucho Valdés cree que los actuales cambios  que se están llevando a cabo con el presidente cubano Raúl Castro pueden ayudar a los músicos de la isla. La facilitación en la compra de ordenadores y móviles son algunos factores de apertura que podrán impulsar la carrera de artistas. «La información musical jamás nos ha faltado y con los cambios en Cuba todo va a mejorar mucho más», aseguró hoy el músico a Europa Press.

Sin embargo, Valdés contó que el régimen cubano no es un problema para la divulgación de los artistas. «En los años 60 y 70, las décadas más duras, los que viajaban para fuera llegaban con información y nos la repartí­amos. En los años 80, todo se normalizó y hoy tenemos internet», explicó.

El artista empezará una gira por España al lado de su padre y tutor, el pianista casi nonagenario Bebo Valdés, en octubre («mes de nuestro cumpleaños, cumplimos en el mismo dí­a, el 9») para divulgar un disco que grabaron juntos («por la primera vez»). Harán conciertos en ciudades como Madrid, Barcelona y San Sebastián. Ellos compartieron escenario el pasado 16 de julio en el Festival de Jazz de Vitoria al lado de la hermana de Chucho, la cantante Mayra Caridad. «Tocar con ellos es como una fiesta de familia», reveló el pianista, que va a Lí­bano y Francia antes de volver a España.

Tres dí­as después del concierto de Vitoria, Valdés se presentó en el Auditorio del Parque del Prí­ncipe, en Cáceres, dando su apoyo a la candidatura de la ciudad por la Capitalidad Europea de la Cultura en 2016. «Pienso en comprarme un departamento (piso) en Cáceres, pero no quiero cambiar Cuba por España. Serí­a un sitio para pasar las estancias mientras estemos de gira por Europa», contó.

El músico de 67 años está lanzando ‘Canto a Dios’, un «tributo a las ví­ctimas y supervivientes del huracán Katrina en Nueva Orleans», en que fusiona música sinfónica con jazz y los ritmos africanos. «El Katrina fue un monstruo, querí­a cantar a la gente que sufrió con ello», contó Valdés, ciudadano honorario de la ciudad desde el año 2000.

Además de estar en la ruta de huracanes caribeños, él ve otras similitudes entre Nueva Orleans y Cuba. «Hay una raí­z musical común muy conocida que tiene que ver con Francia y ífrica. Los haitianos, que fueron colonizados por franceses, entraron en Cuba con la ‘contradanza’ de este paí­s. Y en Nueva Orleans también habí­a una colonización francesa donde se escuchaba este ritmo, que en Cuba se convirtió en el ‘danzón’ y en ‘la habanera’ y en Nueva Orleans originó el ‘ragtime'», aclaró.

Reinventando desde el prisma sinfónico a éxitos como ‘Nanú’ (que le rindió uno de sus cinco Grammys) o ‘Claudia’, Valdés contó que, a partir de la participación de la Orquesta Sinfónica de Cuba, buscaba una «sonoridad eclesiástica» para fusionar con su jazz en ‘Canto a Dios’. «Es una rogación, un pedido de paz a Dios para que no sucedan más hechos como el Katrina», añadió el artista, que también está lanzando en DVD ‘En Vivo’, concierto de 2005 grabado en el Teatro Amadeo Roldán (La Habana), en el que se alejó del jazz para interpretar éxitos del cancionero popular cubano y latino, como ‘Bésame mucho’ y ‘Dí­as de Noviembre’.

Aficionado a artistas españoles tales como Joaquí­n Sabina, Juan Manuel Serrat, Diego el Cigala, Ana Belén y Ví­ctor Manuel (de quien es amigo), Valdés reveló que a principios de 2009 va a grabar un disco de boleros con Dyango. «Los intercambios entre Cuba y España podrí­an ser más frecuentes. Tenemos una herencia en común», concluyó.

Chet Baker, icono blanco del jazz a 20 años de su muerte

Cuanto desearian seguramente los popes de la industria discografica contar hoy con un personaje como lo fue Chet Baker, la encarnacion misma de la imagen arquetipica para un mercado de consumo:  facha de actor, carilindo, blanco, una voz angelical, talento y encima hacia sonar a su trompeta de una manera que desperto la admiracion del mismisimo Charlie Parker. Un orden de cualidades propio de quienes buscan una nueva imagen que explotar; nosotros nos quedamos con el orden inverso…

Chesney Henry Baker, Jr. lo tenia todo y lejos de ser protagonista como supuesto personaje producto de la industria supo conquistar al gran publico fuera del ambito del genero con su estilo pausado, melancolico y su suave voz. Su faceta de personaje del espectaculo protagonista de excesos y escandalos supo construirla tambien el mismo, conformando esa imagen muchas veces repulsiva, muchas veces dolorosa que envuelven a muchos artistas y que lamentablemente hundio en el abismo al genial musico.

Su historial de coincidencias tragicas, dramaticas, por un lado, romanticas, melancolicas y liricas por otro, con el genial pianista Bill Evans, el dueño de toda la melancolia, es asombroso. Evans, otro musico blanco que construyo su leyenda a fuerza de un lenguaje intimista, delicado y fuertemente emotivo, quien no brillo con el mismo fulgor en las marquesinas que poblaban las imagenes del trompetista pero con quien si compartio el mismo triste final.

Corria el año 1950. Se cuenta que Charlie Parker andaba de gira por California y buscaba un trompetista para su formacion, Chet se presento a la audicion en el «Tiffany’s Club» ante mas de cincuenta aspirantes. Cuando lo escucho supo que no debia buscar mas. Inmediatamente lo incorporo a las giras locales. A su retorno a Nueva York no ahorro elogios y advertencias en sus charlas con Dizzie y Miles sobre este nuevo personaje. En el 52 conoce a otro genial musico, el saxofonista Gerry Mulligan uno de los precursores del Cool, que venia de participar de las sesiones de grabacion del ya legendario Birth of the Cool (1948-50) junto a Miles Davis. Mulligan otro genial musico blanco que supo imponer su talento en un universo poblado por musicos negros y quien tambien tuviera su propio calvario con las drogas.

De aquella asociacion surge uno de los grupos legendarios de la epoca el «Gerry Mulligan Pianoless Quartet», cuya particularidad provenia de la ausencia en su formacion de un piano mas el aporte inestimable del sonido de Chet, una formula inedita hasta el momento. Aquella formacion duro apenas un año, Mulligan con problemas por drogas es encarcelado, pero de su unico disco grabado Gerry Mulligan Quartet, dejaba una joyita en la interpretación de Baker de «My Funny Valentine».

Luego sobreviene lo inevitable, fama, mujeres…, y con ellas los excesos, las drogas duras. Un derrotero nomade por europa de un pais a otro, deportado y encerrado por un tiempo aqui y de alla, hasta una condena de un año y medio en Italia, lo traen de regreso a los Estados Unidos donde no le va mejor. Dos años luego de su vuelta una pelea callejera lo deja sin dientes dificultandole inmensamente obtener su sonido obligandolo a modificar la embocadura de su trompeta. Corria el año 1964. Se las arregla para tocar en algunos clubes y grabar algunos discos, hasta su retiro a comienzos de los años 70. Luego de actuar ocasionalmente vuelve a europa para protagonizar su ultimo acto. El 13 de mayo de 1988 bajo los efectos de un coctel mortal y por causas que nunca se pudieron establecer (si se arrojo, cayo accidentalmente o si fue lanzado) cae por una ventana de un hotel en Amsterdan, provocandole la muerte. Tenia 58 años.

La atractiva imagen del otrora principe blanco del jazz atrajo la atencion de un destacado fotografo y director, Bruce Weber, quien emprendio la tarea de filmar un documental sobre su vida el año anterior a su muerte. Let’s Get Lost, estrenada el año de su muerte, consiguio una nominacion a los premios Oscar de la Academia. Let’s Get Lost acaba de ser re-editada con el agregado de unos bonus previendose su lanzamiento el proximo 28 de julio de este año.

La vigencia de uno de los ultimos grandes romanticos del jazz de todos los tiempos…

descargar torrent Chet Baker Sings and Plays from the Film «Let’s Get Lost»
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Programacion 21 de julio

Hola gente…, el lunes pasado debido a una transmision deportiva no pudimos estar con ustedes pero hoy si tenemos programa!!. La programacion, con algunos cambios ligeros, es la publicada la semana pasada.

Los esperamos esta noche a las 21hs… Hasta pronto.